Dorado: «Tenemos que aislarnos del ambiente para poder competir bien»

Diego Dorado./Peio García
Diego Dorado. / Peio García

El técnico asturiano reconoce que ha dejado clara a sus jugadores la «trascendencia» del partido ante Guadalajara

EFE

El entrenador del Abanca Ademar, Diego Dorado, confía en que su equipo sea capaz mañana ante el Quabit Guadalajara, en la despedida de la temporada y de media docena de jugadores de la plantilla, de «aislarse del ambiente para poder competir bien».

El técnico asturiano, que también dirá adiós a su cometido como primer entrenador que se ha desarrollado durante cinco encuentros, reconoció en sala de prensa que «se ha hablado con los jugadores, recordando lo trascendente que es el partido para el objetivo de lograr el acceso directo a la fase final de la Copa del Rey la próxima temporada y a Europa, si hay invitación».

Dorado, a pesar de la racha irregular del equipo, con tan solo una victoria en los últimos cinco compromisos ligueros, valoró el buen juego mostrado en el palacio municipal «porque en casa ha habido buenas actuaciones, aunque quizá fuera ha costado más».

Del rival resaltó las dificultades que siempre ha causado al Ademar, al que derrotó esta temporada en su pista y la pasada en terreno leonés, por lo que consideró fundamental «controlar la conexión entre Vigo y los pivotes, estando fuertes en defensa, corriendo y con un ritmo elevado que el rival sienta que pierde balones y que le cuesta hacer goles».

Sobre su despedida como primer entrenador negó que le haya «sabido a poco, porque era una situación especial, diferente, en principio para cinco partidos y para lograr un objetivo concreto que está al alcance, aunque haya sido una etapa disfrutada y sufrida».

Precisamente coincidirá, en principio, la próxima temporada con Manolo Cadenas como ayudante, algo que ha calificado como «un lujo, un aliciente y un placer en la carrera profesional».

La cita de mañana ante el conjunto alcarreño supondrá, entre otras despedidas, la de uno de los jugadores más emblemáticos del balonmano español, Juanín García, con el que Diego Dorado coincidió, como rival, en su etapa de jugador en categorías inferiores, el extremo leonés en el Colegio Maristas y el técnico con el Colegio Corazón de María de Gijón.

«Su trayectoria posterior me da 10.000 vueltas porque es un referente del balonmano y un ejemplo para la cantera que siempre será recordado por haberlo ganado todo», a lo que añadió que supone un «patrimonio del balonmano nacional y de León».