Automovilismo

Fernando Alonso paga la novatada en Marruecos en una etapa 'rompecoches'

El piloto español Fernando Alonso. /Toyota Hilux
El piloto español Fernando Alonso. / Toyota Hilux

El asturiano sufrió dos pinchazos y destrozó una llanta en una jornada en la que todos o casi todos tuvieron problemas

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Si el Dakar 2020 en Arabia, como se espera, va a ser similar a lo visto en Marruecos, que se preparen los pilotos a acumular problemas y problemas conforme avancen las jornadas. Fernando Alonso, el novato de lujo que ha revolucionado la prueba que cierra la temporada 2019 del Mundial de cross-country, fue uno de los que sufrió en sus carnes la dureza del raid magrebí.

Ya lo avisaba en la previa: el objetivo era acumular experiencia, verse en una situación competitiva seria y no sacar conclusiones demasiado precipitadas. Así, cualquier comparación con hombres como Al Attiyah, Sainz o Peterhansel sería absurdo en términos de utilidad de cara al gran objetivo que es el Dakar. En función de lo que haga esta semana en las dunas de Fez, Alonso y Coma confirmarán o no su participación en la cita del próximo mes de enero en Arabia.

Es por ello que en su primera jornada de trabajo serio como piloto de raids ha tenido que pasar un auténtico máster. Dos pinchazos, una llanta rota y más de 44 minutos perdidos con Nasser Al Attiyah, ganador del día, le han hecho llegar al 'bivouac' con rostro serio, al igual que su copiloto Marc Coma.

«Esperábamos empezar mejor», admitía el asturiano, que a los problemas que tuvo con esos pinchazos se le unión un típico hándicap en los raids: salir detrás de los otros coches y el polvo que estos dejan. «En los dos primeros sectores íbamos detrás de otros coches y muy lentos», señalaba un Alonso que no estaba nada satisfecho, aunque relativizó. «Los tiempos son imposibles de comparar. Tuvimos buenas referencias en los test, pero en carrera cuando sales tan atrás vas detrás del polvo y en segunda y tercera velocidad», decía el piloto de Toyota.

Alonso cerró la primera etapa del rally de Marruecos con más de 44 minutos perdidos y entrando en una 21ª posición que no es, ni mucho menos, lo que esperaba. Pese a todo, considera que fue «un día positivo en cuanto a poder acabar, sobre todo con algún momento de duda». «Llegamos con tres pinchazos en cierto momento y solo teníamos dos ruedas de repuesto. Una de las veces que pinchamos, la rueda se bloqueó y la llanta se rompió. Estábamos en medio del polvo y golpeamos una roca. Tuvimos que parar a otro Toyota para pedir ayuda», relató Alonso al llegar a la meta a los medios allí desplazados.

No fue el único en sufrir penurias en la primera jornada competitiva en Marruecos. Carlos Sainz y Lucas Cruz también se vieron retrasados por tener que cambiar neumáticos, e incluso Stepháne Peterhansel y su mujer Andrea, o el propio Al Attiyah se las vieron con una jornada en la que ya se tuvo que cambiar el recorrido por unos paneles solares que, sorprendentemente, no estaban durante el reconocimiento previo. El madrileño, como Alonso, tuvo que parar tres veces «para conseguir llegar a duras penas con una rueda trasera en las últimas al final de la especial». «Con todo eso perdimos quince minutos, pero el ritmo era bueno», se resignaba el veterano corredor español.

Mucho peor les fue a Nani Roma y Dani Oliveras, que se dejaron dos horas en su debut con el proyecto Borgward por «diferentes y distintos problemas», según relató el ganador del Dakar de 2004. Incluso Fernando Alonso, pese a tener un día malo como él mismo dijo, adelantó a un Roma que visto lo visto tendrá un arranque muy complejo con el nuevo equipo.

Con todo, el primer líder del rally de Marruecos es el hombre que más opciones tiene para ganarlo: Nasser Al Attiyah. El catarí lleva un año impoluto en el Mundial de cross-country, con victorias en todas las pruebas del año, y pese a sufrir también algún percance, sigue siendo el referente de la prueba. Si su Toyota va bien, son buenas noticias para un Alonso que sabe que tiene que fijarse en él para aprender. Al fin y al cabo, este sábado fue su primera prueba seria… y ya ha sufrido las heridas de guerra propias de semejante batalla.