La novela perdida contra la barbarie nazi

El 'M. V. Abosso'/National Library of Australia
El 'M. V. Abosso' / National Library of Australia

Ulrich Boschwitz escribió 'El pasajero', donde narra la crueldad del régimen de Hitler contra los judíos durante 1938

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

La culpa fue de Reuella Shachaf, que se fijó en una entrevista publicada en el periódico 'Haaretz'. Avner Shapira, crítico literario del periódico israelí, realizaba una entrevista a Peter Graf, un editor alemán que había redescubierto 'Hermanos de sangre', un libro de Ernst Haffner de 1932. Reuella le envió un correo a Shapira para Graf.

Era diciembre de 2015. Un tío suyo, Ulrich Boschwitz, también era escritor. Había publicado 'El pasajero' en 1939 pero, curiosamente, nunca en su idioma materno -el alemán-. Además, le daba más pistas al buscador de libros: la copia original estaba desde finales de los sesenta en la Biblioteca Nacional de Alemania, archivo del exilio. Esas navidades, Graf se marchó a Fráncfort para leer el manuscrito.

La lectura le sedujo. Boschwitz retrata la vida de Otto Silbermann, un empresario que observa con horror los linchamientos y todo tipo de vejaciones que padecen los judíos. Sabe que él puede ser el siguiente. Aferrado a un maletín, donde ha metido todo el dinero que ha podido, viaja por una Alemania que no reconoce. Así nace 'El pasajero', un retrato de ese noviembre de 1938 marcado por la Noche de los Cristales Rotos; un relato que Graf publicó el año pasado en Alemania, donde fue un éxito editorial y que ahora recupera Sexto Piso en español. «Boschwitz creó lo que probablemente sea el primer documento literario sobre aquellas atrocidades», ahonda el editor sobre un libro con claras trazas autobiográficas.

Silbermann es un hombre de negocios que ha combatido en la Primera Guerra Mundial, como el padre de Boschwitz, aunque este murió en 1915 semanas antes de que naciera su hijo. También era un comerciante de prestigio y judío, aunque la madre era protestante. Pero la llegada de los nazis al poder les hizo la vida imposible a los Boschwitz. Clarissa, hermana de Ulrich y madre de Reuella, emigra a Palestina en 1933; el escritor y su madre solo aguantan dos años en Berlín. Entre 1936 y 1939 recorren Suecia, Francia, Noruega, Luxemburgo y Bélgica. En ese tiempo, escribe dos novelas. Una de ellas, 'Gente al margen de la vida', es publicada en Noruega en 1937 bajo el seudónimo de John Grane. Es el nombre que utilizarían en todas sus obras en vida. El libro es un éxito y le permite estudiar durante unos semestres en la Sorbona.

El periplo por el Viejo Continente termina en Londres. En la capital británica se entera por los testimonios de los compatriotas y la prensa de la persecución inmisericorde que están realizando unos nazis embriagados de odio contra sus compatriotas -porque también son alemanes- que profesan su religión. En un estado casi febril, Boschwitz escribe 'El pasajero' en apenas cuatro semanas, después de los sucesos de noviembre. En la primavera de 1939, la editorial Hamish Hamilton la publica. En inglés, por supuesto. Un año más tarde, Harper hace lo propio en Estados Unidos con el nombre de 'El fugitivo'. En 1945, se verá en las librerías francesas. Pero nunca, hasta el siglo XXI, se pudo adquirir en la lengua materna del escritor.

«Un error lamentable»

El comienzo de la Segunda Guerra Mundial le coge a Boschwitz en el Reino Unido, refugiado de las atrocidades del régimen nazi. Sin embargo, su vida va a dar un giro radical. El Gobierno de Winston Churchill etiqueta a todos los alemanes residentes en el país, ya sean simpatizantes nazis, prisioneros de guerra o refugiados políticos o religiosos, de 'extranjeros enemigos'.

«Un error lamentable», como lo calificó después el icónico primer ministro británico, que terminó con el escritor alemán internado en un campo de concentración de la isla de Man junto a 25.000 compatriotas. En julio de 1940, el Ejecutivo decidió la deportación de todos los ciudadanos del Eje hacia los antípodas. Viajó a Australia en el Dunera, un barco cargado de personas en su situación y soldados italianos y germanos y famoso por el maltrato dado a sus pasajeros.

En 1942, se le concedió la libertad y regresó a Europa en el Abosso. El 29 de octubre, a unas 700 millas náuticas al noroeste de las islas Azores, un submarino alemán U-575 torpedeó el barco mercante. A las 23:00 horas se fue a pique. Boschwitz y otros 361 pasajeros perdieron la vida. El escritor berlinés tan solo tenía 27 años. Con él, se fue al fondo del océano Atlántico el último manuscrito que había redactado en su estancia en el campo de internamiento de Hay. Y tal vez las correcciones de 'El pasajero', aunque eso no se sabrá nunca.