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La Cultural vuelve a sonreír tres meses después

Iván González celebra el primer gol./Peio García
Iván González celebra el primer gol. / Peio García

El equipo de Rubén de la Barrera vence con autoridad al Nàstic de Tarragona y vuelve a sumar una victoria trece jornadas después | Los leoneses dominaron a su rival con mucha superioridad y terminaron llevándose un justo triunfo

RUBÉN FARIÑASLeón

Se terminó el calvario. Se acabaron los tres meses de sequía en el Reino que, no hace mucho, era el reino de la felicidad. Han tenido que pasar 13 jornadas y no ha habido superstición posible.

La Cultural y Deportiva Leonesa ha vuelto a lograr la victoria y lo ha hecho venciendo con autoridad por 2-0 al Nàstic de Tarragona.

La inclusión en el once de Samu Delgado, que volvía a los terrenos de juego tras 10 meses de lesión, fue la gran novedad del equipo que Rubén de la Barrera hizo saltar al césped del Reino de León. Jesús Fernández volvía a la portería, Iván González quitaba el puesto a Gianni Zuiverloon y Víctor recuperaba la titularidad en la banda izquierda.

2 Cultural

Jesús Fernández; Iza, Albizua, Iván González, Víctor Díaz; Mario Ortiz, Yeray González; Samu Delgado (Guarrotxena, min.59), Señé, Buendía (Aridai, min.82); Rodri (Martínez, min.89)

0 Nàstic de Tarragona

Dimitrievski; Kakabadze, Suzuki, Perone, Jiménez (Abraham, min.43); Assoubre, Mikel Mesa, Xavi Molina, Gaztañaga; Manu Barreiro, Uche

goles
1-0, Iván González, min.63; 2-0, Iza, min.71
ÁRBITRO
Areces Franco (Colegio Asturiano) Amonestó con tarjeta amarilla a Iza y Yeray, por la Cultural; y a Kakabadze, por el Nàstic
incidencias
Partido correspondiente a la décimo novena jornada de LaLiga 1|2|3 disputado en el Reino de León ante 6.833 espectadores

Con todo ello, el pitido del árbitro proponía una Cultural dominadora. Los primeros compases dejaban a las claras la intención del Nàstic de Tarragona de esperar atrás al equipo leonés.

Sin embargo, la primera ocasión de peligro tendría color grana. Assoubre se topó con Jesús Fernández cuando intentó contactar con un balón elevado que había filtrado la zaga catalana.

Los 20 primeros minutos, a pesar del dominio, no fueron buenos por parte de los locales. La posesión era en balde y apenas se inquietaba el área visitante. Los blancos buscaban espacios que no existían por la parcela central.

Clasificación y estadísticas

Comienza el ciclón de la Cultural

Todo cambiaba en el ecuador del primer acto. Los hombres de Rubén de la Barrera daban con la tecla y empezaban a desplegar su mejor fútbol ofensivo. La primera doble ocasión fue para Rodri Ríos, que se topó con el acierto de Dimitrievsky, y para Buendía, que cazó el rechace del partero pero su disparo se marchó por encima del larguero.

Eran buenos minutos de la Cultural. Samu Delgado entraba en acción y las bandas lograban desarbolar el sistema defensivo del conjunto de Rodri. Mario Ortiz, desde la frontal, probó fortuna con un buen chut que se fue a córner. De esta jugada nacería una de las mejores oportunidades, cuando Unai Albizua, con todo a favor en el área pequeña, mandaba demasiado escorado su cabezazo.

Trataban los catalanes de soltarse de la presión asfixiante del anfitrión. Gaztañaga remató desde el pico del área, solo de marca, y Jesús Fernández blocaba sin contemplaciones el intento del mediocentro.

Emi Buendía buscó la jugada del partido. Se iba de sus rivales en el centro del campo, encaraba el área y cedía para Yeray, que disparaba alto desde la frontal.

Antes del descanso, la Cultural volvía a gozar de dos claras ocasiones de gol. Rodri recibía una asistencia de Mario Ortiz, se giraba para encarar a Dimitrievsky y se topaba con la buena labor ofensiva de Bruno Perone. Y, de nuevo el portero, evitaba el 1-0 en un mano a mano ante Josep Señé.

Tras el descanso, calma y gol

Los jugadores leoneses se retiraron a la caseta con la sensación de haber perdonado la vida a un Nàstic de Tarragona que no estaba dando una buena imagen en el Reino de León.

La segunda mitad se iniciaba como la primera. Los jugadores de Rubén de la Barrera estaban algo más espesos y trabajaban en encontrar los huecos en el ‘autobús’ que había plantado Antonio Rodríguez sobre el césped.

La peor noticia del encuentro sería la quinta amarilla de Yeray González, que no podrá estar en el Carlos Tartiere ante el Real Oviedo.

En el minuto 63, Buendía servía un córner, el séptimo de la Cultural, que cambiaría el signo del partido. Iván González remató desde el corazón del área, el balón se iba al palo y Dimitrievsky acababa introduciéndose el balón en su propia portería.

Dominio absoluto y sentencia

El tanto espoleó a los leoneses. Estaban por delante en el marcador y veían más cerca una victoria que llevaba resistiéndose tres meses. Íker Guarrotxena tiró con fuerza desde la frontal y obligó a intervenir al meta.

Seguía sin prodigarse en ataque el Nàstic. Apenas algún acercamiento aislado ponía en peligro los dominios de Jesús Fernández, como ocurrió con un disparo a la media vuelta de Gaztañaga.

A la contra, los jugadores de Rubén de la Barrera amenazaban con la sentencia. Señé lanzó un sombrero, avanzó metros y cedió para Mario Ortiz para que el mediocentro disparase fuera.

El único error defensivo de la Cultural llegaba en el minuto 71. Nadie defendía a Manu Barreiro para que recibiera en la frontal y pudiera soltar un zapatazo que hizo volar a Jesús para salvar en la escuadra el empate.

Acto seguido, llegaba el segundo tanto blanco. Los leoneses cogían el balón en su área y lo llevaban en una gran contra hasta el lado contrario. Iza la condujo e Iza la culminó, en banda cambiada. Se adentró en el área el andaluz y disparó ajustado al palo de Dimitrievsky sin que el portero pudiera hacer nada. Era el 2-0.

Fiesta y triunfo

La victoria estaba más cerca que nunca esta temporada en casa. Por primera vez se veía con dos goles de ventaja el equipo local y jugaba a placer. El Nàstic no tenía recursos ante una Cultural que jugaba a placer y dominaba. Solo un acercamiento entre Barreiro y Uche generó peligro al área blanca.

Los ‘olés’ volvían al Reino de León. Los minutos pasaban y los tres meses penando llegaban a su fin.

A la fiesta se unía Jesús Fernández en una jugada que no valía. Víctor remataba sin querer contra su portería y el guardameta madrileño sacaba una sensacional manopla.

La grada enloquecía con el pitido del colegiado que señalaba el final del choque. El Reino de León volvía a sonreir, tres meses después, tras un nuevo triunfo de la Cultural.

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