Viñales asume la presión de correr en Yamaha

Jorge Lorenzo (i) y Valentino Rossi. /
Jorge Lorenzo (i) y Valentino Rossi.

Llamada a la tranquilidad de Rossi en el primer día en Mugello

BORJA GONZÁLEZmugello

Después del carrusel de comunicados de prensa del jueves por la mañana Suzuki dando las gracias a Maverick Viñales por los servicios prestados, Yamaha dándole la bienvenida para 2017 y 2018 y Suzuki haciendo lo propio con Andrea Iannone para el mismo periodo de tiempo, la rueda de prensa previa al arranque del GP de Italia solo podía tener un tema en mayúsculas, aunque de soslayo se hablase del posible problema de seguridad para Marc Márquez y Jorge Lorenzo en Mugello tras la polémica de final de 2015 con el ídolo nacional, Valentino Rossi.

Y el tema fichajes fue central en un evento con la presencia de Lorenzo, que ha conocido esta semana que Dovizioso va a ser su compañero de equipo a partir del curso que viene; Márquez, que pese a no haber anunciado aún su renovación con el Honda Repsol sí que sabe que en ese box seguirá Pedrosa, también presente en la convocatoria; Rossi, con Viñales, otro de los protagonistas de la conferencia, el futuro de Yamaha; más Iannone, el sustituto de Viñales.

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«Estoy muy contento, realmente he dado un paso a un sitio donde creo que creceré mucho como piloto», explicó Viñales, el gran protagonista del día, una vez que ha sido el que ha desbloqueado una llave importante del mercado. «La oportunidad ya desde la primera carrera de poder luchar por el título es una de las razones. En Suzuki el punto bueno es que los resultados eran los que venían, realmente si es un tercero va muy bien, si es un quinto va muy bien, si estamos luchando por una victoria es perfecto. Pero cuando entras en Yamaha lo que vale es ganar. Ese era un punto difícil, pero siempre he sabido manejarme en ese punto, he sentido ya ese tipo de presión. Ese era un poco el punto negativo que veía, pero si lo sabes llevar en cierto sentido puede ser positivo». Toda una declaración de intenciones del piloto de Roses, que asume que en su nuevo reto los objetivos deportivos van a ser mucho más exigentes.

«Al final ha ido como me esperaba», reconoció Rossi sobre el anuncio de Yamaha. «La llegada de Maverick es positiva, tanto para Yamaha como para él, y juntos formaremos un buen equipo. Es rápido y joven, será otro compañero de equipo duro». Con esto y todo lo demás vivido durante estos días 2017 dejará de nuevo el protagonismo a 2016, aunque hay flecos por ajustar. Primero, si definitivamente Suzuki apuesta por Alex Rins y en qué lugar dejaría esto a Aleix Espargaró. «Me he enterado por la prensa de la llegada de un nuevo piloto al equipo y, la verdad, no me lo esperaba, ni creo merecerlo», comentó el mayor de los Espargaró, que no escondió su desilusión.

«Lo de la salida de Maverick a Yamaha era un secreto a voces y, por tanto, ya sabía algo, pero la repentina llegada de Iannone, por otro lado un gran piloto, me ha dolido saberlo por otros y no por mi equipo. Creía haber hecho méritos suficientes como para que me tuviesen en cuenta a la hora de informarme sobre futuras incorporaciones. Pero, bueno, veo que no, veo que no soy importante para el proyecto Suzuki y me duele mucho, sí, muchísimo. Pensaba que era yo era una persona importante en el proyecto Suzuki, pero veo que no».

También qué decisión tomará Pol Espargaró, si continuar con Yamaha o cambiar de aires. En este caso, el piloto volvió a tener que oír una cierta crítica de Lin Jarvis, máximo responsable de Yamaha, que exigió más a un piloto con moto oficial, aunque con un cuerpo técnico a años luz de lo que tienen los hombres de fábrica. Algo fundamental, sobre todo en un año como este con una electrónica por descubrir.

Guardaespaldas

El otro punto de atención fue el de la seguridad de Lorenzo y Márquez. Dorna les ha colocado a los dos guardaespaldas para prevenir, algo que el mallorquín ha aceptado sin muchos problemas, pero que el de Honda no ve con buenos ojos. «Prefiero volver a la normalidad que sería lo que debiera ser y al final creo que se tiene que crear ese ambiente de normalidad que es lo importante, y yo confío en el deporte», explicó sonriente, en un día en el que, por primera vez, se oyó en boca de Rossi algo parecido una llamada a la tranquilidad.

«Lo importante es que los aficionados sean inteligentes, que no exageren, tanto en el motociclismo como en otros deportes», reclamó el italiano, que pidió restar trascendencia al lío que aún hay montado. «Hay que respetar a todos los pilotos y a los deportistas en general».