Los acusados dejan a Torra sin los mandatos independentistas

El compromiso del 1-O y 27-O de hacer efectiva la república queda tocado tras las declaraciones en el Tribunal Supremo

CRISTIAN REINO Barcelona

«Seguiremos defendiendo nuestro mandato democrático y nuestro compromiso: hacer efectiva la república catalana». El presidente de la Generalitat, Quim Torra, pronunció estas palabras el día después del inicio del juicio contra los doce líderes del 'procés'. Hace ya dos semanas. Esta ha sido su máxima desde que accedió a la Presidencia en mayo de 2018. Es lo mismo que afirmó en su discurso de investidura y lo que lleva tiempo insistiendo: «No nos desviaremos ni un milímetro del mandato del referéndum del 1-O y de la declaración de independencia del 27-O para hacer efectiva la república».

Sin embargo, si algo han dejado claro los responsables de los hechos de octubre que están sentados en el banquillo en el Supremo es que el mandato del 1-O y del 27-O, tal y como lo presenta el presidente de la Generalitat, no existe. La mayoría de los procesados han intentando rebajar el alcance de lo que hicieron en octubre de 2017. Ni hubo DUI ni referéndum de autodeterminación. «Nunca reconocí el 1-O como un referéndum», dijo Santi Vila. «El referéndum nunca fue un acto concluyente para la independencia», aseguró Dolors Bassa. La declaración de independencia solo fue una «expresión de voluntad política», señalaron Jordi Turull y Josep Rull. «Fue una declaración política sin consecuencias jurídicas», según Meritxell Borràs. «Una declaración política que se puso en en preámbulo y no se votó», dijo este martes Carme Forcadell. Negó que la DUI diera validez al referéndum.

El mandato al que apela Torra, por tanto, ha sido puesto en cuestión por sus propios promotores. Al menos algunos de los que están sentado en el banquillo. No en cambio por el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que hoy volvió a reivindicar la declaración unilateral del 27 de octubre. «Mi arrepentimiento es del 10-O (2017), cuando se esperaba que declarase la independencia y decidí suspender los efectos de esa proclamación. Fue un error», afirmó en la BBC. «No ejecutamos el mandato del Parlament, pero la declaración está ahí», advirtió.

Su entorno, mientras, alimenta que la independencia está a la vuelta de la esquina. Su abogado, Jaume Alonso-Cuevillas, aseguró hace unos días que la secesión llegará en cuatro o cinco años. La ANC cree que el mandato del 1-O sigue vigente. Y el exconsejero Toni Comín señaló días atrás que el Consejo de la República presentará una «propuesta estratégica para culminar la secesión».

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