El estrecho de Ormuz, al rojo vivo

El petrolero británico Stena Impero, en aguas del estrecho de Ormuz- / Foto: REUTERS / Vídeo: ATLAS

Londres llama a bajar la tensión y Teherán confirma que apresó el 'Stena Impero' por la detención del 'Grace I' en Gibraltar

IÑIGO GURRUCHAGACorresponsal en Londres

El ministro de Exteriores de Reino Unido, Jeremy Hunt, afirmó este sábado que las detenciones del petrolero iraní 'Grace I' por marines en aguas que España considera españolas y castigando una supuesta infracción contra las medidas de bloqueo del sector energético de Siria, y la del petrolero sueco gestionado por una firma británica 'Stena Impero' en el estrecho de Ormuz son totalmente diferentes.

Hunt afirmó que el barco apresado el viernes por miembros de la Guardia Revolucionaria iraní estaba en aguas de Omán cuando fue abordado por soldados que descendieron con cuerdas de un helicóptero, mientras era rodeado por botes motorizados. La empresa propietaria emitió este viernes un comunicado en el que afirma que el barco cumplía todas las reglamentaciones marítimas internacionales.

La agencia iraní Fars señalaba el mismo viernes que la detención del petrolero se debió al incumplimiento de regulaciones, como haber desconectado sus señales o entrar en el estrecho por su punto de salida en el sur. Otro buque, este de propiedad británica y bandera liberiana, fue detenido y puesto después en libertad. Las autoridades iraníes lo interceptaron para corregir sus vertidos, que incumplían normas medioambientales, según Fars.

Hunt habló con su colega iraní, Javad Zarif, e informó a la BBC de que Teherán, al mismo tiempo que justifica la detención y cambio de rumbo hasta puerto iraní del 'Stena Impero', explica que es una respuesta 'ojo por ojo' al apresamiento del 'Grace I' hace dos semanas. Zarif afirmó en su cuenta de Twitter que Reino Unido no debe cooperar con el «terrorismo económico» de EE UU.

Hunt apremió al Gobierno iraní a revertir los pasos y reducir la tensión, tal como le prometía la víspera de la detención del buque, según Hunt, y subrayó la importancia de mantener la libertad de navegación, advirtiendo de «graves consecuencias» si la situación no se resuelve rápidamente. El ministro confirmó a la BBC que el comité de seguridad no estaba contemplando una respuesta militar.

El buque es propiedad de una empresa sueca, Stena Bulk, y es gestionado por una compañía con sede en Glasgow. Afirmó este viernes que la tripulación, de 23 personas, no incluye a ningún británico. Son marinos de Rusia, Letonia, India… y se encuentran en buenas condiciones de salud en el interior del buque anclado. También la tripulación del 'Grace I', cuya detención un tribunal gibraltareño extendió el jueves, está en buen estado.

La situación en el Golfo Pérsico es más tensa desde que el Gobierno de EE UU se apartó del acuerdo multilateral sobre uso de materiales nucleares por Irán y la imposición de nuevas sanciones. Los ataques con explosivos a barcos que navegan por una vía por la que pasa un tercio del comercio mundial de hidrocarburos han sido frecuentes. Irán afirma que no está detrás de estos hechos.

La detención en Gibraltar del buque iraní 'Grace I' es un hecho sin precedentes como castigo por vulnerar las sanciones europeas al comercio con Siria y crea una grieta difícil de cerrar entre el apoyo del núcleo duro de la UE, incluido Reino Unido, al entendimiento con Irán sobre el uso de materiales nucleares y la hostilidad de Washington, que tiene enormes recursos militares en la zona y que amenaza a Teherán con actos de guerra contra su régimen.

Una fragata inglesa, 'HMS Montrose', ya se había interpuesto en el estrecho de Ormuz entre botes motorizados y un petrolero británico, evitando un ataque o secuestro. La fragata habría perdido por diez minutos la oportunidad de impedir la detención del 'Stena Impero'. Será pronto sustituida por el destructor 'HMS Duncan', parte esencial de la presencial naval permanente de la Marina Real británica en el Pérsico, que cuenta también con cuatro dragaminas y opera desde la base inaugurada en 2018 en Manama, la capital de Bahréin, junto a las instalaciones de la Quinta Flota de EE UU.

Evitar el estrecho de Ormuz

En medio de la tensión, Reino Unido aconsejó este sábado a los barcos británicos permanecer «fuera de la zona» del estrecho de Ormuz durante un «periodo transitorio».

«Continuamos profundamente preocupados por las inaceptables acciones de Irán, que constituyen un desafío evidente a la libertad de navegación internacional. Hemos aconsejado a los barcos británicos permanecer fuera de la zona por un periodo transitorio», afirmó un portavoz del gobierno británico en un comunicado.