La oposición ve falta de concreción en el discurso de Mañueco e Igea lo considera «correcto», pero no brillante

Alfonso Fernández Mañueco durante el discurso de investidura,/Ramón Gómez
Alfonso Fernández Mañueco durante el discurso de investidura, / Ramón Gómez

El PSOE dice que el gobierno nace «gripado» y Podemos afirma que las medidas no solventarán los problemas

Arturo Posada
ARTURO POSADAValladolid

El discurso de investidura de Alfonso Fernández Mañueco suscitó las previsibles críticas de los partidos de la oposición y tampoco entusiasmó a Ciudadanos, cuyo portavoz lo consideró «correcto», pero no brillante.

Para Virginia Barcones, viceportavoz del Grupo Socialista, la intervención de Mañueco dejó claro que «más que un gobierno de acción va a ser de ciencia ficción». «No tienen proyecto para Castilla y León, más allá del que ha sido rechazado por los ciudadanos. Esta unión del PP y de Cs ha generado un gobierno de saldos, con un mercadeo de cargos. Se piensan que a este coche destartalado con darle un poco de chapa y pintura está renovado, pero no se dan cuenta de que el motor no tira. Este gobierno nace gripado desde el primer día», señaló Barcones. La procuradora socialista recurrió al refrán 'dime de qué presumes y te diré de qué careces' para apuntar que cuanto más presumía Mañueco de diálogo, «más se ponía en evidencia que no lo van a hacer». «Desde Madrid se han repartido Castilla y León. Han convertido nuestra comunidad en un protectorado».

Pablo Fernández, portavoz del Grupo Mixto y líder regional de Podemos, retomó las últimas palabras del discurso de Mañueco para recurrir a Unamuno con su «venceréis, pero no convenceréis». «Es el peor discurso que he escuchado en las Cortes, lleno de vaguedades, ambigüedades, sin concreción, que desconoce la realidad de nuestra comunidad autónoma. Las medidas propuestas no va a solventar los problemas», declaró.

Fernández argumentó que el nuevo presidente autonómico conseguirá el pleno empleo si «continúa expulsando a los jóvenes» porque «no habrá nadie a quien emplear». El líder de Podemos también criticó que Mañueco soslayase en su discurso la universidad pública y que matizase que la educación de 0 a 3 años solo será gratuita para algunos sectores. «Ha sido un discurso soporífero, un descafeinado remedo de Herrera. Y no sabe ni siquiera qué tiene que gobernar. Ha repetido la palabra 'región', pero esto es una comunidad autónoma birregional. Será una legislatura extraña, en la que sobrevolará la moción de censura, con esa extraña pareja Mañueco-Igea», zanjó.

Francisco Igea, líder regional y portavoz parlamentario de Ciudadanos, bromeó con las últimas palabras de Pablo Fernández. «No sé si soy Jack Lemmon o Walter Matthau». Igea consideró que el discurso de Mañueco sirvió principalmente para desgranar los cien puntos del acuerdo PP-Cs. «No podemos más que estar de acuerdo. Se abre una legislatura interesante para los Ciudadanos. Verán cómo cambian muchas cosas en sanidad, educación pública, transparencia y regeneración. Esencialmente ha sido un discurso correcto».

Preguntado si también le había parecido brillante, Igea sonrió: «Lo que tienen que ser brillante es nuestra gestión y resultados. Este país está sobrado de brillantes oradores, que aportan poco a la vida de los ciudadanos. El orador que me ha antecedido [Pablo Fernández] es brillante, pero los ciudadanos de Castilla y León le han premiado con ocho escaños menos. En política no se trata de ser el tipo más brillante sino de cambiar la vida de los ciudadanos. Eso es lo que esperamos de este presidente y de este gobierno», concluyó Igea.

Pedro Pascual, procurador de Por Ávila, vio un discurso cargado de «buenas intenciones», pero echó en faltas inversiones para su provincia. «No ha comentado ninguna. Y, en el caso del Corredor Atlántico, si se apoya como estaba estructurado, nosotros nos quedamos fuera».

Luis Mariano Santos, de la UPL, observó «una línea continuista» y echó en falta «más concreción» en asuntos capitales como la despoblación, «un asunto que despachan con una única medida» en el program a de gobierno. «A uno le sorprende que la mayoría de las excusas para la sanidad y servicios sociales se limiten a la incapacidad de tener una financiación autonómica adecuada. Nos parece sorprendente que se cree una consejería sobre regeneración y transparencia. Será un momio para que alguien tenga un retiro dorado. No va a disponer de competencias y no va a aportar nada». Santos criticó que Mañueco no hablará de las cuenta mineras y que la referencia a la ley de caza no contuviese ninguna autocrítica.

Finalmente, Raúl de la Hoz, portavoz parlamentario del PP, calificó la intervención de Mañueco como «histórica» y recordó la sintonía entre los programas electorales del Partido Popular y Ciudadanos como una de las claves para que germinase el pacto entre las dos formaciones. «Es un programa de gobierno extraordinariamente ambicioso para los castellanos y leoneses, con creación de empleo, riqueza, mantenimiento de la calidad de los servicios y especial atención a los más necesitados».