Sufre quemaduras en el muslo y la mano al explotarle el teléfono móvil en el bolsillo en Valladolid

Raúl, con la mano y el muslo vendado por las quemaduras provocadas por el teléfono móvil. /EL NORTE
Raúl, con la mano y el muslo vendado por las quemaduras provocadas por el teléfono móvil. / EL NORTE

«He escuchado como una explosión y luego sentía que me ardía la pierna», asegura el herido, atendido este domingo en el Río Hortega

Víctor Vela
VÍCTOR VELAValladolid

«He empezado a notar un calor enorme en el muslo, como que me ardía, y ya no me ha dado tiempo a mucho más», explica Raúl García, 45 años, quien este domingo por la mañana tuvo que ser atendido en el Hospital Río Hortega por quemaduras en la mano y la pierna derecha, después de que le explotara el teléfono móvil que tenía en el bolsillo derecho de su pantalón de montaña.

«He sentido como una deflagración y luego muchísimo calor en la pierna. Cuando me he dado cuenta de que era el teléfono y he intentado cogerlo es cuando me he quemado la mano. Tenía la piscina a quince metros y ni siquiera me ha dado tiempo a meterme en ella. Me he tirado al suelo, chillando, y mi hijo es quien lo ha sacado cuando el móvil asomaba un poco en el bolsillo», rememora Raúl.

El incidente tuvo lugar sobre las 11:45 horas en una finca de Traspinedo en la que Raúl, vecino de La Cistérniga, estaba con su hijo de 15 años cortando el césped. «Me ha mirado un tuerto», cuenta el herido, quien se encontraba de baja después de que le dieran un golpe por detrás la semana pasada en el coche.

Trabajador de la construcción, compró por Internet el móvil, marca Hammer, una firma que se publicita como la de los 'teléfonos todoterreno'. «Decían que si se te cae el móvil no sufre golpes, que es antihumedad, que la pantalla no se raya. Pensé que era la mejor opción para alguien que tiene mi trabajo, ya que el móvil se te puede caer en cualquier momento. Y mira», se lamentaba ayer por la tarde Raúl, después de que fuera atendido en Urgencias del hospital Río Hortega, hasta donde la acercó su mujer en coche.

El informe clínico, fechado a las 12:43 horas, consigna «lesiones eritematosas y ampollas en todos los dedos de la mano derecha», con quemaduras de primer grado, además de otras de menos gravedad «en la cara lateral del muslo derecho, con descamación de piel negruzca». «En el hospital me han mirado varios médicos y todos decían que no habían visto nunca nada igual», asegura Raúl, quien anuncia que consultará con un abogado para reclamar daños.

No es la primera vez que los teléfonos móviles provocan accidentes en Valladolid. El lunes 1 de julio, quince bomberos tuvieron que intervenir en un piso de Hernando de Acuña, en Parquesol, por un incendio ocasionado en un colchón por el cargador de un móvil.