Márquez exprime al máximo la Honda

Márquez pilota en Mugello. /
Márquez pilota en Mugello.

Pese al nivel de su moto, el catalán consigue mantenerse firme en el campeonato

BORJA GONZÁLEZ

Marc Márquez intenta mirar de manera positiva estos tiempos complicados. Por segundo año consecutivo su marca, Honda, ha fallado con la apuesta de su moto, fundamentalmente en lo que respecta al motor, un elemento cuya evolución está prohibida por reglamento. Esto está comprometiendo la temporada del piloto español que, aún así, mantiene la capacidad innata de sobreponerse a las circunstancias y sacar el máximo provecho a lo que tiene. Lo intentó hacer el año pasado, aunque el exceso de ganas y el no saber medir bien los límites le llevó por el suelo en carrera en demasiadas ocasiones. Este año decidió aprender de aquello para tratar de ser más conservador aunque, como se suele decir, la cabra tira al monte.

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«Me gustaría tener una moto como la de 2014, una moto con la que me sentía bien para luchar en el cuerpo a cuerpo y luchar así como hoy muchas carreras más no lo podemos hacer porque no siempre va a salir bien, pero creo que hoy tocaba arriesgar para ver qué pasaba, hemos arriesgado mucho», reconoció después de la carrera. Hasta su propio rival, Jorge Lorenzo, destacó que Márquez hubiese sido capaz de hacer lo que hizo con el material con el que cuenta. "Ganar así a la Honda era algo impensable hace dos o tres años, porque Honda siempre nos sacaba entre 4 y 5 km/h. Pero seguramente su cambio de motor este año las hace perder velocidad y quizás no haya aportado nada ese cambio de estrategia en el motor, por suerte para nosotros», señaló el balear.

Tanto Márquez como Dani Pedrosa ya habían advertido a su marca que algo no iba bien con el nuevo motor, sobre todo tras la experiencia de 2015. En un test en Jerez a finales de noviembre del pasado año, el último que iba a aportar información de ingenieros para trabajar en la fábrica en invierno, Pedrosa ya había advertido que el camino elegido no estaba siendo el adecuado. En las pruebas de inicio de 2016 los pilotos constataron que el panorama no había mejorado. Algo mucho peor aun para los pilotos de equipos satélite. Con problemas en los oficiales y con menos ingenieros a su disposición encontrar soluciones se ha convertido en una quimera. Solo hay que ver los resultados de Cal Crutchlow, el más experimentado de los pilotos de escuadras privadas: cuatro ceros, un undécimo en Jerez y otro en Mugello. En ese sentido, todos valoran que Márquez sea capaz de mantenerse firme en el campeonato pese a las deficiencias de la RCV, aunque esto a veces tiene una doble cara: el piloto camufla los problemas y se considera que incluso a veces esto despista la manera de encarar los problemas de la fábrica.

«Sé que Honda está trabajando ciento por ciento y no puedo criticar ni decirles nada porque ellos se están esforzando», quiso apuntar Márquez este pasado domingo sobre una marca que tiene fama de oír menos de los debido a sus pilotos. De hecho, uno de los argumentos para la marcha de Rossi en 2003 era que los responsables técnicos de HRC siempre plantearon que lo importante era su moto, por encima de quien fuese el piloto. «Ahora tocará pasar Montmeló con lo mismo y a ver si el lunes después llegará algo podemos sacar aunque sea media décima que creo que nos va a ayudar», dijo Márquez.

El año pasado el test le dio buenos resultados, lo que le permitió voltear su complicada situación de las primeras carreras del año. «Si soy sincero no sé si puedo decir qué vamos a probar, pero no es un cambio muy grande, algún chasis o basculante diferente, porque a nivel de motor está todo precintado», dijo el catalán. De momento, lo positivo para Márquez es que él ha conseguido mejorar su situación en el Mundial respecto a 2015. En Mugello solo cedió 19 milésimas frente a Lorenzo, con mucho empuje. A estas alturas el año pasado era quinto del campeonato a 43 puntos del mallorquín, y a 49 del líder, Rossi. Esta vez llega a Montmeló como segundo de la general -dos victorias, un segundo puesto, dos terceros y los tres puntos sumados en Le Mans después de caerse-, con el último campeón del mundo 10 puntos por delante, y con el italiano 27 por detrás.