Fran González (Pasapalabra): «Fue un subidón de adrenalina»

Fran González (Pasapalabra): «Fue un subidón de adrenalina»

El concursante completa al fin el 'rosco', gana 1,5 millones de euros y dispara la audiencia

JULIÁN ALÍA

En su talón de Aquiles, Fran González (Oviedo, 29 años) encontró aquello que llevaba persiguiendo durante 168 programas: un apellido. Concretamente, el del ingeniero militar Charles Renard, que envió al Olimpo al asturiano en la emisión más vista de la historia de 'Pasapalabra' (26,2% de 'share' y 4.028.000 espectadores). Ahora, con más de un millón y medio de euros (1.542.000) bajo el brazo, el biólogo quiere seguir centrándose en su máster de virus, aunque va a seguir participando en unos especiales del programa frente a otros ilustres concursantes.

- ¿Qué se le pasó por la cabeza?

Fue un subidón de adrenalina. Pensé: 'Por fin lo he conseguido', y luego Christian (Gálvez) vino a abrazarme, que ya me había advertido de que abrazaba fuerte. Y es cierto, todavía tengo una contractura.

- ¿Por qué se presentó al casting?

Me entró el gusanillo. Veo el programa desde siempre, y me animaban mis padres: 'Oye, Fran, lo haces muy bien, ¿por qué no te presentas un día al casting?' Me daba un poco de vergüenza, pero me decidí a hacerlo. Llamé al teléfono, fui, me salió bastante bien, y me llamaron a los pocos meses para ir a concursar. Y ahí ya empezó la historia.

- ¿Cómo se preparó?

Me repasé todos los roscos de la página web, me apuntaba las palabras raras, un poquito para ver por dónde solían tirar. Al final, es inabarcable, pero he conseguido llevarme el bote, aunque no sin una dosis muy importante de suerte.

- ¿Sentía una presión añadida al haber tanta gente esperando que lo ganara?

Sí, claro. Aunque ellos también porque estoy haciendo un máster y lo simultaneaba con el concurso, y estaban sufriendo por mí. Pero al final he llevado bien las dos cosas.

- Los apellidos le habían dado varios disgustos. ¿Puso especial énfasis en ellos?

Me estudié los Óscar, los Goya, los premios Nobel. Una época sí que me fijé en los apellidos con 'Z', porque me preguntaban mucho por ellos, pero tampoco le he puesto una intensidad especial. De hecho, el apellido de Charles Renard lo leí en un libro de historia de la aviación hace unos meses. Pensé: 'Este señor inventó un dirigible. Voy a decir ese', pero no sabía que era ese en concreto.

- ¿Le pareció difícil ese último 'rosco'?

El conocimiento es muy subjetivo, depende de lo que sepa cada uno. El poeta ruso no era de los más conocidos, pero te puede sonar de ese círculo literario. El ingeniero francés sí que considero que era la más complicada, porque tampoco pasó a la historia como sí hicieron otros coetáneos suyos.

- Se había quedado 15 veces a tan solo una respuesta.

Sí. Sacaba las fuerzas de debajo de las piedras porque creía que merecía la pena. Al final salió bien. Tenía la certeza de que podía hacer un buen papel y estar algún tiempo, pero no pensaba ni de lejos estar diez meses ahí. Y lo de ganar el bote era una quimera.

- ¿Qué va a hacer con esos 1.542.000 euros?

Lo primero, una fiesta en condiciones. Con la familia y con los seres queridos. Y luego ayudar a la familia, para que estén con más holgura en lo económico, tener un detalle con alguna ONG, que trabajan todos los días y que reman contra corriente casi sin medios. Y también para viajar y seguir formándome. Me gustaría dedicarme un poco en el futuro a la literatura. Pero ahora con más tranquilidad y con este colchón. Tengo 29 años y tengo que pensar en el futuro.

- Aunque Hacienda se lleva la mitad.

Al final es la ley. Sigue siendo muchísimo dinero. Obviamente, sería mejor tener el millón y medio, pero no soy avaricioso. Ese dinero sirve también para hacer carreteras, obras públicas.

- ¿Y no da algo de rabia?

Hombre, sí, pero es lo que hay, y hay que asumirlo como buen ciudadano.

- ¿Le ha costado mantener el secreto?

Sí, porque además yo no callo. He improvisado una reacción para cada persona. A unos les decía: 'Cada día lo veo más lejos', y a otros: 'Está ahí cerca', para vacilarles un poco.

- ¿Se ve concursando en otro programa?

La verdad es que me ha llenado tanto 'Pasapalabra', que no lo contemplo, al menos en el presente.

- ¿Cómo lleva que lo reconozcan por la calle?

Tengo encargado un pasamontañas. No, la verdad es que muy bien. La gente es muy amable conmigo. Como es por algo bueno, me da mucha satisfacción. Estoy encantado.