Motor y gas en La Bañeza

Una de las carreras celebradas este domingo en La Bañeza. / Peio García

La LVIII edición del Gran Premio de La Bañeza reúne a casi 200 corredores para disfrutar de cuatro extraordinarias carreras y una exhibición de motos clásicas que hacen las delicias de los miles de aficionados reunidos en torno al circuito urbano

RUBÉN FARIÑASLa Bañeza

1.800 metros de circuito urbano para acoger a casi 200 pilotos. El LVIII Gran Premio de Motociclismo de La Bañeza ha vuelto a deleitar a los aficionados al deporte de las dos ruedas con cuatro magníficas carreras.

Con varios minutos de retraso se daba el pistoletazo de salida a los 30 participantes de la categoría T2. En esta prueba, el podio fue copado por tres valencianos: Sergio Fuentes terminó en primera posición, Juan Salazar fue segundo y Juan Carlos Espí, tercero.

Las clásicas de 4 Tiempos partieron en segundo lugar. Adrián Hermida arrebató la victoria con su Ducatti EVO al piloto que había logrado la pole, el navarro Hugo Lacunza. El de Narón se logró imponer en la meta siendo el único capaz de remontar durante las cuatro carreras.

Las Super Series fueron para Hugo González, dominador de la prueba durante todo el fin de semana. Le acompañaron en el podio Jaime Díaz y Maxi Llamedo.

Esta carrera sirvió de prolegómeno a la manga de exhibición de las superclásicas y un emotivo minuto de silencio en honor a las víctimas del atentado de Barcelona.

Y la espera mereció la pena para poder admirar la prueba de la categoría reina. Los pilotos de 125cc Moto3 encendieron sus motores pasadas las tres y media de la tarde. Antonio Castillejo se alzó con la victoria, con Martínez Más en segunda posición y Jerónimo Castillejo completando el podio. La mala salida del campeón no evitó que se lograra el triunfo final.

El motociclismo ha vuelto a hacer parada en La Bañeza donde cada curva respiraba la emoción de este deporte y donde las rectas ofrecían el aroma especial que sólo este Gran Premio logra entregar a los aficionados de las dos ruedas.