La alegre movida de Montmartre

Pierre Marie Louis Vidal (1849-1925), cubierta-para-'La-vie-a-Montmartre' (1897), una de las obras de la exposición 'Toulouse-Lautrec y el espíritu de Montmartre'/Fundación Caixa Forum
Pierre Marie Louis Vidal (1849-1925), cubierta-para-'La-vie-a-Montmartre' (1897), una de las obras de la exposición 'Toulouse-Lautrec y el espíritu de Montmartre' / Fundación Caixa Forum

El eco de la explosión de libertad que capitaneó Toulouse-Lautrec en el París del cancán y el cabaré resuena en Caixa Forum / Reúne casi 350 obras de una veintena de artistas rebeldes que cambiaron la sociedad y el curso del arte

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

A finales del siglo XIX una legión de artistas rebeldes, indómitos y contestatarios confluyeron en el marginal barrio de Montmartre. Enérgicos y entusiastas asesinos del academicismo, provocaron una revolución en el arte que pronto se trasladaría a la sociedad. La cambiaron radicalmente y llenaron de color e irreverencia aquel París del cancán y los cabarés que apostaba por la 'joie de vivre' (alegría de vivir). Provocaron una explosión de libertad en la que sería decisivo el influjo de Henri de Toulouse-Lautrec y cuyo eco pervive hoy a través de sus obras.

 Aquella alegre movida de Montmartre fue determinante. Cambió el curso del arte, dinamitó las convenciones de una sociedad empeñada en liberarse del yugo del pasado y mirar al futuro del nuevo siglo que estaba a la vuelta de la esquina. Ese clima esperanzador y festivo es el que se refleja en la exposición 'Toulouse-Lautrec y el espíritu del Montmartre' que la Fundación La Caixa acogen en sus salas de Madrid hasta el 19 de mayo.

Los espacios del Caixa Forum se han convertido en salones de cabaré donde resuena el alegre ritmo del cancán. Recrean aquellas saraos y cafés donde la alegría de vivir se impuso a la grisura con una explosión multicolor desplegada en carteles, litografías, estampas, lienzos, dibujos y piezas de mobiliario. Son un total 339 obras -60 firmadas por Toulouse-Lautrec, entre ellas seis óleos y un dibujo-, distribuidas en nueve espacios. «Son una escenografía para viajar en el tiempo y recrear los escenarios que nos permiten envolver la piezas, seducir y enseñar al tiempo», se felicita Elisa Durán, directora de Caixa Forum Madrid.

Phillip Dennis Cate es el comisario de la muestra que celebra aquel estallido de libertad e imaginación en un París que abomina del antiguo régimen para empezar a atisbar la modernidad. «Celebra aquella bohemia de Montmartre que lo cambió todo; tanto las reglas de la sociedad como las de arte», apunta el comisario, crítico de arte estadounidense y exasesor científico del Museo de Montmartre. Y es que tras la guerra franco prusiana de 1871 «nada sería los mismo». «No había emperador, el arte emergía sin reglas ni apoyo institucional a través de unos creadores de muy diversos orígenes e intereses. Todo se mezcló y se enriqueció. Los artistas fueron los pioneros en derribar muros y normas, y por tanto los agentes del cambio social resultante», apunta Cate.

Conspiradores 'antistablishment'

En 1880 Montmartre es un barrio marginal, empobrecido y apartado del París burgués y elegante. Pero en nada se transforma en un centro literario y artístico desde donde irradió esa energía que alimentó el cambio. La exposición indaga en todos los aspectos del radical arte finisecular que conformó aquel vitalista «espíritu de Montmartre» al que remite el título. «Un estado de ánimo, una mentalidad vanguardista que alcanzó a numerosos artistas», señala Cate. «Los artistas buscaban vivir sin depender de nadie y en Montmartre se creó una nueva generación de escritores, músicos y gentes del teatro que colaboraban para desarrollar el arte», subraya Dennis.

Destaca entre todos Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901), quien a pesar de su corta vida jugó un papel crucial en la cambiante escena y en sus logros estéticos. La selección ilustra la riqueza del intercambio que se produjo entre aquellos artistas. Contextualiza el arte de Lautrec con el de sus colegas, «todos conspiradores antistablishment», según el comisario, y muestra sus fructíferos intercambios en vida de Lautrec y poco después de su muerte.

Destaca el papel que las producciones artísticas efímeras, -carteles, grabados, ilustraciones o folletos- tuvieron la trayectoria del propio Toulouse-Lautrec y de coetáneos como Vincent van Gogh, Pierre Bonnard, Pablo Picasso o Édouard Manet. También de figuras menos conocidas pero no menos interesantes, como Georges Bottini, Henri-Gabriel Ibels, Henri Rivière, Luis Valtat, Jules Chéret, Maxime Dethomas, Hermann-Paul, Charles Lénadre, Louis Legrand, Charles Maurin, Théophile Alexandre Steinlen, Adolphe Wilette o Suzanne Valadon.

Todos pasaron por aquel canalla barrio parisino de mala nota y disipación convertido en un suspiro en radical centro creativo, literario y artístico. El epicentro de una modernidad «que representa la conquista de la libertad frente a las convenciones, el triunfo de la creación y la vocación contra la seguridad de la vida burguesa, la belleza del momento frente a los valores de intemporales pero muertos de las academias», según los organizadores de la muestra.

Las 339 obras se han distribuida en 9 ámbitos que exploran las contribuciones de todos aquellos creadores al arte de fin de siglo. Se inicia mostrando los parajes de Montmartre. Prosigue con una sección sobre el cabaré Le Chat Noir -centrada en el teatro de sombras y el grupo de Las Artes Incoherentes que preludia el movimiento dadá-, la prensa, los carteles y la relación del arte con los procedimientos de reproducción seriada y la comunicación de masas, y acaba con la vida nocturna, los espectáculos del circo y la imagen de la mujer.

Doscientas mil personas presenciaron en Barcelona esta exposición que recala ahora en Madrid y que no viajará a más lugares. Es una producción de La Caixa, que sin poderosos aliados como el Louvre o el Britihs Museum esta vez, ha logrado reunir pinturas, dibujos, grabados, esculturas, diarios, carteles, fotografías, y distintos objetos de la época, desde un teatro de sombras itinerante, a las cartelería del mítico cabaré Le Chat Noir, piezas cedidas decenas de museos y grandes coleccionistas internacionales.

Datos prácticos

Qué
Toulouse-Lautrec y el espíritu de Montmartre
Dónde
Caixa Forum Madrid. Paseo del Prado, 36. www.CaixaForum.es
Cuándo
del 20 de febrero al 19 de mayo de 2019
Cuánto
Entrada general 5 euros. Gratis clientes de La Caixa y menores de 16 años