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El PP leonés, entre el reconocimiento a Rajoy y la lealtad a quien tome su testigo

Juan Vcente Herrera saluda a Mariano Rajoy en un instante del Congreso del PP este viernes./Juan Lázaro
Juan Vcente Herrera saluda a Mariano Rajoy en un instante del Congreso del PP este viernes. / Juan Lázaro

El equilibrio de fuerzas y las presiones de última hora por parte de los entornos de los dos candidatos marcan la jornada en el hotel Marriott Auditorium de Madrid

J. CALVOMadrid

Reconocimiento a la figura de Mariano Rajoy y lealtad institucional hacia quien desde este sábado asuma la dirección nacional del Partido Popular (PP).

Esas dos líneas maestras han marcado el sentir de los 52 compromisarios leoneses (el 1,63% del total) que participan en el Congreso Nacional que la formación popular celebra en Madrid, en el seno de un hotel Marriott Auditorium que se ha quedado pequeño para la ocasión.

Los pasillos del hotel, la antesala del auditorio, el hall central del centro de convenciones se han convertido en las últimas horas en un hervidero de comentarios, en un sesudo análisis personal sobre lo que en las próximas horas debe ocurrir en las filas populares.

Soraya Sáenz de Santamaría frente a Pablo Casado, un duro combate de aspirantes cuyo resultado final queda este sábado en manos de los 3.082 compromisarios (344 pertenecientes a Castilla y León).

Herrera no ve divisiones

El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, mostró este viernes su convicción de que el PP «no saldará dividido» del proceso de primarias, sino «más enriquecido y mas democratizado hacia dentro» y confió en «el buen tino y el buen sentido» de los dos candidatos - «paisanos», dijo en referencia a su vinculación con Castilla y León- para que «junto con la renovación haya unidad e integración» a partir del congreso.

Pocos minutos antes de comenzar la cita congresual, Herrera señaló que decidirá el sentido de su voto mañana después de oír las intervenciones de Soraya Sáenz de Santamaría y Pablo Casado, aunque lamentó «mucho» que durante el proceso de primarias «no se haya producido un debate» entre los dos aspirantes. «Sus razones tendrá el comité organizador», señaló. No obstante, rechazo que la campaña haya sido dura y más bien dijo que los intercambios dialécticos entre ambos equipos no han sido más que «pellizcos de monja».

El presidente de la Junta pidió a los dos candidatos que mañana «hablen mucho del partido» y reconoció que «con tanta responsabilidad en un momento tan complicado para España y los españoles, los populares dejamos de prestar atención al partido». En este sentido, admitió que esta fue una de las razones por las que él mismo impulsó una renovación en la cúpula del PP de Castilla y León». «Era necesario ese cambio y debía comenzar por su presidente, que llevaba muchos años dedicado más a las tareas de gobierno y administración que a las del partido», remarcó, para indicar que está «muy contento y orgulloso» de haber impulsado esa renovación y del proceso de primarias en la Comunidad para rechazar que el partido pueda quedar dividido.

En este sentido, reclamó a la nueva dirección atención y tiempo a la organización y a lso militantes en la nueva etapa. «Al partido hay que mimarlo y cuidarlo: cuando se gobierna porque tendemos a descuidarlo y es muy importante cuando no se gobierna porque si el partido no nos lleva a recobrar la confianza de los ciudadanos nada lo va a hacer», apostilló.

No hay declaraciones explícitas en uno u otro sentido entre quienes este sábado tendrán que decidir el futuro de los populares, al menos de forma pública. Otra cosa es en privado, donde cada cual intenta convencer al mayor número de compromisarios en favor de una u otra candidatura.

Sáenz de Santamaría apela a la experiencia y la capacidad de gestión para liderar el partido y volver a Gobernar. Pablo Casado es contundente en sus afirmaciones: «Creo que voy a ganar y mi lista será de integración». Los entornos de ambos refrendan sus puntos de vista y a partir de ahí un amplio campo de votantes en el que cada cual planta la semilla como quiere, o puede.

La representación castellano y leonesa es una de las más abundantes. Su presidente, Alfonso Fernández Mañueco ha optado por la prudencia más allá de su punto de vista personal. Él es, además, el presidente del Comité Nacional de Derechos y Garantías y en la antesala del congreso más importante de las últimas décadas su papel se limitaba a ese escenario.

Mañueco ataca a la corrupción

El presidente del Comité Nacional de Derechos y Garantías, Alfonso Fernández Mañueco, defendió este viernes que éste órgano ha respetado la presunción de inocencia pero ha sido «implacable con los bochornosos comportamientos» de corrupción de cargos del partido, que fueron expulsados.

En la presentación del informe ante el plenario del congreso extraordinario, que fue aprobado por los compromisarios, el también presidente del PP de Castilla y León aludió al mensaje de Mariano Rajoy cuando fue elegido para ese cargo, en el cónclave de Valencia de 2008, de que actuaran desde la presunción de inocencia, el respeto y la prudencia, pero «implacables» con la corrupción.

Fernández Mañueco, que dio cuenta del trabajo del Comité en los últimos 18 meses, expresó su agradecimiento a Rajoy por su confianza para ser presidente en un puesto «tan sensible». «Ha sido un honor. Hemos actuado con justicia, siempre desde la presunción de inocencia, desde la prudencia, pero implacable con la corrupción», aseveró.

Así, explicó que han hecho un trabajo intenso en estos meses, que detalló en 12 reuniones celebradas en estos meses -la última en junio-, con 70 resoluciones, 13 expulsiones, 9 suspensiones de militancia directa, cuatro más confirmadas y dos bajas de expedientados. «Esperamos haber cumplido con eficacia nuestro trabajo, ha sido un honor servir al PP y un orgullo que me encomendaras esta responsabilidad hace diez años», concluyó.

Los compromisarios de la Comunidad aseguran que para la ocasión tienen «libertad de voto absoluta». Así se le ha trasladado desde la cúpula del partido. «Hay libertad de voto y cada uno tendrá que valorar lo que cada candidato aporta al partido», ha reconocido uno de los compromisarios leoneses, que evita ser identificado porque «donde tenemos que hablar es en las urnas».

Sin embargo, en este caso puntual, se admite que la «experiencia» de Sáenz de Santamaría pesa más que la apuesta por Pablo Casado.

En todo caso se reconoce abiertamente que al margen de esa libertad de voto son «evidentes» las «presiones» de los entornos de ambos candidatos. Presiones que se han multiplicado en las últimas horas, señal evidente de que la balanza más que nunca se encuentra equilibrada.

 

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