Antiterrorismo investiga el ataque con un cuchillo en fin de año en Mánchester

La policía británica acordona la estación de Victoria en Mánchester. / Reuters

Tres personas resultaron heridas al ser atacadas por un joven de 25 años, retenido bajo sospecha de intento de asesinato

LOURDES GÓMEZLondres (Reino Unido)

La unidad contraterrorista de la Policía británica tomó este martes el control de la investigación del ataque con arma blanca registrado en el centro de Mánchester la noche de fin de año. Un hombre y una mujer siguen hospitalizados con heridas graves tras ser agredidos con un cuchillo en la estación Victoria, a corta distancia del pabellón donde un islamista suicida hizo estallar una bomba en 2017, cobrándose la vida de 22 personas. Un joven de 25 años está detenido bajo sospecha de intento de asesinato.

Un agente de policía, que fue acuchillado en el hombro, recibió el alta hospitalaria a las pocas horas del grave incidente que ha vuelto a sembrar el terror en Mánchester. Con sus compañeros en la fuerza policial del transporte hizo frente al agresor, quien blandía en los andenes del tranvía local un «cuchillo de cocina de unos 30 centímetros», según un testigo del ataque. Cuatro o cinco operativos neutralizaron al sospechoso con descargas de pistola paralizante y espray pimienta, de acuerdo con la misma fuente, el productor de la BBC Sam Clack. «Actuaron con increíble valentía enfrentándose al atacante armado en la concurrida estación y asegurando su arresto inmediato», celebró Ian Hopkins, jefe de la Policía del Gran Mánchester. La primera ministra, Theresa May, y el líder de la oposición, Jeremy Corbyn, enviaron respectivos mensajes a los heridos y expresiones de agradecimiento a los servicios de emergencia.

El ataque de la estación de Victoria no fue el único incidente con cuchillo registrado en Mánchester la noche del 31. Pero las circunstancias de la agresión han motivado la intervención de los especialistas en terrorismo. «Hay muchos informes en la prensa sobre lo que el atacante supuestamente dijo durante el incidente y, por ello, queremos asegurarnos y lo estamos gestionando como una investigación terrorista», explicó el segundo de la fuerza regional, Russ Jackson.

Se cree que el agresor gritó 'Alá' repetidas veces y justificó su acción en la política exterior de Reino Unido. «Mientras continuéis bombardeando otros países, este tipo de porquería seguirá sucediendo», afirma el productor Clack que escuchó decir al tipo del cuchillo. La policía registró ayer un domicilio en el norte de la ciudad que identificó como la última residencia conocida del detenido. Los vecinos sugieren que allí reside una familia de origen somalí, con cuatro hijos mayores de edad. Los investigadores trataban de averiguar anoche si el sospechoso tiene la nacionalidad británica. Estudian también el estado mental del joven, sin descartar otra motivación o detonante no islamista del «terrible y frenético» ataque, según adelantó Hopkins.

 

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