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Ciñera de Gordón no renuncia a la puesta en valor del Pozo Ibarra tras la liquidación de La Vasco

Instalaciones del Pozo Ibarra en la localidad leonesa de Ciñera.
Instalaciones del Pozo Ibarra en la localidad leonesa de Ciñera. / Peio
  • Se cumplen cinco años de la declaración como BIC de la infraestructura | La empresa minera comprometió una inversión de 300.000 euros para el inicio de las actuaciones, la reubicación del castillete y la habilitación de un área de exposición aunque hoy el pozo sufrente un grave estado de avanzado deterioro y abandono

Dos años después de iniciarse los trámites, el Consejo de Gobierno de la Junta declaró -hace ahora un lustro- el conjunto industrial del Pozo de Ibarra, de la Hullera Vasco Leonesa, ubicado en la localidad de Ciñera de Gordón, como Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de conjunto etnológico. También delimitó un entorno de protección que integra el conjunto de edificaciones, oficinas y vestuario de mineros. Semanas después, la entonces consejera de Cultura y Turismo, Alicia García, confirmaba el acuerdo alcanzado con la Hullera Vasco-Leonesa y con el Ayuntamiento de La Pola de Gordón (León) para el desarrollo de actuaciones de conservación, impulso y puesta en valor del Pozo Ibarra, con el objetivo de que supusiera “un revulsivo económico y cultural en toda la comarca”.

La empresa minera comprometió una inversión de 300.000 euros cuyo destino era el inventariado y recuperación de materiales, el inicio de las actuaciones para la reubicación del castillete y la habilitación de un área de exposición. La realidad es que, a fecha de hoy, cualquiera que se acerque al entorno puede comprobar el estado de avanzado deterioro y abandono total que presenta.

A pesar de la más que delicada situación que atraviesa La Vasco, el alcalde de Pola de Gordón, Francisco Castañón, afirma que no hay por qué renunciar a la adecuada preparación y promoción del Pozo. El regidor no pierde la esperanza de que ese proyecto se lleve a cabo cuando se resuelva la actual situación de la compañía.

“Por supuesto es uno de los objetivos que tenemos poner en valor prioritario por lo que significa el Pozo, desde el punto de vista industrial y sentimental, como la esencia de un pueblo como Ciñera y toda la comarca”, declaró. No obstante, los buenos propósitos no pasarán a convertirse en realidad hasta que “no haya liquidez y sea posible desde el punto de vista económico”.

Castañón afirma que la Dirección General de Patrimonio mantiene su compromiso de implicarse en esa puesta en valor y, a pesar también de las limitaciones presupuestarias, la consideran relevante por tratarse de uno de los pocos ejemplos de arquitectura industrial de la comunidad. “Nosotros queremos que se cumpla el convenio firmado en su día y desde el Ayuntamiento pediremos que se respete ese acuerdo y el valor de los bienes de la Hullera”, añadió.

Lista Roja del Patrimonio..

Desde diciembre de 2013 el conjunto industrial del Pozo Ibarra aparece en el apartado de Patrimonio Civil e Industrial de la Lista Roja de la Asociación Hispania Nostra, que subraya que se encuentra en proceso de desmantelación y apunta presenta riesgo “de desaparición por enterramiento bajo la escombrera de la explotación contigua de carbón a cielo abierto Corta Pastora, cuya ampliación prevé la Hullera Vasco-Leonesa”, además de un posible traslado del castillete “descontextualizándolo del pozo”.

Precisamente es esa ampliación de Corta Pastora, solicitada por el administrador concursal de la Sociedad Anónima Hullera Vasco Leonesa, en pleno proceso de liquidación, la que permitiría -tras la condena al cierre de la explotación de interior- mantener la actividad de la compañía, dado que el paraje atesora 6,3 millones de toneladas de carbón cuya extracción duraría hasta nueve años.

Cerrado hace 20 años

Las explotaciones conocidas también como Grupo Ciñera fueron inauguradas en noviembre de 1930 y permanecieron activas hasta el 20 de diciembre de 1996 cuando, según recoge el libro de actas que alberga el archivo de la Fundación Hullera Vasco-Leonesa “sobre las 10 horas se echó la planchada de hormigón F-175, 12 metros cúbicos, en el brocal del Pozo Ibarra”. Se intentó dejar constancia del hecho sobre el hormigón, al no ser posible, se puso una chapa anclada en el mismo en la que dice: ‘¡Gracias por tu fruto! Recordando los que se quedaron para siempre contigo’.

Era el testimonio de la clausura de un centro de producción emblemático de la Sociedad Anónima Hullera Vasco Leonesa, al que se bautizó con el nombre de Francisco de Ibarra, nombrado presidente de la compañía sucediendo a Pedro Mac-Mahón. Del conjunto, destaca por su singularidad y representatividad el castillete y ascensor de bajada a la mina, formado por una estructura de hierro que se enmarca en el estilo de las metálicas roblonadas de finales del siglo XIX. Tiene 31,5 metros de altura y 60 toneladas de peso y su construcción supuso la transformación de la minería de montaña en una minería de pozos verticales.