Simeone: «La gente del Atlético siempre quiso un equipo molesto»

Simeone dirige un entrenamiento del Atlético. /EFE
Simeone dirige un entrenamiento del Atlético. / EFE

El técnico argentino se sincera en 'The Coaches' Voice' y revela cómo fue su llegada al banquillo rojiblanco

COLPISA

A nadie escapa que la relación de Diego Pablo Simeone con el Atlético de Madrid es especial. Menos conocidos hasta ahora eran los momentos previos a la llegada del argentino al banquillo rojiblanco, que el técnico ha desvelado en una carta en 'The Coaches' Voice'.

Simeone cuenta cómo le trasladó a Giuliano, su hijo menor, la oferta del Atlético mientras estaban en Argentina. «Mira, ha aparecido la posibilidad de poder ir al Atlético de Madrid y no sé qué hacer», comentaba el padre. Pensativo, el niño le respondía: «¿Vas a dirigir a Falcao?¿Vas a jugar en contra de Messi, en contra de Ronaldo?» Y Simeone, afirmativo. «Papá, pero si te va bien no vuelves más», concluía contrariado el chico, entonces de ocho años.

Valorando la dualidad de la situación, el Cholo aceptó la oferta rojiblanca, ligada a perderse, si salía bien el asunto, el continuo crecimiento de su prole. «Desde el momento en que me fui como jugador fue para prepararme para volver. De alguna forma sabía que me iba a aparecer la posibilidad de entrenar al Atlético de Madrid en un momento difícil, así que me preparé para eso», revela el preparador argentino.

«Cuando sucedió, no pensé mucho en lo que diría a los jugadores el primer día. No soy alguien que prepara con mucho detalle lo que voy a decir. Trato de ser espontáneo, de decir lo que siento», añade, a la par que da una pista sobre su inmediato éxito. «Sabía que tenía una ventaja. Pase cinco años y medio aquí como jugador. Conocía a los utileros, conocía a los empleados, al presidente, a los asientos del Calderón, a los que estaban sentados en los asientos del Calderón… Y creo que ese conocimiento me dio la posibilidad de ir directo a lo que ellos querían».

¿Y qué querían? «La gente del Atlético siempre quiso un equipo competitivo. Un equipo fuerte defensivamente. Un equipo contragolpeador que sea molesto para los equipos superpoderosos. Mi objetivo fue centrado en eso». Vaya si lo consiguió. «Hubo una comunión muy fuerte entre la gente y los futbolistas. Consecuentemente, como siempre pasa en este deporte, la gente termina envolviéndose en esta pasión», señala Simeone.

Aunque para él, el éxito que le ha permitido seguir dirigiendo en el Wanda Metropolitano y aspirar la próxima temporada a ganar la Liga de Campeones en su nuevo estadio, tiene un origen claro: «El verdadero punto de partida vino cinco meses después de mi llegada. Ganar nuestra primera Europa League juntos fue el comienzo de un nuevo ciclo importante. Un ciclo que significaba que estábamos comprometidos, un ciclo que nos permitió ver los hechos claramente. Sin ninguna duda, esa Europa League fue el comienzo para este grupo, un grupo que desde el mismo comienzo sabía lo que quería: luchar contra los más grandes».

«Ganar una Liga a Madrid y Barça es casi imposible»

El Cholo no luchó contra los grandes, sino que los derrotó donde parecían invencibles. «Ganar una Liga en España compitiendo con el Real Madrid y el Barcelona es casi imposible. En esta década los dos equipos han estado con una fuerza tremenda, con futbolistas increíbles. Pero con trabajo duro, continuidad y constancia, además de grandes futbolistas -porque sin grandes futbolistas no podrías lograr lo que hemos hecho- conseguimos que lo casi imposible fuese posible», asegura.

«Día a día, seguimos creyendo en lo que estábamos haciendo. Y en mi segunda temporada completa como entrenador, conseguimos nuestra oportunidad. Vimos que uno de esos dos equipos se había desviado un poco del camino y fuimos por el que quedaba, que era el Barcelona. En el día final de la temporada fuimos al Camp Nou necesitando por lo menos un punto para ganare el título. Necesitando imponernos en su campo. Necesitando hacer algo que es casi imposible. Después del silbato final, junto a Germán (el Mono Burgos) comenzamos a reír. Sabíamos que podíamos ganar el título, pero cuando se confirmó, lo primero que sentí fue alegría. Y ¿después de eso? Es difícil realmente de explicarlo. Es todo una mezcla de sensaciones. Esa temporada seguro quedará para el recuerdo en la historia del fútbol español», asevera con orgullo alguien que ya es leyenda en el Atlético.

También se refiere en su carta el Cholo a las posibilidades económicas de los dos grandes, un asunto contra el que siempre ha mostrado resignación. Aunque este año el Atlético se pueda permitir pagarle a Griezmann un sueldo de 20 millones y pueda fichar a Lemar a golpe de talonario por 70 'kilos', Simeone cree que su equipo todavía está un peldaño por debajo en lo que a capacidad financiera se refiere. «Nosotros no tenemos las posibilidades de los superpoderosos de gastar 150 millones o 200 millones en un futbolista, así que tenemos que buscar tener creatividad, saber lo que necesitamos para mejorar con piezas el equipo que estamos formando y año tras año agregarle. Eso es lo que tenemos que hacer. Trabajar mucho y no fallar en los fichajes que van a seguir mejorando el equipo». Por eso cruza dedos con Lemar, el traspaso más caro de la historia del club, y con la vuelta de Diego Costa.

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