Silicon Valley quiere saber qué piensas

Silicon Valley quiere saber qué piensas

Elon Musk y Mark Zuckerberg se interesan en la mente humana para explorar nuevos negocios

JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ

Las grandes tecnológicas ya saben tu nombre, tus apellidos, tu dirección de correo electrónico, tus gustos y aficiones, tus amigos e, incluso, el lugar de residencia. Sin embargo, aún les queda conocer tus pensamientos y es la nueva gran batalla: controlar la mente.

Neuralink y Facebook o lo que es lo mismo Elon Musk y Mark Zuckerberg se han puesto a trabajar para conectar ordenadores a la mente. En 2017, el creador de Facebook anunció el desarrollo de una «interfaz cerebro-ordenador» para que los usuarios pudieran plasmar en un documento online sus pensamientos sin necesidad de teclear el ordenado, la tablet o la pantalla de cualquier otro dispositivo electrónico.

El pasado mes de julio, Elon Musk sorprendió y asustó al sector con su anuncio: implantar hilos en el cerebro para comunicar áreas concretas con el exterior. El objetivo de Musk es restaurar habilidades humanas que por diversos motivos se han perdido. «No será de repente, pero Neuralink tendrá este cordón neuronal y comenzará a tomar el control de los cerebros de las personas».

Hace dos años, Musk ya avisaba de sus planes: «Creo que con el tiempo probablemente veamos una fusión más y más clara de la inteligencia biológica y la digital». El salto lo ha dado recientemente Zuckerberg y Facebook con la compra de CTRL-Labs.

Esta joven startup, con tan solo cuatro años de vida, se incorpora a la cartera de Zuckerberg a cambio de una cifra que está entre los 455 y 910 millones de euros. La empresa utiliza una pulsera para medir la actividad neuronal del sujeto y determinar el movimiento en el que está pensando, trasladándolo después a la pantalla. «La pulsera decodificará esas señales neuronales y las traducirá a una señal digital que pueda ser entendida por nuestros terminales», apunta Andrew Bosworth, el responsable de Realidad Aumentada de Facebook.

La adquisición llevada a cabo por Facebook se produce después de los experimentos poco satisfactorios en sus laboratorios experimentales. Con CTRL-Labs, la compañía de Zuckerberg espera crear una interfaz directa entre los pensamientos e intenciones y el dispositivo que quieras controlar.

Gracias a la pulsera de la startup neoyorquina, los responsables de Facebook esperan descodificar esas señales y traducirlas digitales que puedan ser entendidas por los dispositivos. Aseguran que «no se leerán pensamientos».

La apuesta de Musk va más allá y sube la oferta al tratar de coser hilos por la superficie del cerebro. Son minúsculos en cuanto a diámetro se refiere, entre 4 µm y 6 µm y flexibles, además por su composición esperan transmitir gran cantidad de información.

La información recopilada se traslada a un aparato que a continuación lo envía a un ordenador o cualquier otro dispositivo externo que se encargue de leer los datos, tomar acciones o lo que se crea conveniente. De momento lo hace por un simple USB-C, pero desarrollarán también un método inalámbrico.

El fundador de Tesla espera poner en marcha este sistema en humanos en 2020, ya ha sido probado en animales, sin embargo aún carece de los permisos estadounidenses para realizar las primeras pruebas con humanos.