May ofrece su dimisión a cambio del 'brexit'

EFE

Ha prometido a sus diputados que renunciará una vez que la Cámara de los Comunes apruebe el Acuerdo de Salida

IÑIGO GURRUCHAGALondres

La primera ministra británica, Theresa May, informó este miércoles a los diputados de su grupo parlamentario de que no permanecerá en la jefatura del Gobierno una vez que el Acuerdo de Salida sea aprobado. «Sé que algunos estáis preocupados porque, si votáis por el Acuerdo, yo lo tomaría como un mandato para apresurarme a negociar la segunda fase (la futura relación con la UE) sin el debate que necesitamos. No lo haré», especificó May en un discurso a sus correligionarios.

Es posible que el Acuerdo sea sometido a una tercera votación este miércoles o este jueves. El anuncio de su renuncia produjo una pequeña cascada de conversiones de diputados 'brexiters' -como Boris Johnson o Ian Duncan-Smith-, mientras que otra destacada figura del euroescepticismo, Jacob Rees-Mogg, dijo que votará en favor del Acuerdo si el Partido Democrático Unionista (DUP), de Irlanda del Norte, decide al final abstenerse.

LA CLAVE

12
de abril es el plazo dado por la UE a Londres para que presente un plan alternativo si no consigue aprobar el Acuerdo de Salida.
La negativa de John Bercow.
El presidente de la Cámaracondiciona una terceravotación a un cambiosustancial en el texto.

La posibilidad de que May ofreciese su dimisión al partido a cambio del apoyo al Acuerdo de Salida, que ha sido rechazado dos veces en el Parlamento, se había aireado en los últimos días, porque la conducta errática de la primera ministra la pasada semana acentuó el sentimiento de que sus errores han contribuido a acrecentar las dificultades objetivas de negociar la marcha de la UE en un país dividido.

El domingo convocó a 'brexiters' del Grupo de Investigación Europea (ERG) a la residencia campestre de fin de semana de los jefes de Gobierno. Allí les habrían expresado la posibilidad de un trato 'dimisión-Acuerdo', con los medios británicos afirmando posteriormente que May habría 'insinuado' que podía renunciar a seguir como primera ministra. Ni los miembros de su Gabinete habrían sido informados de su intención de ofrecer su renuncia.

El anuncio de la dimisión condicional y sin calendario de May llegó cuando los diputados debatían en la Cámara de los Comunes ocho diferentes opciones -que van desde la marcha sin acuerdo a la revocación del 'brexit', pasando por permanecer en el mercado común o someter el Acuerdo a un segundo referéndum- con el objetivo de identificar las que cuentan con mayor apoyo, y elegir el lunes la más popular en los escaños.

Tras la aprobación del nuevo calendario del 'brexit' por el Consejo Europeo -salida el 12 de abril o una prórroga más larga si no se aprueba el acuerdo esta semana, el 22 de mayo si se aprueba-, una alianza de diputados de varios partidos tomó las riendas de la agenda del Parlamento. El golpe a la autoridad del Gobierno abre la posibilidad de una prórroga más larga del 'brexit' para negociar la alternativa con más potencial de consenso.

Para cortar esa vía hacia lo que May ha calificado como «'brexit' lento», el Partido Conservador ofrece ahora un desenlace chocante a la larga saga. Si May triunfa en su empeño de lograr la aprobación del Acuerdo, dimite; pero si fracasa podría continuar. Diputados 'brexiters' que han calificado como 'vasallaje' el estatus en el que quedaría Reino Unido con el Acuerdo de Salida lo aceptarían ahora, negando al mismo tiempo que se consulte de nuevo a la población.

La tradición

El presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, insistió en que no aceptará una tercera votación si no hay cambio sustancial en el Acuerdo. El Gobierno planeaba presentar una moción por la que el Parlamento renuncia esta vez a la tradición de no permitir votaciones sucesivas sobre una idéntica propuesta. Bercow ha advertido de que no lo aceptará, en el mismo día en el que los Comunes rompían con otra tradición, imponiendo al Gobierno la agenda de debate y votaciones.

El Ejecutivo tendrá que encontrar otro modo de sortear el aparente afán de protagonismo del presidente de la Cámara. Pero antes tiene que asegurar que cuenta con los apoyos necesarios para revertir los 149 votos de diferencia en el segundo rechazo del Acuerdo, hace nueve días. Con el DUP confirmando a periodistas norirlandeses que no modificará su rechazo y miembros del ERG manteniendo su oposición, el futuro de May depende de cuántos diputados laboristas en circunscripciones que votaron por el 'brexit' apoyarían el Acuerdo.

Tusk: «No podemos traicionar a los británicos que quieren quedarse»

SALVADOR ARROYO | Corresponsal. Bruselas

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, hace gala de ser un político sincero, un tipo de franqueza incómoda, que tan pronto augura el infierno para los 'brexiters' como le canta las cuarenta al Parlamento Europeo cuando algunas voces rechazan radicalmente escenarios como el de la extensión larga, por puro hartazgo, sin tener en cuenta que la incertidumbre del embrollo abre un amplio abanico de hipotéticos finales.

Este miércoles, mientras en la Cámara de los Comunes se buscaba una puerta al caos y sin conocer aún que Theresa May sacrificaba su cabeza a cambio del 'deal', el polaco exigía a los eurodiputados «respeto» para los británicos que se oponen al 'brexit'.

«No se puede traicionar a los seis millones de personas que firmaron la petición para revocar el artículo 50 (el que regula el proceso de excisión de la UE), y al millón de personas que se manifestó por un segundo referendo o a la mayoría cada vez más importante de ciudadanos que quiere continuar en la Unión Europea», aseguró durante el debate en la Eurocámara de Estrasburgo, en el que se analizaron los acuerdos de la última cumbre de jefes de Estado y de Gobierno.

Antes de la celebración de aquella cumbre Tusk había apostado públicamente por una prórroga larga. Lanzó la idea condicionada a que Reino Unido «repensara su estrategia» y «por supuesto participando en las elecciones europeas». Pero fue recibida por algunos europarlamentarios como «dañina» e «inconveniente». «Bajo ninguna circunstancia una extensión larga en la oscuridad», aseveró entonces Guy Verhofstadt, de Alde, coordinador del 'brexit' en el legislativo comunitario.

Este miércoles Tusk calificó esa «manera de pensar como inaceptable». Un reproche que volvió a sustanciar en la movilización de los 'remainers', los británicos partidarios de seguir en la UE, de los últimos días. «Pueden sentir que no están suficientemente representados por su Parlamento, pero deben sentir que lo están por los eurodiputados». Tusk también planteó como «muy probable» la celebración de una nueva cumbre antes del 12 de abril. Todo dependerá de cómo se decante Londres.