El Santander cae mínimamente en Bolsa tras dotar pérdidas de 1.500 millones en Reino Unido

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín. /R. C.
La presidenta de Banco Santander, Ana Botín. / R. C.

La entidad admite que su negocio británico se ha visto afectado por los cambios regulatorios y la incertidumbre sobre el 'brexit'

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Las acciones del Banco Santander han iniciado la sesión bursátil con un débil descenso de un 0,5% con respecto al cierre de ayer, y cotizan en estos momentos en el entorno de los 3,6 euros por título. Esta ha sido la primera reacción en el mercado por parte de los inversores internacionales después de que la entidad anunciara a última hora de anoche que había asumido un deterioro de 1.500 millones de euros en el fondo de comercio de su filial británica, Santander UK, como consecuencia de la presión regulatoria, la mayor competencia y la incertidumbre sobre el impacto en la economía por el 'brexit'.

El banco ha reconocido que el ajuste contable en el fondo de comercio de su filial británica se llevará a cabo en las cuentas consolidadas del grupo a cierre de septiembre, esto es, que serán reflejados en los resultados trimestrales que se presentarán a finales de octubre. Además, tendrá un impacto negativo en el beneficio del grupo, pero no en el resultado ordinario (el ligado puramente al negocio financiero sin contar con partidas extraordinarias). Tampoco afectará al valor por acción o al ratio de capital CET1 puesto que los fondos de comercio están excluidos del cálculo.

Además, el Santander se encargó anoche de recordar que esta circunstancia no tendrá un efecto negativo sobre el dividendo que paga a sus accionistas. De hecho, el consejo de administración del grupo ha aprobado el pago de un dividendo en efectivo de 0,10 euros por acción el próximo 1 de noviembre, el primero con cargo a los resultados de 2019. El consejo ha reafirmado su compromiso de seguir repartiendo entre sus accionistas entre el 40% y el 50% de su beneficio ordinario.

Santander reconoce el efecto negativo de la nueva regulación en Reino Unido que obliga a separar el negocio de banca minorista del de banca inversión y que le ha supuesto aumentar el volumen de activos en la sucursal de Londres de Banco Santander en unos 40.000 millones de euros. De esa cantidad, unos 25.000 millones son de un traspaso inicial de activos de Santander UK, por lo que esta entidad se quedan con un tamaño menor y, por tanto, con una previsión de que la generación de beneficios será inferior.

También influye la incertidumbre generada alrededor de la salida de Reino Unido de la Unión Europea. La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, insiste en que Reino Unido sigue siendo clave para el grupo y prueba de ello es que están invirtiendo «significativamente» para mejorar su posición y atender «aun mejor» a los clientes.

Además, el grupo ha acordado la incorporación de la banquera británica Pamela Walkden al consejo de administración del Santander como independiente, tras una larga carrera en el sector financiero, en la que ha ocupado puestos de responsabilidad principalmente en Standard Chartered Bank, donde trabajó casi 30 años. Ocupará la vacante que deja el mexicano Carlos Fernández, ligado a consejo de administración del Banco Santander desde 2015.