Un bar de Venta de Baños decide cerrar ante las quejas por la celebración de conciertos

Una de las actuaciones celebradas en El Lagarto. /El Norte
Una de las actuaciones celebradas en El Lagarto. / El Norte

Cierra el local que más actuaciones celebra en el municipio ante las protestas por el incumplimiento de la ordenanza municipal

Marco Alonso
MARCO ALONSO

«Cada día es un problema. Cuando no protesta un vecino por el ruido, se queja un hostelero por envidia». De esta forma explicó ayer, Raúl Vadillo, dueño del bar El Lagarto de Venta de Baños, las razones que le han motivado a cerrar el establecimiento que más actuaciones ha organizado en los últimos años en el municipio. El Lagarto celebraba sus actuaciones veraniegas en un patio interior anexo y por allí han pasado monologuistas y grupos muy heterogéneos que han nutrido la agenda cultural venteña, pero varias reclamaciones que han llegado al Ayuntamiento han obligado al alcalde, José María López Acero, a instar al dueño a que dejara de celebrar este tipo de actuaciones.

«Hacemos los conciertos a horas en las que no molestamos a los vecinos», recalcaba ayer Vadillo, mientras que el alcalde aseguraba que el equipo de gobierno está trabajando para remodelar la normativa. «Cuando alguien quiere hacer algo en la calle para que haya movimiento, nosotros estamos encantados de poderlo hacer. Así que tenemos que mirar la ordenanza y ver si se puede modificar para que ese tipo de cosas se puedan celebrar. Ahora, si hay reclamaciones, tenemos que atenderlas», explicó el alcalde que asegura que le han llegado varias quejas, alguna de ellas por escrito.

Acero afirma que el Ayuntamiento tratará este tema con celeridad, aunque el gerente del local tiene la decisión tomada y cerrará el negocio pase lo que pase. «Yo tengo el bar y además trabajo como camionero. He seguido con el negocio porque llevaba muchos años, pero últimamente el bar me daba más problemas que dinero», recalca Vadillo, que pronto echará la persiana a un establecimiento que regenta desde hace ocho años y que dejará de aportar su granito de arena a la agenda cultural venteña.