Liga de Campeones

La UEFA castiga con dos partidos a Sergio Ramos

Momento en el que Sergio Ramos vio la amarilla. /Wolfgang Rattay (Reuters)
Momento en el que Sergio Ramos vio la amarilla. / Wolfgang Rattay (Reuters)

El central se perdería una hipotética ida de cuartos además del choque de vuelta contra el Ajax por forzar una amarilla en el Johann Cruyff ArenA

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Irse de la lengua en zona mixta le ha costado caro a Sergio Ramos. El Comité de Disciplina de la UEFA ha impuesto dos partidos de sanción al capitán del Real Madrid por «recibir una tarjeta amarilla a propósito» en el Johan Cruyff ArenA para cumplir ciclo y admitirlo luego a preguntas de los periodistas tras el encuentro de ida de octavos de final de la Liga de Campeones. Aunque después trató de desdecirse en redes sociales visto el revuelo que se había montado y temeroso del castigo, su afán ha sido en vano.

El sevillano se perderá el choque de vuelta del próximo martes frente al Ajax en el Santiago Bernabéu y una hipotética ida de cuartos en caso de que los blancos certifiquen el pase haciendo bueno el 1-2 que sacaron en el feudo del conjunto 'ajacied', o el primer partido de la próxima edición si son eliminados.

La UEFA precisa que la sanción incluye un partido por acumulación de amonestaciones y otro por provocar «claramente» la tarjeta amarilla para cumplir ciclo por la intención de pasar limpio a cuartos. Y aún pudo ser mayor la pena puesto que un significativo sector del Comité de Disciplina abogó por imponerle hasta tres partidos de sanción al considerarle reincidente.

El ardid de la campaña 2010-2011

Recordaron esos miembros del órgano disciplinario que el internacional español se vio implicado en un turbio episodio durante la edición de la Champions de la temporada 2010-2011 cuando, en otro duelo entre el Real Madrid y el Ajax en tierras neerlandesas, José Mourinho articuló un plan para que Sergio Ramos y Xabi Alonso forzasen su expulsión a fin de alcanzar los octavos de final con una única cartulina amarilla en lugar de dos y mantenerse así más lejos del cumplimiento del ciclo de tres que les hubiese acarreado un partido de sanción.

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El tolosarra, que había recibido una tarjeta en el minuto 68 de aquel encuentro, retrasó un lanzamiento de falta en el 86 que motivó que el árbitro le sacase la roja. El mismo ardid empleó el camero para marcharse a vestuarios ya en el descuento tras haberse ganado la primera tarjeta por una entrada a Luis Suárez. Pero las imágenes en las que se veía al polaco Jerzy Dudek acudiendo presuroso a hablar con Iker Casillas tras escuchar las instrucciones de Mourinho para que extendiese la orden a los afectados delataron la argucia y el tiro al Real Madrid, como ahora, le salió por la culata.

Por aquel entonces la UEFA no imponía partidos de sanción por este tipo de tretas y el incidente se resolvió con una multa al Real Madrid y a los implicados. Pero tomó buena nota de lo ocurrido y modificó sus castigos. Sufrió en sus carnes el cambio de perspectiva Dani Carvajal durante el curso 2017-2018 cuando, tras forzar una amarilla retrasando un saque de banda durante un partido ante el Apoel en la fase de grupos de la Liga de Campeones, se le impuso un partido de sanción que le hizo perderse la ida de octavos frente al París Saint-Germain, lo que motivó que Nacho tuviese que ubicarse en el lateral derecho para medirse a Neymar.

Ahora le ha llegado el turno a Sergio Ramos, que vio la amarilla a consecuencia de una falta sobre Kasper Dolberg en el minuto 89 del partido disputado el pasado 13 de febrero. El esloveno Damir Skomina árbitro de aquel choque, no hizo constar intencionalidad del camero en el acta del partido, pero el andaluz la admitió en zona mixta.

«Viendo el resultado, mentiría si dijera que no la he forzado. No es por subestimar al rival ni pensar que la eliminatoria se ha pasado, pero en el fútbol te toca tomar decisiones complicadas», reconoció. Alertado de lo que se le venía encima, trató de enmendarse en redes sociales -«Quiero dejar claro que me duele más que a nadie, que no he forzado la tarjeta, como tampoco lo hice contra la Roma en mi anterior partido de Champions, y que apoyaré desde la grada como un hincha más con la ilusión de poder estar en cuartos»-, pero el daño ya estaba hecho. Dos partidos de sanción como resultado del expediente que le abrió la UEFA.