CCOO denuncia ante Trabajo las «precarias y peligrosas» condiciones laborales de la plantilla de Embutidos Rodríguez

Nueva planta de Embutidos Rodríguez en Soto de la Vega. / S. Santos

El sindicato carga denuncia que la cárnica mantiene el modelo cooperativista pese al compromiso adquirido en la Fundación Anclaje para estudiar la reincorporación de los trabajadores tras el incendio

A. CUBILLASSoto de la Vega

CCOO ha querido ser este miércoles el altavoz de los trabajadores de Embutidos Rodríguez que, según han denunciado, no se atreven a alzar la voz para denunciar las “lamentables” condiciones en las que están trabajando ante el “temor real y fundado” de ser despedidos automáticamente.

Así lo ha señalado el representante de CCOO Juan Manuel Ramos que ha advertido de que la actividad de la factoría –reconstruida tras el incendio de mayo de 2016- se ha iniciado con el modelo cooperativista, vulnerando así los acuerdos adoptados en el seno de la Fundación Anclaje.

Un modelo que, según se puso de manifiesto tras el incendio, se traduce en una grave desprotección de los trabajadores “que quedan en una grave situación de desamparo” y que además tiene en contra a la industria cárnica que ya en 2016 suscribió un documento contrario a la proliferación de estas cooperativas y a la condena de su práctica.

“El convenio estatal de las industrias cárnicas permite alcanzar la misma o incluso una mayor productividad y competitividad que puede ofrecer el modelo cooperativista. Si existe es por la avaricia y la usura de la empresa para evitar los costes de los trabajadores”, señaló Ramos.

Modelo “nefasto, precario y abusivo” que, denunció, cuenta con la permisividad de la Junta de Castilla y León cuando “ni si quiera han hecho cumplir el acuerdo de que al menos tres meses del reinicio de la actividad se constituya la mesa de trabajo en el seno de la Fundación Anclaje que dialogue y estudie las condiciones de la reincorporación de los puestos de trabajo”.

Elevadas cargas de trabajo y sueldos ridículos

Sin embargo, continuó Ramos, la incorporación de los primeros trabajadores se traduce en un trabajo precario sin calidad ni derecho, con cargas de trabajo muy elevadas, sin ningún control ni orden que está provocando las primeras bajas laborales. “Se les obliga a desarrollar trabajos a ritmos frenéticos lo que acarrea graves problemas de salud”.

A ello se suma, señaló durante una comparecencia este miércoles, que numerosos trabajadores han estado desempeñando su trabajo durante ocho días sin estar dados de alta a la Seguridad Social y los salarios “ridículos” que se han abonado en el mes de agosto, que rondan los 700 euros, es decir, sin alcanzar los mínimos establecidos en el convenio.

“Para más inri cuando cualquier trabajador opte por busca una alternativa laboral se les obliga a firmar un documento por el que renuncia a todos los derechos contraídos como cooperativistas. Nos parecen unas situaciones aberrantes y que el sindicato tiene la obligación de darlo a conocer a la opinión pública y que todo el mundo conozca el tipo de prácticas que se están sucediendo en Embutidos Rodríguez”.

Una situación que CCOO dará traslado a la Inspección de Trabajo para que abra una investigación a la par que solicitará una reunión a la Fundación Anclaje para instar a que Embutidos Rodríguez revierta de inmediato esta situación.

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