El Banco de España estima que los Presupuestos están inflados en 7.000 millones

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, en el Congreso. / Efe

Hernández de Cos calcula que España terminará este año con un déficit público del 2% del PIB, siete décimas por encima de lo proyectado por el Gobierno, aunque su intención inicial era del 1,8%

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

El Banco de España se une a los distintos organismos que no creen que el cálculo que el Gobierno ha hecho de ingresos en su proyecto de Presupuestos para 2019 sea el correcto. El gobernador de la institución, Pablo Hernández de Cos, afirmó este lunes durante su comparecencia ante la Comisión de Presupuestos del Congreso que la previsión de ingresos del Estado está sujeta a riesgos «significativos».

El gobernador hizo referencia explícita a una artimaña que ha buscado el Ejecutivo para cuadrar las cuentas: el cambio en el sistema de liquidación del IVA propuesto -el llamado suministro inmediato de información del IVA (SII)-, que corrige una modificación de 2017, permitirá contar en 2019 con una recaudación por este impuesto de trece meses en lugar de doce. Lo que se traduciría en unos 5.000 millones de euros adicionales en ingresos, que se distribuirían entre las comunidades autónomas y la Administración central.

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya ha explicado que los 2.500 millones correspondientes al Estado compensarán el ajuste de déficit y para compensar el retraso en la aplicación de los nuevos impuestos, la 'tasa Google' y sobre transacciones financieras, con los que preveían una recaudación de más de 2.000 millones entre ambos si se hubieran aplicado desde el 1 de enero.

Pero el gobernador del Banco de España no lo tiene tan claro. Aseguró que este cambio en el sistema de liquidación del IVA no afectará a la contabilidad nacional, es decir, ese aumento de los ingresos públicos no podrán ser incorporados a las cuentas que afectan al cálculo del déficit. Y es que a efectos de déficit, se tiene en cuenta cuándo se produce el hecho que da lugar al pago y no a cuándo se efectúa. Por ello, igual que el cambio de 2017 no afectó al cálculo del déficit, tampoco lo hará en 2019.

Así, Hernández de Cos rebajó la estimación del crecimiento de los ingresos respecto a 2018 del 8,1% previsto en los PGE, hasta el 6,9% quitando las ganancias por el nuevo sistema del IVA y, además, estimó que esa previsión está sujeta a «riesgos a la baja significativos». Además, el Banco de España cree que la relación entre el crecimiento económico y el aumento de la recaudación es mayor a la media histórica, que aumentará un 5,6% en vez de ese 6,9% del Gobierno tras descontar el cambio en el IVA. Por tanto, ese 5,6% de aumento de la recaudación respecto a 2018 en lugar del 8,1% calculado por el Gobierno supone una diferencia de 7.132 millones de euros.

Y es que explicó que aunque siempre existe una «cierta incertidumbre» sobre la respuesta de los ingresos públicos a las bases impositivas, las previsiones de los PGE «parecen incorporar unas elasticidades superiores a las medias históricas». A esto añadió que la estimación del impacto recaudatorio de los nuevos impuestos, como el de servicios digitales o el de transacciones financieras, está sujeta a «un elevado grado de incertidumbre» debido a la ausencia de referencias históricas sobre su funcionamiento y por el retraso en la entrada en vigor de las medidas que acompañan a los PGE.

Déficit muy superior

Estas diferencias entre ingresos y gastos supondrá que España termine el año con un déficit público del 2% del PIB, según los cálculos del Banco de España. Aunque esta cifra es mucho más positiva a sus anteriores previsiones de diciembre (2,4%), sigue siendo siete décimas superior (más de 7.000 millones de euros) a la prevista por el Gobierno del 1,3% en el proyecto presupuestario.

Eso sí, está cerca del 1,8% que la ministra de Hacienda propuso en la senda de estabilidad para 2019, aunque con la negativa en el Senado de PP y Ciudadanos hayan tenido que elaborar los Presupuestos con la anterior previsión del Gobierno del PP.

Tren a Extremadura

Durante la mañana fue el secretario de Estado de Infraestructuras, Pedro Saura, quien intervino en la Comisión de Presupuestos y confirmó que la inversión en ferrocarril en Extremadura acumula un déficit de 665 millones de euros desde 2012 y que en los seis años de gobierno del PP la inversión se redujo el 52%. Y no solo en Extremadura. Saura explicó que la red ferroviaria convencional «se abandonó», y solo en 2017 se dejó de invertir el 80% del presupuesto previsto.

«Ahora se paran los trenes, la media está en 20 años pero hay trenes cuya antigüedad es de 40«, aseguró el responsable del área, que aseguró que el proceso de licitación de la compra para media distancia convencional por 3.000 millones comenzará pronto.

 

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