Los corredores vallisoletanos no fallan a su cita con San Fermín

Los toros de la ganadería gaditana de Fuente Ymbro hacen su entrada en la calle de Mercadres durante el primer encierro de los Sanfermines/
Los toros de la ganadería gaditana de Fuente Ymbro hacen su entrada en la calle de Mercadres durante el primer encierro de los Sanfermines

'Campano', de Arrabal; 'Rubio', de Tudela o Mélany, de Mayorga son algunos de los asiduos a la cita taurina más importante del país

LORENA SANCHO YUSTE

El cosquilleo en el estómago, las noches sin dormir pensando en coger pitón, los nervios de la víspera a acontecimiento grande asoman ya en los cuerpos de los vallisoletanos que estos días pisarán Estafeta, Mercaderes o Telefónica para participar en los encierros de San Fermín, la cita taurina más importante para cualquier corredor que se precie, pero también la más internacional.

El toro, la seriedad de los astados que estos días correrán por las calles de Pamplona, unido al prestigio que tiene que horas después los lidiarán las figuras en el coso pamplonica, es el principal punto de atracción para estos jóvenes vallisoletanos. Son varios, algunos de ellos ya en Pamplona, aunque otros deberán esperar al fin de semana.

José Ignacio García, conocido como 'Campano', de Arrabal de Portillo, no podrá asistir hasta el sábado por motivos laborales. Lleva veinte años fiel a la cita, a ese tramo de Santo Domingo donde templa la velocidad de los astados e intenta coger pitón. «Se corre a gusto en ese tramo, me gusta porque corres un tramo casi a la par que los toros», argumenta. A este vecino de Arrabal le atrae Pamplona por un motivo fundamental: el toro. Busca la seriedad, la presentación de los animales que estos días recorren el tramo que dista entre los corrales y la plaza de toros. «Lo importante es no caerse, mantenerse en pie. Porque si te caes ya es muy difícil retomar la carrera, y conlleva unos peligros muy importantes, te pueden pisar o incluso algún toro, si va parado, te puede cornear», señala.

En estos veinte años, él solo ha tenido que lamentar un percance leve, cuando corrió el encierro de Miura. Entonces la manada le pasó por encima, provocándole golpes. Entre las anécdotas que atesora hay una que narra con orgullo. No han sido pocas las veces que, dado su aspecto físico, le han confundido, especialmente los asistentes de otros países, con el afamado corredor Julen Madina.

Hasta el sábado no llegará tampoco a Pamplona el conocido corredor de Tudela de Duero José Ignacio Macías 'Rubio'. Llegará directo de vacaciones en Huelva a la ciudad navarra. «Casi sin parar, para llegar al encierro del domingo, que es el que puedo correr».

Los de Pedraza de Yeltes, nuevos en San Fermín, serán los astados que correrá este joven de 38 años. Lleva asistiendo a Pamplona desde el año 1999, cuando contaba con 21 años. Y ese año, el primero, se estrenó con un pequeño tapón a la entrada de la plaza de toros, que afortunadamente quedó solo en un susto. Desde ese momento, varios han sido los momentos que guarda con cariño. Desde los múltiples encierros que ha corrido, siempre en la bajada del Callejón, a la amistad que ha llegado a forjar con los pastores que se encargan de vigilar que los animales sean trasladados con normalidad hasta la plaza de toros. «Es todo muy rápido, no te puedes despistar ni un segundo, porque tienes que estar pendiente de los toros y de los corredores. Es una locura, se pasa mucho miedo, pero a la vez es lo más bonito del mundo», señala.

Del listado de corredores que cada año parte de Valladolid, entre los que no suele fallar Fernando del Valle (Chumi) de Boecillo, asiduo con su camiseta del Real Valladolid, se encuentra también una mujer, de las primeras recortadoras que hubo en este país. Mélany San José, de Mayorga, que lleva dos años sin acudir por motivos laborales, destaca la importancia que se le da al toro en Pamplona como uno de los motivos por los que a ella le engancharon los 'sanfermines'. La calle Estafeta ha sido siempre su favorita para correr. «La emoción, el riesgo, la adrenalina... es algo que no se puede explicar», señala. Sobre todo cuando por la tarde esos mismos toros que uno ha corrido los lidiarán las figuras del escalafón. Los de la ganadería de Jandilla han sido los que más veces ha corrido. Un año, recuerda, junto al astado que posteriormente corneó mortalmente a un joven. Mujer, rubia y de ojos claros, reúne las condiciones para haber sido confundida con una ciudadana de otro país. «Algunos me han tachado de loca pensando que era una guiri».

Junto a ellos, habrá otros vallisoletanos en este San Fermín. Se trata de la ganadería de Victoriano del Río, cuyos astados han nacido en el término de Mayorga y que correrán el día 12.