La Policía detiene en León al presunto responsable del brutal asesinato de una transexual en Avilés

Imagen del lugar del suceso./Omar Antuña
Imagen del lugar del suceso. / Omar Antuña

La detención tuvo lugar en León capital tras una operación de seguimiento y localización del principal sospechoso del caso | El detenido se trata de alguien de su entorno más cercano

JOSÉ FERNANDO GALÁNAvilés | León

La Policía Nacional ha detenido en León a un sospechoso como autor de la muerte de Paloma Barreto, la mujer transexual de 38 años cuyo cadáver fue hallado el sábado en un piso de citas del número 62 de la calle de La Cámara, en Avilés. Se trata de alguien de su entorno más cercano, posiblemente también de nacionalidad brasileña al igual que la víctima. Esta persona sospechosa ya presta declaración en la comisaría de la Policía Nacional de Avilés.

La detención ha sido realizada en León capital tras una operación abierta directamente por la Policía Nacional del Principado. Fueron los agentes llegados desde Asturias quienes procedieron a la localización, identificación y detención del principal sospechoso del caso.

Brutal asesinato

El brutal asesinato se conocía este sábado por la tarde cuando el cadáver de Paloma Barreto fue hallado en el inmueble con no menos de quince heridas de arma blanca, asestadas tanto en la parte delantera del cuerpo como en la espalda. Según fuentes de la investigación el escenario era dantesco, un mar de sangre.

El cadáver fue hallado en torno a las cuatro de la tarde por la mujer que acude periódicamente a limpiar el piso, una casa de citas encubierta, que dio la voz de alarma. Poco después comenzaban a llegar unidades de la Policía Nacional de la Comisaría de Avilés, la Policía Nacional de Oviedo y Gijón y la Policía Científica así como una forense, que en un primer análisis determinó que el crimen podría haberse cometido hasta veinticuatro horas antes del hallazgo del cadáver.

En un principio se trataría un piso que se utiliza únicamente para ejercer la prostitución. «Todos sabíamos lo que sucedía allí, pero era relativamente discreto. Que yo sepa nunca hubo altercados, y tampoco oímos ruidos o discusiones que nos llamasen la atención», manifestó un vecino del inmueble, un edificio de catorce viviendas distribuidas en siete alturas, si bien algunas de ellas no están habitadas.

Efectivos policiales

La presencia de varias unidades de la Policía Nacional y especialmente de los llamados agentes de bata blanca -Policía Científica- despertó la curiosidad de vecinos y comerciantes de la zona, que poco a poco comenzaron a concentrase en torno al portal. Al conocer lo sucedido la sorpresa e incredulidad inicial dio paso a la indignación.

La mayoría de los consultados por este periódico aseguraron desconocer que en el séptimo piso del número 61 de la calle de La Cámara se ejercía la prostitución. «Esta es una zona muy tranquila en la que más o menos nos conocemos todos, y no tenía ni la menor idea de que podía haber una casa de citas», manifestó una mujer. En términos similares se expresó un comerciante. «Yo llevo cerca de veintiocho años aquí y nunca vi nada que me llamase la atención. Debían actuar con mucha discreción».