Aláiz: «El Mundial de Catar es el objetivo a corto plazo, pero los Juegos de Tokio la gran ilusión»

Roberto Alaiz visitó Deporte en Vivo. / Noelia Brandón

El atleta leonés ha sido el protagonista de deporte(n)vivo después de volver a competir en la Gimnástica de Ulía casi tres años después de iniciar su calvario con el talón de Aquiles

DANI GONZÁLEZLeón

Más de 30 meses después, Roberto Aláiz se ha vuelto a sentir atleta. El fondista leonés se volvió a colocar un dorsal este domingo, en la Gimnástica de Ulía, para tratar de regresar al mundo del atletismo y volver a ser uno de los atletas más representantivos a nivel nacional.

Con un tiempo de 31:48, finalizó en décimoquinto puesto en la prueba donostiarra. «La sensación fue de subidón total. Tenía ganas de competir y el objetivo no era otro que disfrutar. No me marcaba ningún tiempo ni ninguna meta, iba sin presión», explica el leonés.

Pese a todo, la recuperación todavía no es total y el pie izquierdo aún le molesta. De hecho, comenzó a tener dolores al final de la carrera y este lunes no pudo entrenar. «Estamos en plazos, no estoy preocupado. Los doctores dicen que las molestias pueden prolongarse hasta el año, que se cumplirá en verano», señala Aláiz, que reconoce que tuvo buenas «vibraciones» en San Sebastián.

Este calvario con el talón de Aquiles comenzó a finales de 2014, recuerda, se prologó durante 2015 y se hizo insalvable en 2016, cuando paró, se operó y comenzó su ausencia del atletismo que se ha dilatado hasta casi los tres años. «Nunca pensé en dejarlo, pero sí que tardé en asumir que esto iba a ir para largo», explica.

El atleta, pese a todo, nunca dejó de entrenar y considera que ha ganado «capacidad anaeróbica». Se ha apoyado mucho en su grupo de amigos y de atletas cercanos que entrenan con él para convencerse de volver: «muchas veces pensaba que no iba a poder, pero no podía decirle eso a mi gente. Les decía que sí, que volvería, que lo haría, y según iban saliendo las palabras de mi boca me iba autoconvenciendo».

En este tiempo no ha aprendido demasiadas cosas, asegura, aunque lo más importante es que ahora «relativizo todo». Además, reconoce que ha dejado de ver atletismo, algo que le perturbaba por no poder estar sobre el tartán y, al volver, le ha sorprendido ver el nivel de atletas que no conocía. «Se ha retirado gente como Jesús España, pero han irrumpido otros como Saúl Ordóñez, Ana Peleteiro, Óscar Husillos... con mucho carisma y mucho potencial», señala Aláiz.

Tokio en el horizonte

En el horizonte de Roberto Aláiz aparece la Media Maratón de Nueva York, el 18 de marzo, donde acudirá o «como liebre o a correr de verdad», aunque aún no sabe bien cuál será su rol. A partir de ahí, quiere regresar al tartán, aunque no tiene una fecha definida: «Sólo sé que quiero estar en el Campeonato de España que se disputa el último fin de semana de agosto».

A partir de ahí, valorará sus opciones de estar en el Mundial de Catar, que es su «objetivo a corto plazo». «Por mentalidad y ganas, soy campeón del mundo, pero hay que ver si el cuerpo responde». Una vez finalizada esta competición, cerrará la temporada para iniciar la siguiente con «normalidad».

Ahí estará el gran objetivo: Tokio 2020. «Me lo debe el destino. Lucharé al máximo por ello. A nivel físico estoy similar a antes de parar, pero tengo más hambre por competir». El leonés ya tiene un tatuaje con los aros olímpicos, hecho antes de Río 2016, y ahora espera poder tener un motivo de orgullo para llevarlo en la piel.