José Sarrión: «Los parlamentarios no somos más importantes que los compañeros que luchan en las calles»

El candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León por Castilla y León en Marcha, José Sarrión./Dos Santos
El candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León por Castilla y León en Marcha, José Sarrión. / Dos Santos

El candidato a la Presidencia de la Junta por Castilla y León en Marcha asegura que no será un obstáculo para un cambio de gobierno después de 31 años de mandato del PP

J. L. ROBLEDO

A la espera de que vea la luz 'Común es el sol y el viento. Crónicas de un procurador en las Cortes de Castilla y León', libro donde recoge sus vivencias políticas de los últimos cuatro años, José Sarrión sigue fiel a sus orígenes como activista político desde los quince y tiene claro que si es reelegido procurador seguirá utilizando el Parlamento regional como altavoz de las reivindicaciones de la calle y de los trabajadores. Consciente de que la próxima será su última legislatura antes de volver de lleno a la enseñanza y a la filosofía, sus dos pasiones junto con la defensa de la clase trabajadora, confiesa que el último momento de intensa felicidad que vivió en la política fue cuando se dio cuenta de que el movimiento feminista se había convertido en algo mayoritario en España.

¿Por qué ha elegido el mural de Manuel Sierra para la fotografía de esta entrevista?

Es una obra de arte que defiende la educación pública, mundo al que pertenezco y al que espero volver cuando acabe mi etapa política. Además, Manuel Sierra, leonés de nacimiento y vallisoletano de adopción, es uno de los artistas referentes de Izquierda Unida y uno de los grandes muralistas de nuestro país. Tampoco quiero olvidar que esta obra de arte se sitúa donde estaba el mural de la Alegría de la República que mandó tapar León de la Riva.

¿Qué es ser comunista hoy y en qué se diferencia un comunista de otras formas de izquierda como el socialismo o la socialdemocracia?

Lo que nos diferencia del PSOE es que nosotros sí somos de izquierdas y tenemos un compromiso permanente con la mayoría social trabajadora, la que sistemáticamente es olvidada por la alta política. Por este motivo el objetivo prioritario y fundamental de nuestro programa electoral es la defensa del empleo estable y con derechos en Castilla y León y la lucha contra el paro y la precariedad que son los dos elementos que generan despoblación en nuestra Comunidad.

¿Dónde ubica al PSOE, a Podemos, al PP o a Ciudadanos?

Izquierda Unida-Castilla León en Marcha somos la izquierda nítida. A Podemos lo veo más como un partido de centro-izquierda; al PSOE como una formación socioliberal y a Ciudadanos y el PP como partidos de la derecha clásica. PSOE, Cs y PP comparten un denominador común, que es su defensa del neoliberalismo más duro, el que impone la Comisión Europea y el Banco Central Europeo y el FMI.

Hay quien sitúa al comunismo en el espacio de los totalitarismos por las experiencias en la URSS, China, Corea o Cuba. ¿Qué opina?

Lo primero es sacar de esa lista a Cuba, ya que no tiene que ver nada con los demás países. En primer lugar lo que hay que poner en valor es la tradición democrática de los comunistas españoles desde su fundación en en 1921. Evidentemente, hay un interés enorme por parte del gran capital en caricaturizar a los comunistas, ya que saben que allí donde hay fuerzas de izquierdas tienen un enorme enemigo. Esto es algo que hemos demostrado a lo largo de la pasada legislatura cuando nos hemos enfrentado a multinacionales como Nissan, Vestas, Made, Lactalis (Lauki) o Mondelez (Dulciora), que intentaron dejar en el paro a miles de trabajadores. Los grandes empresarios, que son los que mandan aunque no se presenten a las elecciones, saben que sus intereses están en riesgo en la medida que existan fuerzas con un compromiso nítido de izquierdas como nosotros.

Los de Podemos les echaron una 'opa' amistosa. ¿Ha triunfado o ha fracasado?

Lo que sucedió con Podemos es muy sencillo. Nosotros queríamos impulsar una candidatura unitaria que emanara de abajo hacia arriba, que fuera un proceso radicalmente democrático constituido por las bases sociales más allá de nuestras organizaciones políticas, y que fuera el que determinara el proyecto, el programa y las candidaturas, pero Podemos decidió abandonar este proceso de primarias, a pesar de que fue uno de los mandatos fundamentas que nos dio el 15M con el lema de 'Democracia real ya'. Nosotros hicimos un llamamiento público y encontramos que había fuerzas interesadas en este camino como Anticapitalistas de Castilla y León, uno de los fundadores de Podemos, el Partido Castellano y Alternativa Republicana. Con ellos y con muchas personas a título individual lanzamos un proyecto público al que Podemos, que nos planteó un acuerdo de mesa camilla y un pacto cupular para el reparto de cargos, no quiso sumarse.

¿Qué ha aprendido en su primera legislatura como procurador en las Cortes de Castilla y León?

Estoy a punto de publicar un libro bajo el título 'Común es el sol y el viento. Crónicas de un procurador en las Cortes de Castilla y León', que precisamente cuenta mi experiencia en el parlamento regional. Creo que lo más importante es que he podido confirmar que las instituciones tiene una doble cara. La moqueta te puede alejar de la realidad, algo que le pasa a muchos políticos, pero las instituciones también te permite hacer políticas en defensa del pueblo y de los trabajadores. Todos y cada uno de mis logros en estos cuatro años se han producido siempre por haber luchado al lado de gente que lo hacía fuera del Parlamento. Yo me he dedicado a utilizar las Cortes como un altavoz para llevar reivindicaciones. Los parlamentarios no somos más importantes que los compañeros que luchan en las calles, que hacen piquetes en las huelgas o que se concentran ante el desahucio de una vivienda

¿Entiende que su trabajo en estos cuatro años en las Cortes ha tenido utilidad? ¿De qué está más satisfecho?

De haber cumplido mi compromiso electoral y de defender y llevar las voz de los colectivos sociales y de los trabajadores en lucha. Nunca he dejado una llamada sin atender, una reunión por celebrar o un pueblo por atender. Además, termino la legislatura como entré. Con el mismo patrimonio, manteniendo la limitación salarial que anuncie hace cuatro años y viviendo en el mismo piso humilde. Entre los momentos más felices que recuerdo fue cuando logramos que Aimar, el niño de Tordesillas volviera a clase después de un año sin estar escolarizado por la negativa de la Junta a poner una enfermera en su colegio. Tampoco olvidaré cuando se limpiaron los residuos de Fuente Pelayo (Segovia), pueblo donde una planta de compostaje ilegal vertía toneladas de residuos todas las semanas, o los avances en materia de formación de los desempleados

¿Quién es su referente en política y por qué?

Julio Anguita y Marcelino Camacho por su coherencia, por vivir como pensaron. Anguita se jubiló con una pensión de profesor de Secundaria, renunciando a la pensión vitalicia de diputado, mientras que Camacho hizo algo parecido y acabó en un piso de Carabanchel sin ascensor.

Cuando se habla de IU y de sus propuestas, la gente se pregunta generalmente ¿y cómo se paga eso?

Hay propuestas relativas a la mejora de la gestión que son gratuitas, como las que propusimos en el caso de la formación para el empleo y en las que se tuvo en cuenta el presupuesto de la Comunidad, y otras que tienen que ver con el aumento de los ingresos públicos. Nosotros planteamos una reforma fiscal para que paguen más los que más tienen y sin olvidar que Castilla y León es la segunda comunidad con menor presión fiscal del país. Además, junto con la inspección de trabajo, hay que realizar un plan ambicioso para combatir el fraude fiscal de las grandes empresas y la economía sumergida. Otra medida, también gratuita, es acabar con las 45.000 horas extra ilegales que se hacen a la semana en Castilla y León, algo que generará un millar de puestos de trabajo. Nosotros hemos realizados planes que permitirían elevar de forma sustancia el presupuesto de la Junta que, junto a medidas de mejora de la eficacia de la administración, permitiría revertir los recortes de los últimos años en sanidad, educación y servicios sociales. No obstante, también necesitamos un Gobierno que tenga firmeza a la hora de enfrentarse con el Banco Central Europeo para acabar dar marcha atrás a la reforma del artículo 135 de la Constitución para evitar que nuestro gasto social esté sujeto a los criterios del control de déficit que deciden un grupo de banqueros extranjeros a miles de kilómetros de aquí.

¿Qué es lo mejor que le ha pasado en el tiempo que lleva en política?

Recuerdo momentos muy bonitos, pero los más felices han sido cuando he notado que el pueblo despertaba. Las huelgas generales, el 15M, que supuso el despertar de una generación que muchos habían dado por perdida o las grandes movilizaciones contra la guerra de Iraq o contra la LOU, son momentos en los que he sentido que el pueblo palpita y para mí han supuestos intensos momentos de felicidad política. El último de estos momentos ha sido los dos últimos 8 de marzo, cuando me di cuenta que el movimiento feminista se había convertido en algo mayoritario en este país.

¿Se ha puesto límite para dejar la vida pública? ¿Dónde se ve en el futuro?

Nosotros tenemos limitación de mandatos y yo tengo muy claro que la política no debe profesionalizarse. Mi compromiso estatutario es de ocho años en las Cortes de Castilla y León y cuando termine regresaré a la docencia. Yo soy profesor universitario e investigador y tengo la suerte de amar la filosofía y de amar la enseñanza. También me apasiona la política, pero después de la próxima legislatura volveré a ser un activista de base, algo que lo seguiré siendo hasta que me muera.

¿Tiene solución la despoblación?

Sin duda. La despoblación empezó siendo un fenómeno de los pequeños pueblos, pero ya afecta también a todas la ciudades de Castilla y León. Lo que hay que hacer es confrontar el ideario neoliberal que plantea que el único modo de mover la sociedad es haciendo lo que quiera el gran capital. Las administraciones públicas se tiene que plantar y tiene que tomar decisiones políticas que convengan a la sociedad. El Estado es que el debe hacer planes de empleo para el medio rural y para las ciudades y no dejarlo en manos de multinacionales que chupan subvenciones públicas para luego dejar a miles de familias tiradas con el único afán de aumentar beneficios.

Se dice que el PP de Castilla y León está más centrado y es más socialdemócrata que otros PP. ¿Usted lo cree?

Yo lo que tengo claro es que el PP de Castilla y León y el PP nacional son iguales de corruptos. Hace cuatro años Herrera decía que Castilla y León estaba fuera del mapa de la corrupción, pero el destino fue muy irónico y al poco tiempo de aquellas declaraciones se destaparon la trama de la eólicas y la Perla Negra, a los que más tarde se sumó la 'Operación Enredadera' o el caso del hospital de Burgos.

¿Tienes claro a quién no apoyarías para formar gobierno en la Junta?

En Castilla y León en Marcha tenemos claro que no podemos ser un obstáculo para un cambio de gobierno después de 31 años de mandato del Partido Popular que ha generado una administración marcada por el clientelismo y la corrupción.

Recomiende un libro y una película.

Entre los muy buenos libros que he leído últimamente destacaría 'GB84', de David Peace, una novela preciosa en la que se describe cómo Margaret Thatcher destruyó al movimiento minero británico. En materia de ensayo me encantó 'Chavs', de Owen Jones. Entre las películas señalaría a la británica 'Yo, Daniel Blake', de Ken Loach , una película durísima sobre la vida de un parado con la que lloré y la española 'La mano invisible', de David Macián y basada en un libro de Isaac Rosa, que explica a la perfección lo que es el mercado laboral en el capitalismo.

Un lugar de Castilla y León para perderse.

La provincia de Soria y las riberas de Castronuño, en Valladolid.

¿Qué opina de sus principales adversarios políticos?

Yo prefiero opinar sobre organizaciones políticas. El PSOE es un partido de izquierdas en la oposición y derechas cuando gobierna. El PP es una trama corrupta criminal convertida en un partido político; Podemos es una partido volátil que expresa opiniones fluctuantes y que cambia de posiciones en base a lo que considera que da más rédito electoral y Ciudadanos es un partido de ultraderecha en lo económico.