Casado pide a los suyos que «no se relajen» porque el PP es la única alternativa a «un frente popular»

Pablo Casado, presidente del Partido Popular. / EP

El presidente de los populares advierte que «si no somos capaces de capitalizar nuestros votos en el máximo de escaños, será más difícil una mayoria alternativa»

CECILIA CUERDOSevilla

El líder del PP Pablo Casado instó este sábado a los suyos a conjurarse contra la fragmentación del voto de la derecha, que puede reducir sus opciones para sumar la «mayoría suficiente» que permita desalojar al PSOE de La Moncloa, y reclamó a los suyos que «no se equivoquen» porque su formación es la única «alternativa contra un frente popular». «No hay tres derechas, como quieren hacer ver», reprobó el dirigente popular apelando al voto «útil» al insistir en que PP es la única fuerza «que no falla» y «garantiza la unidad de España».

Casado se desplazó a Granada para participar en la presentación de la candidatura de su partido a la Alcaldía de la ciudad, y allí aprovechó para tratar de marcar distancias con las formaciones que más votos le pueden fagocitar en el nuevo ciclo electoral. «Que la gente no se relaje pensando que tiene tres opciones cuando van a la urna», defendió, al tiempo que advirtió contra el riesgo de que cale el mensaje de que los pactos con Vox y Ciudadanos ya están cerrados y aumente la desmovilización ante el convencimiento de que la suma de los tres partidos permitirá gobernar.

«No salimos a empatar, salimos a ganar», apuntó, con la tesis de que «si vuelve a poder sumar Pedro Sánchez, sumará con los mismos, y si nosotros no somos capaces de capitalizar nuestros votos en el máximo de escaños, será más difícil llegar a una mayoría alternativa».

En este punto, el líder popular no dudó en confrontar el saber gobernar de su partido con el «sectarismo» de unos y la «inexperiencia» de otros, en alusión a Ciudadanos. A esta formación dedicó sus ataques más duros, especialmente a Inés Arrimadas, la portavoz nacional del partido que a la misma hora anunciaba su salto al Congreso. Así, frente a los ataques por apoyarse en Vox, Casado defendió la alianza a dos bandas en Andalucía porque dijo preferir «liderar la suma con otros partidos» que «no hacer nada por liderar el Parlament o un proyecto político pese a haber ganado las elecciones» en Catalunya. «No es solo cuestión de quejarse o de viajar donde están aquellos que quieren romper España», abundó en alusión al viaje de Arrimadas a Waterloo (Bélgica), donde se instaló el expresident de la Generalitat Carles Puigdemont.

La «indignidad»

Pero el hilo conductor de la intervención de Casado fue el presidente del Gobierno y líder socialista Pedro Sánchez, a quien acusó de querer «perpetuarse en el poder» con el apoyo de los «independentistas, los comunistas de Podemos y los batasunos». Y alertó que esos serán los mismos apoyos que buscará si puede formar gobierno.

En este punto, el presidente del PP aludió a las informaciones acerca de que Sánchez y el president catalán Quim Torra barajaron los nombres de un mediador del conflicto de Irlanda del Norte para intervenir en Catalunya por culpa de la «indignidad de Pedralbes», en alusión al encuentro de ambos dirigentes a finales del pasado año. Por eso, frente a un PSOE que está dispuesto a volver a negociar con los independentistas y promueven una España «en blanco y negro» con debates «que enfrentan a los españoles», los populares suponen una alternativa para una España «de futuro» en la que «caben todos, incluso aquellos que votaron a los independentistas o a Podemos».