Embutidos Rodríguez recuerda que «sigue vivo» y busca puerta a puerta recuperar a sus clientes y el 100% de la producción

Avance de las obras de la nueva planta de Embutidos Rodríguez./
Avance de las obras de la nueva planta de Embutidos Rodríguez.

El cerramiento de la nueva planta culminará en los próximos días con la previsión de culminar la obra en junio y retomar progresivamente la actividad | Al igual que al cierre del 2016, parte de la plantilla se trasladará a Béjar para mantener la producción del jamón ibérico

A. CUBILLASsoto de la vega

Ya lo dice el refrán: Para atrás, ni para coger impulso. Y ésa es precisamente la filosofía de Embutidos Rodríguez desde que el pasado 21 de mayo un incendio pusiera en jaque la planta ubicada en Soto de la Vega.

Una herida cicatrizada, en la que hoy no se piensa, cuya huella ha borrado el paso del tiempo. Hoy, ocho meses después, ya es visible el esqueleto de la nueva planta que albergará las salas de despiece, matadero y congelado después de que quedarán reducidas a cenizas.

Unas obras que avanzan a buen ritmo, según señaló Isaac Rodríguez propietario de la factoría, con la previsión de culminar el cerramiento a primeros de esta semana, para avanzar durante los próximos días en el sistema eléctrico, la maquinaría y el forraje de techos, paredes y suelos.

Se estando dando los últimos coletazos al cerramiento para empezar a trabajar por dentro, remarcó Rodríguez, que aseguran que por el momento no se ha registrado ningún retraso en la ejecución del proyecto. El reto, según las previsiones, reactivar la factoría en el mes de junio.

Y para ello y en paralelo, la dirección de Embutidos Rodríguez se encuentra inmersa en negociaciones para recuperar aquellos clientes que tras el incendio buscaron nuevos proveedores para, cuanto antes, recuperar el 100% de la actividad y, con ella, el empleo.

El incendio obligó a los mercados que abastecíamos a buscar un tercero para mantener su actividad. Ahora nos toca volver a llamar a sus puertas para ver si somos capaces de recuperar su confianza. Tenemos que decirles que estamos aquí, que seguimos vivos, apostillo Rodríguez.

Porque desde el primer día el optimismo y las ganas de luchar han sido la tónica genera seguida por la familia propietaria de una de las empresas más emblemáticas de León. La cicatriz del incendio está ahí pero no piensas en eso. Nuestra mirada está hacia adelante, concentrada en culminar la obra y conseguir el cien por cien de la producción lo antes posible.

En cualquier caso, reconocen que la recuperación de la actividad al igual que la del empleo será progresiva. En la actualidad, la actividad de la planta se limita a las líneas de embutido, secado y curado con una plantilla en función a la producción, pero que supera el centenar de trabajadores.

Producción de ibérico y blanco

Asimismo, el objetivo de la compañía es retomar la relación que mantenía con medio millar de ganaderos locales, principalmente de Castilla y León. A la espera, la compañía se ha visto obligado a comprar la materia prima para la fabricación del embutido en diferentes puntos del país, como Zamora, Madrid o Cataluña.

Ello ha permitido que Embutidos Rodríguez mantenga en los mismos niveles previos al incendio la producción del jamón blanco y curado gracias al abastecimiento de mataderos externos.

Por su parte, está previsto que en marzo se trasladen al igual que hicieron en el último trimestre del 2016 a un matadero de Béjar (Salamanca) para desarrollar la producción del ibérico. Lo que no podrán recuperar hasta que culminen las obras de las nuevas salas será la producción de carnes fresca, que el incendio redujo a cero.