Emiliano Álvarez, víctima de pederastia, al sacerdote Sánchez Cao: «Habrá cara a cara pero delante de un juez»

Emiliano Álvarez, durante una entrevista para leonoticias. /I. Santos
Emiliano Álvarez, durante una entrevista para leonoticias. / I. Santos

El exseminarista entiende que la denuncia es como consecuencia de la inoperancia de la Iglesia española tras no resolver el caso casi tres años después de la denuncia

A. CUBILLAS
A. CUBILLASLeón

Emiliano Álvarez ha pasado de ser denunciante a ser denunciado. A primera hora de este viernes recibía en su domicilio una notificación del juzgado. Era una citación a un acto de conciliación y una denuncia por «injurias y calumnias».

Su autor, el sacerdote Emilio Sánchez Cao, el mismo que en insaciables ocasiones ha calificado como el «demonio vestido de túnica y alzacuellos que cada noche metía sus manos sucias debajo de mis sábanas en el Seminario Menor de La Bañeza».

Una denuncia que, de alguna manera, no le ha pillado por sorpresa ya que, en varias ocasiones, el sacerdote ya advirtió de sus intenciones. Si bien, Emiliano nunca pensó que finalmente acudiese a la vía judicial.

«Me llevaba un año amenazando, pero pensé que no iba a ser capaz», asegura a leonoticias Emiliano, apenas unas horas después de recibir la notificación judicial. Si bien, lo tiene claro, no acudirá al acto de conciliación previsto para el próximo 25 de junio.

No es por miedo, puntualiza, sino porque lo considera un «mero paripé». Es más, se muestra partidario de un «cara a cara», eso sí, delante de un juez. «Así lo quiere él, así lo tendrá. Me parece ridículo, no voy a hacer un paripé. Si quiere, que me siente delante de un juez y que lo que tenga que decir lo diga delante de mi madre y de mi hermano y tres testigos que estudiaron en el Seminario Menor y tuvieron a Cao como tutor.

Denuncia de ida y vuelta

En cualquier caso, Emiliano responsabiliza directamente de esta denuncia a la Iglesia Católica de España, por no haber apremiado a la Santa Sede del Vaticano más de dos años después de la denuncia. «Si el caso estuviera cerrado, esto no estaría ocurriendo. Es un reflejo de cómo trabajan en la Iglesia española».

«Después de dos años y medio no sé a qué están esperando. La realidad es que las víctimas estamos vendidos, en tierra de nadie. Es intolerable y repugnante», lamenta Emiliano, que ya advierte que, una vez que culmine este proceso judicial, interpondrá una denuncia contra Sánchez Cao por calumnias. «Son muchas y todas fáciles de desmontar», concluyó.