Tsipras supera la moción de confianza en el Parlamento por el acuerdo sobre Macedonia

Tsipras habla en el Parlamento. / Alkis Konstantinidis (Reuters)

Varios parlamentarios independientes respaldan al primer ministro griego

COLPISA / AFP

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, sobrevivió a un voto de confianza en el parlamento, llamado a votar al cabo de dos días de intensos debates entre partidarios y opositores al acuerdo sobre el nuevo nombre de la vecina Macedonia.

En total, de los 300 diputados del parlamento, 151 dieron su apoyo al gobierno de Tsipras, incluidos los 145 de su propio partido de izquierda Syriza, así como cuatro diputados independientes y dos disidentes del partido soberanista Anel. 148 expresaron su desconfianza hacia el primer ministro, según el recuento oficial.

«El parlamento hoy dio un voto de confianza a la estabilidad [y] al esfuerzo para recuperar la credibilidad internacional del país», dijo la oficina de Tsipras tras el voto. Una confianza «al gobierno que ya cambió Grecia y continuará hasta el final de su mandato constitucionalmente establecido», dijo Tsipras a los periodistas después del voto.

Visiblemente tenso, Tsipras pidió la confianza de los diputados tras la dimisión de su aliado, el ministro de Defensa Panos Kammenos, líder de la pequeña formación nacionalista Griegos independientes (Anel), que hizo estallar cuatro años de coalición gubernamental, en oposición al acuerdo sobre el nuevo nombre de la «República de Macedonia del Norte»

A pesar de la victoria, el destino del gobierno de Tsipras -y si completará su mandato de cuatro años que expira en septiembre- es incierto. El gobierno «tiene aún nueve meses y misiones muy importantes», había declarado Tsipras, que estimó que las próximas elecciones no se celebrarían antes del otoño.

Ahora deberá enfrentarse a un desafío inmediato para lograr adoptar en el parlamento el controvertido acuerdo de cambio de nombre alcanzado con Macedonia, que provocó protestas en ambos países.

En el centro del debate parlamentario se encuentra el acuerdo con Macedonia, que allana el camino para que el país se incorpore a la Unión Europea y a la OTAN. Grecia se oponía hasta ahora a iniciar negociaciones ya que estimaba que el nombre Macedonia pertenece al patrimonio histórico heleno y a su provincia septentrional.

Después de haber sido adoptado el 11 de enero por el parlamento macedonio, Alexis Tsipras prometió que el acuerdo sería sometido al voto griego en los próximos «diez días», es decir el 21 de enero.

Nueva Democracia (78 diputados, derecha), que lidera los sondeos para las próximas legislativas, votó en contra del gobierno, con el objetivo de precipitar las elecciones. «El país necesita un nuevo gobierno, ya perdimos mucho tiempo», fustigó el líder del partido, Kyriakos Mitsotakis, que prometió anular el acuerdo con Macedonia, que consideró «devastador», si se impone en los próximos comicios.

Después de haberse reunido con Alexis Tsipras en Atenas, el comisario europeo Pierre Moscovici celebró este acuerdo como «una realización histórica de una importancia estratégica» que Europa espera ver «entrar en vigor». Pues «Europa es acercar a los pueblos, es crear reconciliación, es curar las heridas del pasado», subrayó. La disputa sobre el nombre de Macedonia siembra la discordia también entre la opinión pública. En varias ciudades del norte de Grecia, aparecieron carteles electorales para llamar a los diputados locales a votar en contra del acuerdo.

Para Tsipras el acuerdo con Skopje es una «ocasión histórica» de poner fin a un litigio político-semántico de más de 27 años. Pero la batalla estará reñida: para ser adoptado, el acuerdo debe obtener la mayoría absoluta en el parlamento.

«Quizás tendréis 151 diputados para el voto de confianza pero no encontraréis 151 para apoyar el acuerdo greco-macedonio», advirtió el portavoz de Potami, Panos Amyras.

El destino del acuerdo dependerá del voto de este pequeño partido proeuropeo, cuya posición se radicalizó esta semana tras los intentos de Tsipras de incorporar un diputado de Potami al voto de confianza. Junto a Moscovici, Tsiprias se declaró «optimista sobre superar [pronto] las dificultados políticas, al igual que hemos superado las dificultades económicas en el pasado». «La próxima vez que vengáis, deberéis decir 'Macedonia del Norte'», añadió.

 

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