Moreno admite que es «responsable» de la situación que vive Ecuador

La Policía controla la manifestación de este miércoles en Quito (Ecuador). / Reuters

El Gobierno anuncia avances en las conversaciones con los indígenas pero no contempla recuperar las ayudas a los combustibles

R. C.Quito

El presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, ha admitido que es «responsable» de la situación que está viviendo Ecuador y ha asegurado que está tomando medidas para «transformar radicalmente y estructuralmente el país». Moreno, que denuncia un intento organizado para derrocar a su Gobierno en las calles, trata de activar un escenario de diálogo con los colectivos indígenas y sindicatos para poner fin a las protestas que desde hace una semana paralizan el país en las que ya han muerto dos personas y otras 700 han sido detenidas.

«Es responsabilidad mía lo que está pasando este momento, es por eso, que estamos tomando las medidas necesarias para poder transformar radicalmente y estructuralmente el país», ha afirmado Moreno en una entrevista para CNN. Moreno ha destacado que se trata de un «plan sistematizado» que fue preparado antes de que ganara las elecciones y cuyo objetivo es «desestabilizar el Gobierno de Ecuador». «Uno de los elementos que más lo confirman es la presencia de dirigentes que se denomina la Revolución Ciudadana y la presencia inclusive de Correa», ha subrayado, refiriéndose al expresidente ecuatoriano Rafael Correa.

En cuanto al traslado del Gobierno a Guayaquil, el mandatario ha manifestado que había que proteger el centro de Quito y que, por ello, decidió trasladar la sede del Ejecutivo a la localidad. «Desde ahí estamos gestionando el proceso de diálogo, paz, orden y atendiendo a las personas que aportan con sus ideas, principios y valores que deben regir en la democracia», ha indicado. «La vida del presidente no es lo más importante, sino el mantenimiento del orden democrático, de la paz, el camino hacia el progreso y poder administrar el país y la crisis de la mejor manera, la más correcta, legal y justa», ha aseverado.

Moreno, que insiste que no volverá a implementar las subvenciones a los combustibles -uno de los motivos de las protestas-, ha reiterado que «preveíamos reacciones de este tipo» y que su Ejecutivo planteó cómo podría enfrentarse a las movilizaciones. Además ha agradecido al movimiento indígena por llevar a cabo una manifestación pacífica y en ordenada este miércoles en Quito.

La Policía repele a los alborotadores durante la manifestación de este miércoles en Quito (Ecuador).
La Policía repele a los alborotadores durante la manifestación de este miércoles en Quito (Ecuador). / Reuters

Denuncia de muertes

Sin embargo, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) ha denunciado que varios manifestantes han muerto como consecuencia de la «brutal y desmedida» represión del Gobierno ecuatoriano contra las protestas por el alza del precio del combustible.

«Con profundo dolor e indignación comunicamos al Ecuador que en la represión desmedida y brutal del miércoles hacia el Movimiento Indígena, direccionada por las politicas represivas del Gobierno de Lenín Moreno y su ministra de Gobierno, Maria Paula Romo, y el ministro de Defensa, Oswaldo Jarrin, confirmamos que existen compañeros que perdieron la vida», ha asegurado la Conaie. Esta organización ha anunciado que pretende iniciar acciones legales por delitos de lesa humanidad.

Intento de diálogo

Mientras tanto, los indígenas y el Gobierno buscaban aproximar este jueves posiciones en la crisis. «Estamos obteniendo los mejores resultados del diálogo con los hermanos indígenas», ha apuntado Moreno la noche del miércoles. «Sin duda alguna, esto se va a solucionar muy pronto», ha remachado.

Frente a Moreno, los líderes de la Conaie) se han expresado con más cautela frente a los contactos, e incluso algunos como Marlon Vargas son abiertamente reacios a dialogar con un «Gobierno que ha cedido a las presiones del Fondo Monetario Internacional». Por lo pronto la «movilización está en marcha, no ha terminado», ha añadido otro líder indígena, Salvador Quishpe.

Los pueblos originarios encarnan el descontento social por las reformas económicas que impulsa Moreno en el marco de un programa de millonarios créditos destinados, según él, a salvar de la «debacle» a la dolarizada economía ecuatoriana tras años de «derroche, endeudamiento y corrupción» en el gobierno de su antecesor y exaliado, Rafael Correa.

Los indígenas, que representan el 25% de los 17,3 millones de ecuatorianos, son el sector más castigado por la pobreza y en su mayoría trabaja en el campo. Con la liberación de los precios de los combustibles tras el acuerdo suscrito en marzo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) -por un monto de 4.200 millones de dólares- deben pagar más para el transporte de sus productos al tiempo que temen una escalada inflacionaria.