Casado da peso a Feijoó y confía en él para diseñar la nueva estrategia electoral del PP

Casado (i) saluda a Feijóo. /Lavandeira jr (Efe)
Casado (i) saluda a Feijóo. / Lavandeira jr (Efe)

Convoca para el 1 y 2 de diciembre una convención nacional, que coordinará el barón gallego

María Eugenia Alonso
MARÍA EUGENIA ALONSOMadrid

«Os aseguro que no lo tendré lejos». Un día después de coger las riendas del PP, Pablo Casado ensalzaba la figura del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, voz autorizada dentro del partido y el único barón popular que gobierna con mayoría absoluta. Ayer, Casado quiso brindarle de nuevo su reconocimiento y viajó a Galicia para inaugurar el curso político manteniendo así la tradición iniciada por su predecesor Mariano Rajoy.

En el corazón de Pontevedra y ante cerca de dos mil militantes y cargos institucionales, que quisieron dar una imagen de unidad para demostrar que las primarias se han cerrado sin heridas profundas, Casado anunció que confiará al líder gallego el diseño de la nueva estrategia electoral de cara a los próximos comicios municipales y autonómicos. «Es un referente del partido por sus logros económicos y sociales y tenemos que replicar su modelo», proclamó.

La nueva orientación que quiere imprimir el líder del los populares tendrá un escenario para el debate en la próxima convención nacional, que ha fijado para el 1 y 2 de diciembre y que coordinará el propio Feijóo. Una elección con la que Casado quiere acentuar la sintonía que tiene con quien dio un paso atrás y le dejó el camino libre en la carrera interna por la sucesión.

El líder del PP tiene previsto cerrar en las próximas semanas la elección de los candidatos autonómicos y municipales hasta culminar un proceso que ya ha iniciado con las confirmaciones de Juanma Moreno, Alfonso Fernández Mañueco e Isabel Bonig como carteles a las presidencias de Andalucía, Castilla y León y la Comunidad Valenciana, respectivamente. La idea de la antigua dirección, con Rajoy al frente, era preparar esas listas electorales después de Semana Santa, pero el escándalo de Cristina Cifuentes, la formación de un nuevo Ejecutivo en Cataluña y la sentencia de la trama 'Gürtel' impidieron dar ese paso.

Casado quiere además que esta cita política, que se celebrará en vísperas del cuarenta aniversario de la Carta Magna, sirva para abordar las actualizaciones que, en su opinión, necesita el texto. La convocatoria de la convención tendrá una referencia expresa al artículo 1.1 con el propósito de fortalecer el mensaje de la defensa que el PP hace de España como «Estado social y democrático de derecho», principios consagrados en esa disposición constitucional.

El legado de Rajoy

Feijóo, que tomó la palabra antes que Casado, pidió a los suyos tener los pies en la tierra para saber qué piden y quieren los votantes de cara a la próxima cita con las urnas, donde la formación conservadora aspira a recuperar el terreno perdido en 2015. Y eso, a su juicio, se hace con «trabajo, trabajo y más trabajo». El líder gallego aprovechó su intervención para reivindicar también el legado del que fuera presidente del partido los últimos quince años, del que aseguró sentirse «orgulloso». «Muchas gracias por no fallar nunca», elogió.

Aunque Rajoy fue el gran ausente del evento en Cotobade -prefirió no asistir para mantener su palabra de pasar a un segundo plano- su sombra sobrevoló en todo momento el evento. «Tenemos que sentirnos orgullosos de la labor que hizo al frente del Gobierno», incidió Casado.

El dirigente reveló que antes del acto se había reunido con su antecesor, con quien llegó a despachar algunas cuestiones de actualidad. Casado y Rajoy coincidieron en la puerta del embarque del vuelo que les trasladó a ambos a Galicia y aprovecharon el viaje para conversar. La última vez que se vieron las caras fue el pasado julio durante el traspaso de poderes en la madrileña sede de Génova.

Contenido Patrocinado

Fotos