La estrategia da a Márquez medio Mundial en Sachsenring

Márquez levanta el trofeo en Alemania. /
Márquez levanta el trofeo en Alemania.

Rossi termina octavo y Lorenzo decimoquinto

BORJA GONZÁLEZ

Marc Márquez sumó este domingo su séptima victoria consecutiva en Sachsenring, la cuarta en MotoGP, en su tercer triunfo de 2016. Un resultado que le da un margen de 48 puntos en la general sobre un desconocido Jorge Lorenzo -en una versión pobrísima en los dos últimos Grandes Premios- y 59 sobre Valentino Rossi, que después de mostrarse competitivo en la primera parte de la prueba con la pista completamente mojada, naufragó en la segunda y en la estrategia con la que afrontarla. En esa faceta Márquez y su equipo volvieron a dar una lección. Quizás no tanto por el momento escogido para entrar a cambiar de moto, sino por lo que se vivió alrededor de esto.

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Tras haber cometido un error en la primera parte de carrera en la curva 8 y durante la undécima vuelta, lo que le hizo caer al noveno puesto muy lejos de la cabeza -por donde se movían pilotos como Petrucci, Dovizioso, Miller y Barberá-, Márquez se encontró en una situación en la que arriesgar iba a tener su valor. Después de que una vuelta antes Iannone ya hubiese hecho el cambio de moto, pasó de neumáticos de lluvia a seco en el trasero e intermedio en el delantero, el del Repsol Honda eligió su momento. Aunque la virtud no estuvo en eso, sino en cómo lo hizo. Primero, por tener planteados todos los escenarios posibles junto a su equipo, por ser él el que decidiese cuándo entrar y por tener bien marcada la manera en que avisar a los suyos para que estuviese todo preparado -primero con una señal cuando pasaba por la recta, después avisó a un hombre de Honda que andaba apostado en la última curva del circuito para anticipar por radio al equipo del momento exacto de entrada por el 'pit lane'-. Después, por tener muy claro que para ellos la opción neumático intermedio no existía, por quitar de en medio una variable extra de un compuesto que los pilotos apenas han usado. «Siempre es una incógnita y si hoy hubiese entrado a cambiar de moto y en la primera vuelta me caigo como Pol (Espargaró) ahora estaríamos hablando diferente, preguntando por qué había entrado tan pronto. Pero he tomado mis riesgos y me ha salido bien. Lo he sabido gestionar y eso me ha dado la victoria», explicó.

Estas decisiones siempre entra en liza una parte de factor suerte. Es muy probable que de no haberse colado y de haber seguido rodando con los que estaban en cabeza el desarrollo de la película hubiese sido otro, aunque es probable que también con un mismo final si se observa el rendimiento de Márquez en la pista germana.

Solo Crutchlow, que a la postre fue segundo; y Pedrosa tomaron el mismo camino de Márquez de montar neumáticos de seco mientras que otros como Rossi eligieronusar los intermedios tanto delante como detrás . Pilotos como Dovizioso, tercero, optaron por el intermedio delantero y el liso trasero. En el momento en el que todos los pilotos ya habían hecho su cambio de neumáticos el de Repsol Honda se encontró con más de 20 segundos de ventaja, y con las dos Yamaha sufriendo.

Sufrió más de lo previsto Rossi, que se mostró incapaz de seguir el ritmo de pilotos como Crutchlow y Dovizioso, con los que coincidió en el paso por el 'pit lane', y al final solo pudo ser octavo, incluso siendo rebasado por Miller en la última vuelta. El italiano achacó sus problemas a las dificultades de la Yamaha para hacer funcionar los neumáticos lisos en Sachsenring con la baja temperatura en la pista, lo que condicionó su estrategia de neumáticos. Por su parte, Lorenzo puso el gris colofón a un fin de semana en el que ha acumulado tres caídas y en el que se le ha visto anormalmente poco competitivo. Una preocupante crisis para la que el mallorquín no termina de dar una explicación y que le ha hecho sumar siete puntos de los últimos 75 puntos puestos en juego, después de que hubiese enlazado dos victorias consecutivas en Le Mans y Mugello. «No me esperaba tantas dificultades para ser competitivo con los Michelin en circunstancias anormales, y las estoy teniendo», reconoció el de Yamaha. «Tengo muchos problemas para encontrar sobre todo el 'feeling' delantero que me permita frenar con confianza y tomar las curvas con confianza, pierdo mucho tiempo».

Llegado el ecuador del campeonato, Honda y Márquez se encuentran en una situación que no se esperaban visto cómo les habían ido las cosas durante los entrenamientos de invierno con un colchón amplio de puntos y en un momento en el que parece que la moto está encontrando soluciones a sus problemas. Todo fue acompañado por un piloto que ha sabido entender perfectamente cuáles son las limitaciones. Le ha permitido también saber arriesgar cuando tocaba y conservar cuando las circunstancias lo han exigido en los nueve primeros Grandes Premios del año. Y esto mientras el que a priori era el máximo favorito, Lorenzo, anda perdido como pocas veces se le ha visto, demasiado pendiente de encontrarse los circuitos en las condiciones perfectas para su estilo de pilotaje. Y es que los campeonatos se ganan cuando se salvan las adversidades.