La irrupción de Vox abre la opción de un pacto PSOE-Cs por el cambio en Castilla y León

Hemiciclo de las Cortes de Castilla y León. /G. Villamil
Hemiciclo de las Cortes de Castilla y León. / G. Villamil

El socialista Tudanca solo puede gobernar con el centro derecha, con el que además sumaría mayoría absoluta

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINAS

Nada de pactar con Pedro Sánchez. El Comité Ejecutivo de Ciudadanos lo dejó claro hace unos días. El camino hacia un nuevo Gobierno socialista no pasará por la vía naranja. Sin embargo, cuando llegó el momento de hablar de las autonomías, no hubo tanta contundencia. Porque si lo que subyace en este enfrentamiento entre socialistas y ciudadanos es la cuestión catalana, poco tiene que ver eso con la realidad de Castilla y León, por ejemplo. Y si a eso se añade que la irrupción de Vox ha mermado la estimación de voto que hace seis meses lucía Cs, puede ser que un pacto PSOE-Cs, que rozarían la mayoría absoluta, se erija como un nuevo 'Gobierno del cambio' inverso al caso andaluz.

Además, se da otra circunstancia. Según el mismo estudio, un 23,3% de los ciudadanos apuesta por esta alianza frente a un 22,4% que prefería el acuerdo PP-Cs. Más relevante es aún que solo un 8,8% consideraría idóneo un acuerdo a la andaluza entre PP, Cs y Vox .

La llegada de Vox es tan fulgurante como imprevista. Porque ahora que Andalucía ha conferido visibilidad al partido de Santiago Abascal, los sondeos reflejan una realidad que se veía muy diferente hace apenas unos meses, cuando la agencia Ical hizo público su sondeo –realizado por Sigma Dos– para las autonómicas del 26 de mayo.Entonces, IU y Podemos se presentaban como una confluencia segura. Ahora, sin embargo, ambos se acercan a la fecha límite que se han fijado sin lograr un acuerdo en muchos de los lugares en los que se preveía acudir en tándem. Uno de ellos es Castilla yLeón.

Tampoco se reflejaba entonces a Vox. Tan residual que quedaba confinado al genérico 'Otros' junto a un conglomerado de pequeñas formaciones sin representación.

Ahora, el escenario avanza que Vox puede lograr 6 escaños y configurarse como la cuarta fuerza política de Castilla y León. Por detrás estaría Podemos, con apenas 3, en una caída libre descomunal desde los 11 que obtuvo en 2015.Los morados perderían representación incluso en las provincias que mantienen el número de escaños (Castilla y León pasa de 85 a 81). Así, en Burgos cederían los dos que tenían. En Valladolid, otro. Y el de Zamora y Palencia.

En varios de esos lugares, curiosamente, aparecen escaños de Vox que antes ni se contemplaban como posibilidad. En parte se explica como un trasvase del voto de protesta, desde Podemos a Vox, pese a las ideologías contrapuestas. Pero es que los de Abascal recogerían, además, parte de los votos que se dejan PP y Ciudadanos. En el mes de julio, el sondeo de Sigma Dos le concedía al Partido Popular un 33% de votos y a Ciudadanos, un 22%. Apenas siete meses después, la previsión del PP baja cuatro décimas, al 32.6%, mientras que la de los naranjas cede seis puntos y medio y se queda en un 15,5%.

Solo con pactos

Resulta evidente que no habrá un ganador aplastante, un rodillo que pueda gobernar a su antojo durante cuatro años. Los pactos serán inevitables y tendrán mucho que ver, además, con lo que haya que negociar en las capitales de provincia.

Parece claro que el PSOE no podrá gobernar con un pacto de izquierdas. La devaluación de Podemos obligará a Luis Tudanca a mirar al centroderecha para buscar un cambio al estilo andaluz, pero a la inversa.Esto es, agrupado con Cs bajo el mantra de la regeneración tras el mandato eterno del rival, en este caso el PP, tras 32 años con Aznar, Posada Lucas y Herrera en la Presidencia.

Si el recuento del 26 de mayo ofreciera al PSOE y Cs los máximos que le otorga el sondeo, ambos sumarían 41 escaños, mayoría absoluta. Podemos, que ya evitó en 2016 el acuerdo nacional a tres bandas por su negativa a pactar con Ciudadanos, no sería esta vez un escollo. Y Ciudadanos se presentaría como una opción más abierta tras el triunvirato andaluz con PP y Vox y la foto de la plaza de Colón.

La paradoja del candidato mejor valorado

El candidato mejor valorado, según Sigma Dos, es Alfonso Fernández Mañueco (PP), con un 4,61 por el 4,33 de Luis Tudanca (PSOE). El tercero en liza es Luis Fuentes, con un 4,19. Pero se dan un par de datos curiosos. Fuentes supera a ambos en Palencia. Además, ningún candidato aprueba (la valoración es de 0 a 10) y el desconocimiento es el gran enemigo de José Sarrión (IU), Pablo Fernández (Podemos) y Luis Mariano Santos (UPL). No hay candidato de Vox. En el caso del PP, resulta llamativa la tendencia en pérdida de votos en Salamanca, coto de su candidato, donde Mañueco pierde aún más apoyo desde el mes de julio de 2018. Entonces el sondeo le ofrecía un 36-37% de intención de voto que ahora baja al 33% .En 2015 obtuvo allí el 41,5% de los votos.