Desembarcan en Malta a un grupo de migrantes que se amotinaron en el petrolero que los rescató

Desembarco en Malta de los 108 inmigrantes./AFP
Desembarco en Malta de los 108 inmigrantes. / AFP

Los extranjeros se negaron a que el barco los llevara de vuelta a Libia, de donde habían partido, y exigieron al capitán que los trasladara hasta un puerto europeo | Cinco de ellos fueron detenidos

DARÍO MENORCorresponsal. Roma

No cesa el drama migratorio en el Mediterráneo Central. El último episodio se vivió este jueves con el desembarco en Malta de 108 inmigrantes salvados el día anterior por el petrolero 'Elhiblu I' en el Canal de Sicilia. Cinco de los extranjeros fueron detenidos porque serían los supuestos responsables del motín que se produjo a bordo de esta nave de tripulación turca y bandera de Palau.

Un grupo de operaciones especiales de las fuerzas armadas maltesas tuvo que intervenir y tomar el control de la embarcación debido a que algunos inmigrantes impidieron que el capitán les devolviera a Libia, de donde habían zarpado, obligándole a que se dirigiera hacia Europa. El capitán entró en contacto con las autoridades del pequeño país mediterráneo cuando se encontraba a unas 30 millas náuticas de tierra y anunció repetidas veces que no tenía el control de la nave y que la tripulación y él mismo estaban sufriendo amenazas de los migrantes.

Hay 19 mujeres y 12 niños entre los extranjeros. Joseph Muscat, primer ministro de Malta, el país más pequeño de la Unión Europea con sus alrededor de 450.000 habitantes, aseguró que «no eludimos nuestras responsabilidades pese a nuestra pequeña talla. Vamos a aplicar ahora el derecho internacional». En otras ocasiones, en cambio, las autoridades de La Valeta han preferido no intervenir y dejar que se ocuparan sus socios italianos.

Desde Roma, el ministro del Interior, Matteo Salvini, se apresuró en calificar a este grupo de inmigrantes de «piratas» y aplaudió la intervención de los militares malteses, invitando una vez más a detener el tráfico de personas en el Canal de Sicilia «con todos los medios posibles». Antes de que Malta se hiciera cargo de los extranjeros, Salvini ya había advertido que no iba a autorizar la entrada del buque a aguas italianas en caso de que se dirigiera a las costas de Lampedusa o de Sicilia.

El líder de la Liga pasó por encima la terrible situación que afrontan los inmigrantes en Libia. Es habitual que los rescatados en el Mediterráneo se nieguen a ser devueltos al país norteafricano por los abusos de todo tipo que sufren allí. Los atropellos están reconocidos por Naciones Unidas. La semana pasada el subsecretario general de derechos humanos de la ONU, Andrew Gilmour, advirtió sobre las a torturas y violaciones que sufrieron algunos migrantes en Libia, por lo que instó a los países de la Unión Europea a que dejen de apoyar a los guardacostas libios.