Dentro del crimen de la Guardia Urbana

Caratula del libro '29 balas y una nota de amor'./@Alfonso_Egea
Caratula del libro '29 balas y una nota de amor'. / @Alfonso_Egea

El periodista Alfonso Egea investiga el asesinato de Pedro Rodríguez en el libro '29 balas y una nota de amor'

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

No existe el crimen perfecto y aunque Rosa Peral y Albert López eran guardias urbanos de Barcelona, ellos también acabaron cometiendo un error que los llevó a la cárcel, por ahora, de forma preventiva, a la espera de que se celebre el juicio. El crimen de la Guardia Urbana fue uno de los que más atención mediática ha logrado en los últimos años y el periodista Alfonso Egea (Murcia, 1976) lo ha investigado en profundidad y ha llevado sus conclusiones al libro '29 balas y una nota de amor', que además estrena la colección 'Sin ficción', dirigida por Marta Robles y que publicará algunas de las historias más oscuras de la crónica negra reciente de España.

El 1 de mayo de 2017, el agente de la Guardia Urbana Pedro Rodríguez fue asesinado. Rosa Peral, novia del fallecido, y Albert López, exnovio de la mujer, fueron detenidos, acusados del asesinato y de haber calcinado el cuerpo para eliminar pistas. El rastro del móvil de Albert López fue el hilo del que tiraron los investigadores hasta descubrir su implicación y la de Peral. «El caso de la Guardia Urbana es estremecedor, por los participantes y por la tipología de la muerte y porque todo es muy primario. Hay muy poco sentido común, poco raciocinio», cuenta Alfonso Egea, uno de los reporteros de sucesos del programa 'Espejo Público'. «Los cadáveres hablan, cuentan muchas cosas, de ellos mismos y de sus asesinos. El trabajo del asesino es que el cadáver hable lo menos posible y el trabajo de los investigadores es tener la pericia para averiguar todos los datos», agrega Egea.

Rosa Peral es la figura que más morbo ha generado en este crimen y en este asesinato, el sexo, una de las grandes pasiones humanas, jugó su rol, igual que el odio. «Rosa es una mujer muy atractiva en todas sus facetas, no sólo físicamente. También en la forma en la que trabajaba o en el trato con los demás. Es una seductora y es capaz de seducir por su personalidad, una faceta que maneja perfectamente», cuenta el periodista. De hecho, el papel de Albert López no se entendería sin Rosa Peral. «Ella puso en peligro la vida y la libertad de Albert. Esa es la mejor demostración de la ascendencia que tenía Rosa y de lo que era capaz de hacer», recuerda Egea.

«La investigación de un asesinato es como una receta de cocina. Las series de televisión nos han enseñado que todas las investigaciones se basan en la ciencia, en los datos que ofrecen los teléfonos móviles, etcétera. Pero el olfato sólo lo tienen los buenos policías y si no hubiera agentes con instinto, los crímenes no se resolverían. En este caso, tuvieron que llegar 'polis' con olfato para descubrir que estaban intentando engañarles», subraya el escritor.

La vocación de Egea hacia los sucesos fue temprana, y casi casual. Periodista de información política en Valencia, una tarde en la que no había nadie más en la redacción le tocó cubrir un crimen. Al día siguiente, le dijo a su director que a partir de ese momento quería escribir sobre sucesos. «Trabajar en este género te hace sentir vivo», cuenta. «La crónica negra atrae y seguirá atrayendo a la audiencia porque en realidad, lo que contamos es que el asesino es la persona que viaja junto a nosotros en el metro. 'Este tío es como yo', decimos», afirma Egea, que cree que el ser humano «es capaz de lo mejor y de lo peor», pero que también piensa que hay «gente mala», como Patrick Nogueira, el asesino de Pioz. «Casos como ése sólo se pueden entender desde la maldad», sostiene.

Tras '29 balas y una nota de amor', la colección 'Sin ficción' publicará 'Operación Candi', de Manuel Marlasca; 'La Catedral de Santiago y el robo del Códice', de Luis Rendueles, y 'Angie', de Mayka Navarro.

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