Los diez vigilantes de seguridad en la cárcel de León temen perder su empleo antes de mayo

Imagen de la chapa identificativa de un vigilante de seguridad./
Imagen de la chapa identificativa de un vigilante de seguridad.

La Guardia Civil envía a una decena de efectivos para tomar el relevo a la seguridad privada | Los trabajadores aseguran que habrá movilizaciones y piden mantener la situación actual

I.S.León

Fue un relevo programado seis años atrás y entonces se optó por dotar de seguridad privada a los centros penitenciarios con el fin de mantener los 'filtros' previos a los ingresos y liberar guardia civil para otras funciones externas a las prisiones.

Una decisión que llevó al Centro Penitenciario de León a contratar a diez vigilantes de seguridad que ahora temen por su empleo. Los contratos finalizan en mayo, pero los agentes que empezarán a cubrir sus puestos de trabajo ya han llegado a la provincia para dar 'el relevo'. Un hecho que ha puesto la alarma en la posibilidad de que la decena de vigilantes que ahora se encargan de la seguridad del centro pierdan su empleo antes de que finalicen los contratos.

Los trabajadores que desempeñan sus funciones en la provincia leonesa ya han anunciado que «habrá movilizaciones» si la situación cambia y no se respetan sus contratos. Con la vista puesta en las próximas jornadas y en que los Guardias Civiles no ocupen los diez puestos de Villahierro hasta mayo desde los sindicatos de representación de los vigilantes de seguridad privada han alertado que se «tomarán las medidas necesarias para defender los muchos puestos de trabajo de Vigilantes de Seguridad que pretenden destruir».

Un sector afectado por la crisis

Seis años han pasado desde el cambio de guardias civiles por seguridad privada. La decisión fue tomada por la falta de profesionales en el cuerpo y ahora la medida será la contraria, por la disposición de los agentes.

La medida de que la seguridad exterior de las cárceles vuelva a ser asumida por las fuerzas de seguridad del estado no ha sido bien recibida por el sindicato de seguridad de FeSMC-UGT y critican que la medida supondrá «más destrucción de empleo, en el sector de la Seguridad Privada» que ya se ha visto «fuertemente afectada» por la crisis.

A las reducciones de plantilla y los despidos se le sumarán en unos meses los trabajadores privados de la seguridad exterior de las prisiones españolas, que dejarán diez nuevos parados en la prisión de Villahierro en Mansilla de las Mulas. A nivel nacional ascienden a 900 los puestos de trabajo que durante seis años han desempeñando el control de accesos en el exterior de los Centros Penitenciarios.

En Castilla y León actualmente 80 vigilantes desempeñan en las prisiones de León, Palencia, Valladolid, Soria, Segovia y Ávila. Desde el Sindicato de Seguridad lamentan la medida tomada por el Ministerio de Interiro ya que «eso conlleva el despido de nuestros compañeros así como otras declaraciones vertidas».