Letizia y Mallorca, «cada año mejor»

La Familia Real, en el tradicional posado veraniego en el palacio de Marivent, en Mallorca. / BALLESTEROS/EFE
La Familia Real, en el tradicional posado veraniego en el palacio de Marivent, en Mallorca. / BALLESTEROS/EFE

El Rey pregunta a los periodistas si tienen derecho a vacaciones y Leonor le cambia el sitio a Sofía, anécdotas del posado en Marivent

ARANTZA FURUNDARENA

Hay amores instantáneos, que arrebatan a primera vista, y otros más tibios que van caldeándose con el tiempo... La relación de la Reina con Mallorca pertenece a estos segundos. Después de quince años veraneando en la isla, doña Letizia ha reconocido que su relación con ella es «cada vez mejor». Lo declaró ayer durante el posado de Marivent, después de haber pasado la mañana en el mercadillo dominical de Pollença y tras unos días en los que a la Monarca se le ha visto disfrutar de Mallorca con más intensidad que nunca. Esa confirmación de la Reina y el inesperado tono político que empleó el Rey en un encuentro tradicionalmente ligero y familiar marcaron la sesión fotográfica más esperada del verano.

Pero todo había empezado una hora antes... Tras aguardar en la entrada, los casi 50 periodistas acreditados (entre ellos, algunos medios franceses y alemanes) fuimos conducidos a un fotogénico enclave de los jardines (públicos buena parte del año) presidido por unos imponentes árboles que dieron lugar a todo tipo de especulaciones: que si son olmos, que si son álamos... Entre tanto, el jefe de seguridad ejercía de jefe de comunicación y pastoreaba a los redactores de un lugar a otro... «Ahora colóquense aquí arriba. No, no, mejor allí abajo». Entre eso, la tajante prohibición de micrófonos a la vista, el aplastante calor y la ausencia de refrigerios durante la espera (ni un vaso de agua), se creó cierta tensión previa que se disipó en cuanto dieron las siete y aparecieron los Reyes con sus hijas...

La Reina lucía un favorecedor vestido de grandes flores en tonos rosados y el Rey, una camisa con diminutas florecillas en tonos azules. Leonor, un buzo de tirantes y Sofía, blusa de volantes y short de rayas. La anécdota la protagonizó la Princesa de Asturias al comentarle a su madre su diferencia de altura... La Reina, bromeando, se agachó un poco y le señaló sus altas alpargatas de cuña. Pero Leonor no quedó satisfecha y se intercambió con su hermana, colocándose al lado de su padre donde la inclinación del terreno le hacía parecer más alta. Es la primera vez que se ha visto a Leonor consciente de su menor estatura con respecto a Sofía.

Sin soltar la mano de Leonor, don Felipe se refirió a la situación política y a cómo influirá en sus vacaciones... «A pesar de todo esperamos disfrutar unos días de la isla», dijo con cierta resignación, sin especificar cuánto tiempo permanecerán en Mallorca (se prevé que hasta el día 9). «Ya tenemos experiencia en eso», respondió a la pregunta de si este iba a resultar un verano más tenso. Las vacaciones fueron tema recurrente. Incluso preguntó a los periodistas: «Tendréis derecho a ellas, ¿no?». Y sin esperar respuesta advirtió: «Todavía esta semana celebraremos varias actividades». Se refería, entre otras, a la tradicional recepción en La Almudaina, que este año batirá record de asistencia con 600 invitados.

Leonor y Sofía confirmaron que han practicado vela en el campamento estadounidense donde han pasado el mes de julio. Era su segundo año y ha sido «muy divertido». Pero no saben si repetirán... «Tenemos que hablarlo», dijo el Rey. Con todo, lo más destacado fue la confirmación de la Reina de ese esperado flechazo con la isla. «Hemos estado esta mañana en el mercadillo de Pollença y nos ha parecido un pueblo precioso. No lo conocíamos. Doña Sofía tampoco. Ella había estado en el puerto de Pollença, pero no en el pueblo. Nos ha encantado», declaró con visible entusiasmo.