El Mundial reanuda su marcha con las dudas austriacas

Marc Márquez, durante la grabación de un anuncio publicitario por las calles de Graz. /
Marc Márquez, durante la grabación de un anuncio publicitario por las calles de Graz.

Los pilotos de MotoGP pendientes con la seguridad del Red Bull Ring

BORJA GONZÁLEZ

Después de tres semanas completas de descanso de la competición, el Mundial de Motociclismo reanuda su marcha este fin de semana con el regreso a Austria diecinueve años después. El antiguo A1-Ring, ahora Red Bull Ring, alberga la cita que abre la segunda parte de la temporada, con las incógnitas que aporta la visita a un circuito en el que el único piloto de la parrilla que ha competido antes ha sido Valentino Rossi -aquí logró su primer podio en 125cc en 1996-. Eso, el conocimiento de la pista, será un factor de relativa importancia, a no ser que la climatología invalide alguna de las primeras sesiones de entrenamientos, algo no descartable. La mayoría de la parrilla de MotoGP pudo entrenar dos días justos después de la carrera de Alemania, unas pruebas dominadas por Ducati, lo que ha abierto la puerta a que la marca italiana pueda volver a ganar después de la era Stoner, un piloto que también rodó en aquellas dos jornadas en calidad de probador de la marca italiana. Los que no estuvieron en esos tests fueron el alemán Stefan Bradl, por lesión, Bradley Smith y Pol Espargaró, por decisión de su equipo, y Marc Márquez y Dani Pedrosa, por motivos no del todo aclarados pero que apuntan a un veto de Ducati, fábrica que había alquilado el trazado austriaco para estas pruebas privadas. De este grupo tanto Márquez como Pedrosa habían podido dar vueltas al Red Bull Ring con la RC213V-S, la súper moto de calle de Honda, mientras que Smith también se las apañó y se buscó una R1, la versión de calle de Yamaha, para rodar junto a los pilotos de Moto2 y Moto3.

El Red Bull Ring es un trazado no muy largo, poco más de cuatro kilómetros, pero muy rápido. Una vuelta de menos de un minuto y medio en las que se ganará el tiempo en los pequeños detalles. En ese sentido, Márquez apuntó este jueves a que la configuración de curvas y rectas podía no ser muy favorable para su moto, aunque a su favor contará con su capacidad para adaptarse a los nuevos circuitos, y el factor psicológico de saber que cuenta con un colchón de 48 puntos en la general sobre un dubitativo Jorge Lorenzo. "La desventaja con Márquez es casi imposible de recuperar", reconoció Rossi, en su caso a 59 puntos del líder de la general. «¿Que si se le puede ganar el campeonato...? Depende de muchas cosas, de sus resultados, de mis resultados, y en mi caso si vuelvo a recuperar la competitividad que me permitió ganar tres carreras y hacer segundo en otras y estar ahí más o menos en el podio», explicó el mallorquín. A la pelea en MotoGP se les suman las de Moto2 y Moto3. En la clase intermedia, el francés Johann Zarco dio un golpe en la mesa en Sachsenring, mientras veía cómo fallaban sus dos principales rivales, Alex Rins y Sam Lowes. En ese sentido, este fin de semana se antoja crucial para entender hasta qué punto Rins y Lowes pueden oponer resistencia al líder. En Moto3 Brad Binder mantiene su cómodo colchón de 47 puntos sobre Jorge Navarro, que salvó muy bien las papeletas de Assen, ausente por lesión, y Alemania, aún muy renqueante.

Por otra parte, el inicio del Gran Premio estará muy centrado también en la seguridad del Red Bull Ring. «Este circuito es muy rápido y cuando un circuito es rápido también es peligroso», analizó Rossi. «Especialmente la salida de la curva ocho continúa siendo muy peligrosa, porque se pasa a mucha velocidad y el muro está muy cerca». Este punto junto con la curva cuatro son los dos que más preocupan a los pilotos, que tratarán de empezar a aportar ideas desde mañana para mejorar un circuito en el que seguirá corriéndose los próximos años. Lo que se retocó sobre la marcha fue la última curva, la diez, que ha perdido tres metros de amplitud para ganar en escapatoria, lo que hará que la entrada en la recta sea un poco más lenta. "Cuando rodé aquí con la moto de calle vi que se necesitaba cambiar un poco ese punto", explicó Márquez sobre la décima curva. «Tener una caída ahí es difícil o extraño, pero no lo es si llueve, y existe esa posibilidad. Y el muro está muy cerca. No se puede saber si es suficiente o no, pero yo creo que sí, que con los cambios es suficiente ya que se reduce la velocidad y ganas espacio y metros».