La Junta niega su responsabilidad en la desaparición de las cajas al no ser «exclusivo de Castilla y León»

El presidente Herrera, en una de sus intervenciones./Rubén Cacho
El presidente Herrera, en una de sus intervenciones. / Rubén Cacho

Ciudadanos reclama al Ejecutivo que haga «autocrítica» y reconozca que no se defendieron «adecuadamente» los intereses de los ciudadanos de la Comunidad

ICAL

La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, ha rechazado la responsabilidad de la Junta en la desaparición de las cajas de ahorro, además de que insistió en que se trata de un problema que «no es exclusivo de Castilla y León». Por ello, y tal y como recordó que quedó acreditado en la comisión de investigación de las cajas, Del Olmo declaró que «no puede acatarse a la Junta ninguna responsabilidad en la desaparición de las cajas».

De hecho, Del Olmo consideró que «una cuota de responsabilidad» tendrán también el resto de grupos políticos por no haber llegado a conclusiones en la comisión de investigación, algo que se felicitó que no fuese igual en el Congreso de los Diputados, donde se alcanzaron conclusiones «claras» que fueron aprobadas en sesión plenaria «con el único voto en contra de Ciudadanos», lamentó Del Olmo.

La consejera incidió en que a nivel nacional las conclusiones fueron «claras» y se encontraron responsabilidades que no se atribuyeron a las comunidades autónomas, sino en la actuación del Gobierno de España, de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y del Banco de España.

Sobre si la Junta podría haber dado una respuesta «algo mejor» a esta problemática, Del Olmo apostilló que también había que tener en cuenta la autonomía de las cajas de ahorro que no desaparecieron por el «mal hacer» de la Junta, porque en este asunto el Ejecutivo autonómico «no pudo hacer más».

Por su parte, el procurador del Grupo Parlamentario Ciudadanos, Manuel Mitadiel, consideró que los primeros responsables de esta problemática fueron presidentes y directores, seguidos de los miembros del Consejo de Administración y del Banco de España, pero se preguntó qué hizo la Junta en ese tiempo, porque estimó que «algo tenía que haber dicho».

Mitadiel reclamó a la Junta que haga autocrítica y reconozca que no se defendió «adecuadamente» los intereses de los ciudadanos de Castilla y León. «Tienen que pedir perdón por no haber velado por los intereses de la sociedad» y por haber permitido el nombramiento de personas «inadecuadas» para posicionarse al frente de las entidades, además de que los intereses de «unos pocos» prevalecieran sobre los de la mayoría.