Torres cree a González en su desmarque de la trama de espionaje en BBVA

El presidente de BBVA, Carlos Torres Vila./EFE
El presidente de BBVA, Carlos Torres Vila. / EFE

El presidente del banco tacha de «conjeturas» las filtraciones sobre el supuesto espionaje, porque «no se ha demostrado que sean verdad» y apoya al presidente de la fundación en su cargo, quien le comenta que «no sabía nada»

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El presidente de BBVA, Carlos Torres, ha hecho una defensa férrea de su antecesor en el cargo, Francisco González, ante la polémica por la supuesta trama de espionaje que habría encargado el anterior presidente del grupo. «Yo le creo», han sido las palabras de Torres en referencia a la versión de los hechos que le ha transmitido el ahora presidente de honor del banco y la fundación tras las filtraciones que le vinculan con encargos al grupo de seguridad Cenyt para controlar a empresarios que querían hacerse con la entidad. De González, Carlos Torres ha indicado que se trata de «un guía y referencia»en los diez últimos años en los que han trabajado codo con codo en la entidad.

De sus conversaciones durante los últimos días, desde que varios medios comenzaran a publicar informaciones sobre los servicios contratados con la empresa vinculada al excomisario Villarejo, Francisco González le habría transmitido al actual presidente que su conciencia «está muy tranquila». Porque, según ha indicado, «no sabía nada de las irregularidades» que aparecen en las noticias.

Durante su primera comparecencia ante los medios de comunicación como presidente del grupo, Carlos Torres ha tenido que hacer frente a toda una batería de preguntas relacionadas con el caso del espionaje. En el acto se encontraba también el nuevo consejero delegado, Onur Genç, quien no se ha pronunciado sobre la polémica. Torres ha denunciado el «sesgo retrospectivo» que se está realizando sobre informaciones de hace 15 años. Por eso, el presidente de BBVA ha pedido «no precipitarse ni actuar ni pedir que se actúe sin conocer los hechos», porque «no se pueden prejuzgar cosas que no están contrastadas».

Torres no ha dejado en ningún momento ningún atisbo de crítica a su antecesor, de quien ha afirmado que seguirá en el cargo de presidente de honor del banco y de la fundación. «No soy quién para pedir la renuncia de nadie», ha afirmado en referencia a una posible salida de González de estos puestos no ejecutivos. El presidente ha calificado de «conjeturas» muchas de las noticias publicadas porque «se dan por verdad» cosas que «están lejos de ser comprobadas».

El presidente de la entidad ha derivado cualquier consecuencia futura a los resultados de la investigación que han encargado a PwC, junto con Garrigues y Uría para esclarecer los hechos. «Si un proveedor lo ha hecho eso -en referencia a las filtraciones periodísticas sobre Cenyt- me parece muy mal», ha aclarado, distanciando la figura del expresidente de esas prácticas. Aunque al mismo tiempo ha justificado contar con los servicios de esa compañía de seguridad por la naturaleza del negocio bancario que «precisa estos servicios de seguridad e inteligencia» por el efectivo y otros valores que mueve en todo el mundo.

Al mismo tiempo, ha admitido que ese análisis de documentación interna -se trata de «millones» de documentos, según ha indicado-«va a llevar meses». Y que no será hasta que tengan una conclusión clara cuando actuarían, si así tuvieran que hacerlo. «En función de lo que salga, tendremos tolerancia cero, sin contemplaciones de ningún tipo», ha afirmado, aunque no ha aclarado qué medidas tomarían. Además, ha anticipado que si el caso se judicializa, el proceso se extendería mucho más tiempo, aunque, por ahora, BBVA no ha recibido demandas de ninguno de los afectados por la trama de espionaje, como el exministro Miguel Sebastián, entre otros.

En cualquier caso, Torres ha aclarado que no siente la «presión» de los reguladores ni del Gobierno en torno a una posible salida de Francisco González del cargo. Sí ha indicado que la junta ordinaria de accionistas no se retrasará -habitualmente suele ser en el mes de marzo en Bilbao, donde se encuentra su sede social- por este problema corporativo.

Antes de esta comparecencia, a primera hora de la mañana, Torres instaba a «dejar que la investigación haga su trabajo», en un comunicado hecho público esta mañana tras la presentación de resultados anuales de la firma. Pocos minutos antes de la aparición pública que tiene lugar en la sede de BBVA, el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliú, se ha referido al caso del supuesto espionaje admitiendo que «afecta» a todo el sector bancario y a su reputación, sobre todo porque «hay cosa inciertas y no muy difíciles de entender». Para Oliú, en cualquier caso, «no todos los bancos somos iguales» y espera una «pronta resolución» de esta crisis.

El beneficio crece un 51%

En lo relativo a las cuentas del grupo de 2018, BBVA obtuvo un beneficio neto de 5.324 millones de euros en 2018, un 51,3 % más que un año antes, gracias a la plusvalías por la venta de su negocio en Chile y a pesar de la caída de la lira turca y las dificultades en Argentina.

El impulso de los ingresos recurrentes, la contención de gastos y los menores saneamientos contribuyeron también al alza de los beneficios, en línea con las previsiones del mercado, según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), regulador bursátil.

Sólo en el último trimestre del año, BBVA ganó 1.001 millones de euros, casi quince veces más que un año antes, cuando su beneficio fue de 70 millones tras asumir un fuerte deterioro de su participación en Telefónica.

El presidente de la entidad, Carlos Torres Vila, quien relevó en el cargo al veterano Francisco González, considera en un comunicado que en un entorno complejo, BBVA ha obtenido unos «muy buenos resultados y una rentabilidad de doble dígito», al tiempo que ha logrado «importantes avances en el proceso de transformación».

«Estamos especialmente orgullosos de haber alcanzado un significativo hito en la digitalización de nuestro negocio. A diciembre, más de la mitad de los clientes usan canales digitales, y en 2019 nuestro objetivo es también superar el umbral del 50 % de clientes que usan el móvil para relacionarse con el banco», ha añadido.

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