El precio del petróleo y las quiebras, las otras amenazas para las aerolíneas

Un avión de Norwegian espera a sus pasajeros en el aeropuerto de Liou. /Borja Agudo
Un avión de Norwegian espera a sus pasajeros en el aeropuerto de Liou. / Borja Agudo

Aunque nacen más compañías que cierran, Europa acumula la mitad de las insolvencias en el sector y se ve en riesgo especial al 'low cost'

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

Por si los efectos del 'brexit' no fueran suficientes –al problema accionarial de IAG, se une la necesidad de Ryanair y Easyjet de lograr que más del 50% de su capital social sea realmente europeo, e incluso Air France tendrá que aclarar su estructura con la estadounidense Delta Airlines (9%) como segundo socio–, el sector del transporte aéreo puede vivir un 2019 movido por un nuevo incremento del precio del petróleo, que a su vez agudizaría el riesgo de quiebras.

Y es que el negocio de las aerolíneas, números en mano, resulta ahora más dinámico de lo que pueda parecer. En 2017 –del año pasado aún no hay datos oficiales, aunque se presume una evolución similar– iniciaron su andadura empresarial el triple de compañías de las que la finalizaron, 81 frente a 26. Así, se abrió una nueva apenas cada cinco días, pero se cerró otra en promedio cada dos semanas.

Y no se trata solo de compañías de tamaño reducido, pues casi seis de cada diez (el 58%) de las aperturas correspondieron a aerolíneas regulares, mientras que más de una cuarta parte (el 27%) fueron compañías de vuelo chárter, lo que se compadece con el crecimiento de los viajes de negocios.

Por el lado de las quebradas, Alitalia fue el caso más significativo y lleva dos años bajo administración concursal al no alcanzar un pacto con sus acreedores. El Ejecutivo italiano populista no quiere vender su aerolínea de bandera a empresas extranjeras, y menos si son de fuera de la UE. Pero sigue sin haber ofertas formales –Air France-KLM y Lufthansa solo han mostrado interés– por una empresa que no genera beneficios desde 2002.

Norwegian, amenazada

Sin embargo, los mayores problemas económicos en los últimos años se han centrado en el segmento del 'low cost', donde los operadores más débiles han pagado la feroz guerra de precios. Primera Air, Cobalt, Small Planet y Air Azur fueron algunas de sus víctimas en 2018. Desconocidas para la mayoría no lo es, sin embargo, Norwegian, pretendida por IAG mucho tiempo.

La renuncia de ésta a finales de enero a lanzar una OPA_para controlar la aerolínea noruega, competidor de las operadoras británicas que reinan en el segmento del bajo coste, ha ensombrecido su futuro financiero. En 2018 multiplicó por cinco sus pérdidas hasta los 150 millones de euros, pese a que incrementó su facturación un 30%, una tónica de este subsector:_gana clientes pero se endeuda demasiado con nuevos aviones y el carburante.

En España cerrará tres de sus ocho bases para ahorrar costes y se enfrenta a una huelga. También revisará sus aparatos para mejorar eficiencia, pues el precio el petróleo ha empezado el año al alza y se teme mucha volatilidad en su cotización. Y eso, en una Europa que concentra la mitad de las insolvencias de aerolíneas –también el 40% de las aperturas–, es algo preocupante.

 

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