Gran Premio de Rusia

Leclerc logra una 'pole' con aroma a Schumacher

El Ferrari de Charles Leclerc, rodando durante la sesión de clasificación. /Dimitar Dilkoff (Afp)
El Ferrari de Charles Leclerc, rodando durante la sesión de clasificación. / Dimitar Dilkoff (Afp)

El monegasco saldrá primero por cuarta vez consecutiva, por delante de Hamilton y Vettel, mientras que Sainz partirá desde la quinta posición en busca de los puntos

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

No se puede negar que el hombe del momento es Charles Leclerc. El monegasco tiene ante sí una oportunidad de oro de romper la racha de Mercedes en Rusia, después de lograr su cuarta 'pole' consecutiva. El joven talento de Ferrari ha logrado un trébol que no veían en la Scuderia desde 2001, cuando el mismísimo Michael Schumacher les comandaba. Detrás de él partirá un Lewis Hamilton que poco más pudo hacer y un Sebastian Vettel que lleva ocho sábados claudicando frente al irreverente novato.

Por la mañana, antes de la clasificación, Leclerc y Vettel mandaron un serio aviso a los hombres de Mercedes. Los grandes dominadores en Rusia (cinco carreras disputadas, cinco victorias de las flechas plateadas) se vieron por detrás de los coches rojos, otra vez. En el anodino trazado del parque olímpico de Sochi se vieron detrás, algo que ni a Hamilton ni a un Bottas que siempre va aquí bien les sentó bien. Con la previsión de lluvia en el horizonte, los del equipo alemán apretaron los dientes para la sesión definitiva.

Fue ahí donde apretaron los dientes. En el primer intento de la Q3, Hamilton se vio a medio segundo de la 'pole'provisional que estaba marcando en ese momento Leclerc, lo que parecía un mundo insalvable. Y así fue. El monegasco no necesitó siquiera mejorar en el segundo intento, pero lo hizo. La pelea por la victoria estará al rojo vivo, ya que Hamilton saldrá segundo con neumáticos medios y tanto el 'poleman' como Vettel, tercero, lo harán con neumáticos blandos. Entrará en juego el ajedrez de las estrategias.

Red Bull no fue rival en este caso. Alex Albon mantiene la maldición del segundo coche del equipo de las bebidas energéticas, ya que un trompo le mandó contra el muro en la Q1 y, con ello, al final de la parrilla de la carrera de este domingo. Este incidente unido al de la penalización de Max Verstappen de cinco posiciones por sustituir piezas de su motor, hizo que todo quedara en manos de Ferrari y Mercedes en la clasificación. Otro asunto será la carrera.

Para Carlos Sainz fue un buen sábado. Tras las dudas del viernes en los libres, el madrileño y en general McLaren no tenían muy claras sus opciones. Sin embargo, tanto él como Lando Norris lograron pasar a la Q3, que era un objetivo que parecía impensable tras ver el rendimiento en los libres. Después de tres carreras sin puntuar (dos de ellas por abandono), el español buscará volver a los puntos desde la quinta plaza tras un memorable sexto crono. La sanción a Verstappen le da un puesto más.

El sospechoso empujón de Ferrari

Ferrari se presenta como el gran enemigo al dominio absoluto de Mercedes en Rusia, y ya en la clasificación se vio claro, como antes en Bélgica, Italia y Singapur. Esto es una obviedad, no sólo por el ritmo que han mostrado durante todo el fin de semana o en las últimas carreras, sino porque en Sochi no había hasta el momento nadie que tosiera a las flechas plateadas. El crecimiento de la Scuderia desde el verano a esta parte ha hecho levantar muchas cejas, y algunos apuntan a una vieja teoría que ya circuló hace tiempo en torno a Mercedes y que a partir de ahora dará mucho de qué hablar, pero con los coches rojos en el foco

En el paddock circula una idea que apunta a otra triquiñuela de Ferrari, algo que por otro lado todos los equipos usan. Quedarse en la zona gris del reglamento es la diferencia entre el bien y el mal, y todos los ingenieros lo intentan a base de estudiar y exprimir las normas hasta límites insospechados.

En este caso, esta teoría apunta a que Ferrari está jugando con las temperaturas de las diferentes partes de motor para ganar unos caballos extra. Una sobrepresión en el circuito de refrigeración les daría un extra de un 2% de potencia, un mínimo clave que se ha traducido en mejores tiempos por vuelta en circuitos donde la punta es necesariamente crítica para ser favoritos. No es casual que sea en Spa, Monza y Singapur donde los Ferrari hayan sacado sus mejores resultados en años con respecto a los Mercedes.

Serán semanas de muchas sospechas y pocas certezas, porque el principal argumento que tienen los rivales de Ferrari es que esa sobrepresión provoca que quemen más aceite del permitido, algo que sí está prohibido. Si desde la Scuderia demuestran que lo logran sin ese efecto secundario, será legal y, por tanto, habrán ganado por la mano a Mercedes y a Red Bull, sus enemigos en cada gran premio. Tarde para 2019, pero no para 2020, que es la batalla que ya se está jugando entre los ingenieros detrás del tablero del actual campeonato.

Hamilton apuntaba a que en las rectas los coches rojos les estaban sacando demasiada ventaja, algo incomprensible ya que a principio de temporada no era así. En Rusia, que cuenta con varias zonas propicias para constatar esta sensación del pentacampeón, se ha vuelto a ver: Leclerc y Vettel mejoraban a Hamilton y Bottas en los dos últimos sectores, los más rápidos. Habrá que ver si este domingo se mantiene esta tónica o vuelven a entrar en juego las estrategias del muro.