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Un centenar de invitados salen en estampida y sin pagar un bautizo en Bembibre

Los hechos se produjeron en el Hotel Carmen de Bembibre.
Los hechos se produjeron en el Hotel Carmen de Bembibre.
  • Los propietarios del Hotel El Carmen de Bembibre recuerdan que se quedaron cortados al ver a los invitados salir en estampida y no tienen esperanza alguna de recuperar los 2.000 euros de la cuenta

Los propietarios del Hotel Carmen de Bembibre no han podido todavía salir de su asombro dos días después de comprobar como un centenar de comensales, de nacionalidad rumana, que participaban en la celebración de un bautizo de dos niños abandonaban el local en estampida sin pagar la cuenta.

La singular operación 'simpa' se produjo el lunes en el transcurso de una cena cuando todavía no se había servido el postre y después de que los invitados animaran sus estómagos degustando unos unos entrantes y un buen plato de carne regado con vino y otras delicias.

«Se desarrolló perfectamente la cena y a la hora de servir el postre se fueron», indicó el responsable del local, Antonio Rodríguez, que reconoce que a los camareros no les dió ni tiempo a pedirles explicaciones. «Marcharon en estampida, tipo acuerdo», relató.

Rodríguez reconoce que la situación les dejó «cortados», ya que la rocambolesca reacción de los comensales se produjo «de golpe». «La gente marchó corriendo y casi no nos enteramos ni de que marchaban», subrayó.

Denuncia ante la Guardia Civil

Entre la sorpresa y el cabrero el responsable del hotel presentó la correspondiente denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil de Bembibre, cuyos agentes buscan ahora los protagonistas de la gran estampida.

«La denuncia está presentada y que siga su curso, a ver si dan con ellos y sino nada», apuntó Antonio Rodríguez, que asegura que «no son gente de la zona».

Además, no se muestra especialmente esperanzado en recuperar los aproximadamente 2.000 euros del coste del convite dado que el padrino sólo había abonado una pequeña señal. «Recuperar el dinero no se recupera en estos casos, porque gente es insolvente», aseveró. Además, considera que en este caso «no es el dinero que pierdes sino cómo te queda el cuerpo después de haber estado trabajando tantas horas».