El 50% de los MIR se quedan en Castilla y León pero no frena el déficit ni el envejecimiento de la plantilla

Oferta de plazas MIR en Castilla y León 2019-2020 . /F. S.
Oferta de plazas MIR en Castilla y León 2019-2020 . / F. S.

Sacyl ofrece contratos a los 325 especialistas que acabaron la residencia en mayo, de los que 154 aceptan, de ellos 39 médicos de Familia a los que se ha ofrecido trabajo para tres años

S. CALLEJA
S. CALLEJALeón

Dos de cada cuatro MIR que concluyeron su formación este mes de mayo en Castilla y León se han quedado a trabajar en Sacyl. En el caso de los de Medicina de Familia y Comunitaria, disfrutarán de contratos de carácter excepcional, que podrán repetirse para la nueva promoción de egregados de 2020, y permitirán al sistema contar con ellos dos años, prorrogables uno más hasta los tres.

Pese a que se trata una «inyección importante» de recursos, que se traduce en la incorporación de 154 especialistas con la esperanza de que puedan consolidar su plaza en la sanidad autonómica, la cifra todavía es ajustada para atajar el problema de déficit de profesionales que planea en esta Comunidad y en el resto de España.

La fuga de talento no es nueva. El hecho de que en España exista un distrito único para el grado de medicina y que el mercado MIR sea de ámbito estatal, provoca que muchos residentes que estudian y se forman en Castilla y León hagan las maletas para volver a su tierra de origen o a otra con mejores y más atractivas condiciones. Y cada vez que se marcha uno, se pierde una inversión superior a los 160.000 euros, que es lo que se estima que cuesta formarlos, una cifra nada despreciable que tiene un peso anual en las cuentas de Sacyl de más de 60 millones de euros, 66,6 millones en el último presupuesto, el de 2018.

La cifra también es insuficiente para rejuvenecer las plantillas, en una autonomía que supera la media de edad del país, con cerca de un 60% de facultativos con más de 50 años, un diez por ciento por encima del dato de España, donde alcanza el 50 por ciento, y más de uno de cada cuatro, un 25,7 por ciento, que supera los 60 años, muy por encima del 20,5 por ciento del conjunto nacional.

El 60%de facultativos tiene más de 50 años, un diez por ciento por encima del dato de España y el 25,7% ya supera los 60 años

Estos dos hechos obligan a adoptar medidas de carácter urgente porque parece que la situación no mejora, una pelota que queda ahora en manos del nuevo Gobierno autonómico, pero también del central, ya que es un hecho y una demanda de todas las autonomías que la política de recursos humanos sea consensuada con el fin de evitar una 'guerra entre territorios'.

Mientras esto llega, de momento la planificación avanza, según explica a Ical el consejero del ramo en funciones, Antonio María Sáez Aguado, quien precisa que con estos contratos y la plantilla de médicos de área se atenderán las necesidades de la población a medio y corto plazo, en este último caso, de forma inminente este verano.

Especialidades deficitarias

De los 325 residentes que concluyeron en mayo su residencia, los 154 contratados se han distribuido en varias especialidades, con una amplia tasa de cobertura en las más deficitarias. Es el caso de la de Medicina de Familia y Comunitaria, con 39 contratados de los 77 egresados, lo que supone que se quedan dos de cada cuatro, un paso de gigante para una plantilla todavía más envejecida, con un 75 por ciento de profesionales que supera los 50 años, pero que no llega a cubrir la necesidad de al menos 100 facultativos para dotar de suficientes recursos al sistema.

Desde Sanidad explican que las plazas están cubiertas, pero el problema de carecer de una bolsa suficiente produce problemas puntuales a la hora de encontrar sustitutos para permisos y vacaciones. De no aumentar la formación y los contratos, las necesidades irán a más. De hecho, esta especialidad ya está categorizada como de déficit de nivel 1, junto a Pediatría y sus Áreas Específicas, donde los contratos materializados por Sacyl han sido once, un 47,8 por ciento de los egresados.

Por lo que respecta a las especialidades con un déficit de nivel dos, Urología, Radiodiagnóstico y Anestesiología y Reanimación, la tasa de contratación también ha sido elevada, según los datos a los que tuvo acceso Ical. En el primer caso, ha sido de un 66,7 por ciento, con cuatro contratos sobre seis diplomados. En Radiodiagnóstico el porcentaje se eleva al 69,2 por ciento, con nueve contratos de 13, cifras que se repiten en Anestesiología y Reanimación.

En las de nivel tres, con un crecimiento de necesidades menor, en Anatomía Patológica, Sacyl ha logrado contratar a uno de los dos egresados; en Cirugía General y del Aparato Digestivo, a cuatro de seis; en Dermatología Médico Quirúrgica, a dos de cuatro, y en Cirugía Ortopédica y Traumatología, a seis de once.

Parte de estos contratos se enmarca en el decreto-ley sobre medidas urgentes en materia sanitaria, de 28 de febrero, que se aprobó en las Cortes de Castilla y León con el respaldo exclusivo del PP. Junto a los nombramientos de eventuales a todos los licenciados sanitarios especialistas en medicina familiar y comunitaria que hayan finalizado su residencia en los tres años anteriores a la fecha del nombramiento, se desbloqueó la productividad variable por el cumplimiento de objetivos del Plan Anual de Gestión, y se reconoció la incentivación de los puestos de difícil cobertura en Atención Primaria.