El colectivo más precarizado

Una empleada de hogar. /R. C.
Una empleada de hogar. / R. C.

Las más de 600.000 trabajadoras domésticas pueden ser despedidas sin causa, no tienen paro y su pensión es de apenas 500 euros al mes

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

En España hay 616.900 personas que trabajan en el sector doméstico, de las cuales un 89% son mujeres y más de la mitad inmigrantes, según los últimos datos de la EPA, que no concuerdan con las 407.000 afiliaciones en este sistema, lo que evidencia el elevado peso de la economía sumergida en este sector, que se trata además de uno de los más precarios del mercado laboral. Y es que son las únicas trabajadoras por cuenta ajena que no tiene derecho a la prestación por desempleo. Además, pueden ser despedidas sin alegar causa alguna y no existe una protección especial para las que están embarazadas.

«La norma que regula actualmente la relación laboral de las empleadas del hogar debería reformarse porque va en contra de derechos fundamentales recogidos en la Constitución», denunció esta semana la Fundación Alternativas durante la presentación del estudio 'Empleadas del hogar: un caso evidente de discriminación indirecta'.

Además, el empleo del hogar es la actividad económica donde los salarios son más bajos, limitándose al 44% del sueldo medio, lo que explica que una tercera parte de estas trabajadoras viven por debajo del umbral de la pobreza, según recoge un informe de Oxfam Intermon. Y esto tiene su repercusión directa cuando llegan a la edad de jubilación, puesto que sus pensiones medias son de poco más de 520 euros al mes, la mitad que la del conjunto del sistema; por ello, el 65% necesita de un complemento para poder llegar a una prestación mínima porque lo cotizado no da para una pensión que alcance ese umbral, según destaca la Fundación Alternativas.

El Gobierno ha manifestado varias veces su voluntad de ratificar el convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que sienta las bases para mejorar las condiciones de trabajo de este colectivo. Y este compromiso lo incluirá «con carácter de urgencia» en el Plan Reincorpora-T, dirigido especialmente a parados de larga duración, que previsiblemente aprobará el próximo viernes, donde pretende desarrollar un «programa de seguimiento» de estas empleadas del hogar, así como elaborar una guía práctica de identificación y evaluación de sus riesgos laborales.