Airbus dice adiós al A380 y pone en peligro más de 200 empleos en España

El avión más grande el mundo no generaba pedidos suficientes y, además de su elevado consumo, no podía operar en muchos aeropuestos por su gran envergadura

PAULA ROSAS PARÍSLUCÍA PALACIOS Madrid

Fin de trayecto para el superjumbo de Airbus, lo que deja en el aire el futuro de entre 3.000 y 3.500 empleos, más de 200 de ellos radicados en España. El último A380 será entregado en 2021. A partir de ahí, la compañía europea dejará de fabricar este gigante de los cielos, un modelo que nunca llegó a despegar económicamente. Uno de sus principales clientes, la aerolínea Emirates, ha llegado a un acuerdo con Airbus para sustituir una parte de sus encargos por otros modelos que considera más eficientes. De los 162 aviones A380 que esperaba, va a pasar a 123 -aunque recibirá solo 14 más en los próximos dos años- y, a cambio, ha comandado cuarenta A330-900 y treinta A350-900.

La consecuencia de esa «dolorosa» decisión es que «nuestro carnet de pedidos ya no es suficiente para permitirnos mantener la producción del A380», a pesar de los esfuerzos que se han hecho en los últimos años para venderlo a otras compañías aéreas, según ha explicado hoy el presidente ejecutivo de Airbus, Tom Enders, que, a sus 60 años, dejará el cargo el próximo 10 de abril para dar paso al liderazgo del actual responsable ejecutivo de la división de aviones comerciales, Guillaume Faury.

El A380, que empezó a fabricarse hace 12 años, es el avión de línea más grande del mundo. Con sus 800 plazas (en el modelo de cabina más abigarrado), Airbus buscaba descongestionar los grandes aeropuertos del mundo. Pero su gran tamaño ha sido también su mayor debilidad. Mientras la mayoría de las aeronaves en el mercado cuentan con dos motores, el A380 tiene cuatro, lo que supone el doble de posibilidades de sufrir una avería. También consume mucho más queroseno que el resto de modelos en un momento en que se busca la economía de combustible. Su gran envergadura le hace imposible operar en muchos aeropuertos, y los que sí lo acogen han tenido que adaptar sus instalaciones.

Isabel Toledo

Su producción se ha ido ralentizando con los años por la falta de pedidos. El acuerdo alcanzado el año pasado con Emirates dio esperanzas al superjumbo, ahora en vano. «Las consecuencias de esta decisión están en gran parte integrados en nuestros resultados financieros de 2018», ha dicho Enders en un comunicado, en el que anunció que la compañía aumentó su beneficio el año pasado en un 29% hasta 3.054 millones de euros, lo que les ha permitido proponer el reparto de un dividendo récord de 1,65 euros por acción, un 10% superior al de 2017.

Posibles «medidas compensatorias»

El constructor calcula que el abandono del A380 costará entre 3.000 y 3.500 empleos en los próximos tres años, aunque considera que el pedido de Emirates y el aumento del ritmo de fabricación del A320 ofrecerán «numerosas posibilidades de movilidad interna» para los asalariados. España es uno de los países afectados, concretamente las plantas que la constructora tiene en Getafe (Madrid), Puerto Real (Cádiz), Tablada (Sevilla) e Illescas (Toledo). En ellas se emplea a unos 200 trabajadores, una cifra que se eleva si se suma la participación de diez empresas auxiliares subcontratadas y a los comerciales, según fuentes sindicales consultadas por este periódico.

Desde el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo han pedido «tranquilidad y prudencia», han asegurado que están ya en contacto con Airbus -tanto con la dirección en España como en la sede central en Toulouse (Francia)- para conocer los detalles y el impacto de esta decisión, y han prometido trabajar en posibles «medidas compensatorias» para paliar cualquier consecuencia que tenga la parada del A380 con otros programas, ya que el fabricante tiene una amplia y saneada cartera de productos con importante presencia en España.

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