Acuerdo en la UE sobre renovables

Molinos eólicos./Archivo
Molinos eólicos. / Archivo

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, celebra un compromiso sobre el que había trasladado al Consejo de Ministros de Energía su apoyo al objetivo más ambicioso del 34% a este tipo de energías, ligeramente superior al 32% finalmente suscrito

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

El 13 de junio, los países miembros de la Unión Europea llegaban a un acuerdo para alcanzar en 2030 un 32% de uso de energías renovables. Semanas de conversaciones y una maratoniana reunión entre los negociadores del Parlamento Europeo, la Comisión y el Consejo de Ministros de Energía comunitarios daban como resultado un compromiso histórico y necesario para cumplir con el Acuerdo de París, eje de la lucha mundial contra el cambio climático. Su implantación supondrá un paso de gigante respecto a la cuota europea actual del 17% de energías limpias como la eólica, la solar y la biomasa, que prácticamente duplicarán su peso porcentual en relación a los todavía hegemónicos combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas natural, altamente contaminantes y con un impacto ambiental considerable.

En este sentido, la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, calificó el acuerdo alcanzado en Bruselas de «fantástica noticia», ya que supone una «muy buena noticia para España y su industria». España era desde dos días antes uno de los países de la Unión Europea adheridos a la postura de la Eurocámara para establecer el más ambicioso objetivo en materia de energías renovables y eficiencia energética, superior al compromiso que finalmente se ha firmado. Ribera trasladó esta posición de su cartera al Consejo de Ministros de Energía de la UE celebrado el 11 de junio en Luxemburgo, uniendo así esfuerzos con Italia y Suecia, Lituania, Luxemburgo y Portugal, los cuatro países que ya se habían posicionado en favor de la voluntad del Parlamento Europeo.

El compromiso se aplicará en los 28 Estados miembros antes del 30 de junio de 2021

En materia de renovables, España había respaldado el objetivo más ambicioso de entre todos los planteados: alcanzar al menos un 34% de energías limpias en la fecha fijada respecto al 27% de partida, el mínimo que establece la Agencia Internacional de las Energías Renovables (Irena) para que sea posible cumplir con los compromisos establecidos en el Acuerdo de París. En cuanto a eficiencia energética, España también había apostado por el propósito más elevado que se contemplaba, un 33% en 2030 respecto al 30% de partida. Asimismo, también pretendía introducir en los acuerdos una cláusula de revisión que permitiera reformular estos objetivos al alza, pero nunca a la baja, un supuesto que contempla el acuerdo alcanzado, cuyos propósitos podrán ser variados en sentido positivo en el año 2023.

Fin del impuesto al sol

Por otra parte, Ribera también comunicó en su primer encuentro con sus homólogos comunitarios la intención de su cartera de respaldar la petición de la Eurocámara de prohibir el conocido como 'impuesto al sol', así como cualquier tipo de medida que suponga un obstáculo para el autoconsumo, una postura que finalmente se ha ratificado. La prohibición se extenderá hasta 2026 y a partir de entonces los Estados miembros podrán recurrir a una de las tres alternativas que la directiva comunitaria contempla para justificar la imposición de tasas. Así, será posible gravar el autoconsumo de instalaciones con potencia superior a los 25 kW, de autoconsumidores que reciban ayudas si el impuesto no es superior al apoyo recibido o si un estudio concluye que la inexistencia de un impuesto amenaza la sostenibilidad financiera a largo plazo del sistema eléctrico.

La directiva comunitaria prohíbe el 'impuesto al sol' y cualquier tipo de traba al autoconsumo

«España está de vuelta para ser un actor fundamental de progreso en la construcción europea. Entendemos que en este mundo tan complejo en el que vivimos hay que posicionar a Europa en un modelo progresista, medioambiental y justo para los ciudadanos», señaló Ribera tras la reunión. «La transición ecológica no va a dejar a ningún trabajador por el camino, sino que tiene el potencial de convertirse en motor para la creación de más y mejores empleos, e impulsar la competitividad», añadió.

Posturas encontradas

Finalmente, el compromiso pactado ha sido ligeramente inferior a los ambiciosos objetivos que la Eurocámara había propuesto y que España respaldab. No obstante, podría catalogarse como un éxito ante lo enquistado de las posturas previas. Además del grupo de seis Estados miembros citado anteriormente, había otras tres divisiones de países con objetivos diferentes, que iban desde un porcentaje superior al 30% de renovables y eficiencia -Francia, Países Bajos, Dinamarca y Austria- hasta un propósito indefinido -Polonia y Rumanía-, pasando por un posicionamiento en torno al 30% -Reino Unido, Irlanda y Estonia-.

Ahora, el acuerdo debe ser votado por la Eurocámara y el Consejo Europeo, un formalismo previo a su aplicación por los 28 países comunitarios con el 30 de junio de 2021 como fecha límite.

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